Este lunes el oro, que suele retener su valor en tiempos de volatilidad, creció en más del 2 por ciento después de su peor semana desde 2016.

Ciudad de México, 3 de marco (EFE/RT).- El oro se convirtió, por el efecto del coronavirus, en la divisa inmune a la enfermedad. El lunes, ascendía hasta los mil 617.5 dólares la onza. El oro es hoy en día “la divisa de último recurso”, afirmó Goldman Sachs.

En opinión del jefe de investigación de productos globales de la institución, Jeff Currie, el metal está por encima de la preocupación asociada con cualquier papel moneda de que “pueda ser un medio de transferencia del virus”.

“Mientras tantas cosas siguen sin estar claras sobre el entorno actual, hay una que sí lo está: el oro, que —a diferencia de las personas y nuestras economías— es inmune al virus”, afirmó Currie en una nota para los clientes, citada por CNBC.

Según Currie, el oro ha superado a otros “activos refugio” como el yen japonés o el franco suizo, y esa tendencia continúa mientras subsiste la inseguridad por el impacto del nuevo coronavirus, que se propaga por cada vez más países.

Este lunes el oro, que suele retener su valor en tiempos de volatilidad, creció en más del 2 por ciento después de su peor semana desde 2016. El parqué neoyorquino operaba ya volátil en las negociaciones electrónicas previas a la apertura, pendiente de la reunión telefónica que mantenían los ministros de Finanzas del G7 (Alemania, Canadá, EU, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) y los bancos centrales para analizar el impacto del coronavirus en la economía global.

Los ministros dijeron estar listos para tomar medidas, incluidas fiscales, y los bancos centrales afirmaron que apoyarán “la estabilidad de precios y el crecimiento económico mientras mantienen la capacidad de recuperación del sistema financiero”, pero sin ofrecer detalles concretos.

La expansión del coronavirus ha afectado especialmente a las aerolíneas y a las empresas turísticas -por el descenso en los movimientos de personas-, pero también a las petroleras -por la bajada del precio del crudo- y a los bancos, principales perjudicados de una eventual relajación de la política monetaria.

En el grupo del Dow Jones, ascendían especialmente UnitedTechnologies (1.88 por ciento), Coca-Cola (1.66) y Nike (1.33). Por sectores, las mayores ganancias eran para las empresas inmobiliarias (1.65) y las de servicios públicos (1.59), y las mayores pérdidas para las financieras (-1.2).

El petróleo de Texas subía hasta los 48.46 dólares el barril, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subía hasta el mil 111 por ciento y el dólar bajaba ante el euro, que se cambiaba a mil 1181.