Migración

El Gobierno de EU encubrió a diversos agentes migratorios que mataron a mexicano a golpes

05/02/2021 - 7:39 pm

De acuerdo con los reportes judiciales, Anastasio Hernández Rojas, de 42 años de edad, fue golpeado y electrocutado por agentes varias veces mientras estaba tendido y con grilletes en el piso, en el puerto de entrada de San Ysidro, en San Diego. Como consecuencia, tuvo daños cerebrales, cinco costillas rotas y otras lesiones, por lo que murió días después en un hospital.

SAN DIEGO (AP).— La actual dirección de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) tomó parte en un esfuerzo para proteger a agentes por la muerte en 2010 de un hombre que recibió varias descargas eléctricas tras ser detenido después de tratar de cruzar la frontera desde México a California de forma irregular, según un documento de un caso internacional de derechos humanos.

El documento hecho público el jueves se refiere a la muerte de Anastasio Hernández Rojas, de 42 años. Fue golpeado con porras y electrocutado varias veces mientras yacía tendido y con grilletes en el piso en el puerto de entrada de San Ysidro, en San Diego.

Hernández sufrió daños cerebrales, cinco costillas rotas y otras lesiones, según documentos judiciales, y murió días después en un hospital.

Una autopsia concluyó que las descargas, además del esfuerzo físico y el consumo de metanfetamina, contribuyeron a su muerte por un infarto.

El deceso atrajo un intenso escrutinio en 2012, tras la publicación de un video de un testigo en la televisora PBS que parecía mostrar a Hernández recibiendo una descarga mientras estaba tirado en el piso, rodeado por alrededor de una docena de agentes.

Según documentos judiciales, ocho policías y agentes de la CBP y otras agencias reconocieron haber utilizado la fuerza mientras otros nueve estaban presentes.

Una cuadrilla de trabajadores preparando los cimientos de una sección de acero del muro fronterizo que se construirá en el lado mexicano de una antigua valla metálica que separa Ciudad Juárez, México, de Sunland Park, Nuevo México, en las afueras de Ciudad Juárez, en esta fotografía del martes 12 de enero de 2021.
Una cuadrilla de trabajadores preparando los cimientos de una sección de acero del muro fronterizo que se construirá en el lado mexicano de una antigua valla metálica que separa Ciudad Juárez, México, de Sunland Park, Nuevo México, en las afueras de Ciudad Juárez, en esta fotografía del martes 12 de enero de 2021. Foto: Christian Chávez, AP

“Más que nada, quiero una disculpa por lo que los agentes fronterizos le hicieron a mi esposo”, dijo la viuda de Hernández, María Puga, en un comunicado de la Clínica Internacional de Derechos Humanos de Berkeley, de la Universidad de California. “Lo trataron como a un animal, no como a un humano, y lo mataron. Destruyeron a mi familia y siguen destruyendo a otras familias. No pararán hasta que se les exijan responsabilidades”.

La CBP no respondió de inmediato a correos electrónicos pidiendo comentarios en jueves en la noche.

A petición de la familia, el caso está siendo revisado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que ha examinado abusos de derechos humanos, incluyendo masacres y desapariciones, principalmente en Centroamérica y Sudamérica.

Esta es la primera vez que la comisión estudia acusaciones de asesinato extrajudicial que afecta a las fuerzas de seguridad de Estados Unidos.

El fallo de la comisión no tendrá validez legal en el país, pero una decisión negativa podría tener un impacto simbólico e internacional en la reputación de Estados Unidos.