La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México informó de la muerte del primer policía de la dependencia a causa de COVID-19. Versiones señalan que habría sido asignado al  festival Vive Latino, pero no ha sido confirmada.

Ciudad de México, 5 de abril (SinEmbargo).– Segundo Santillán, agente preventivo de la Ciudad de México, murió a causa del COVID-19, confirmó la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC). El uniformado presuntamente habría sido asignado a la seguridad del festival Vive Latino.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México informó esta tarde que, el pasado 27 de marzo un policía adscrito al Sector Nápoles presentó problemas de salud, y tras una revisión médica fue diagnosticado con el virus COVID-19, por lo que desde ese momento fue aislado y se tomaron las medidas necesarias, de acuerdo al protocolo médico, con sus compañeros y quienes convivieron con él.

La esposa del policía notificó a la dependencia del fallecimiento.

“Esta dependencia se une a la pena que embarga a familiares y amigos del policía que lamentablemente falleció a causa de este virus que ha generado una emergencia sanitaria en la Ciudad de México y nuestro país, y brindará todo el apoyo necesario a la familia en estos momentos difíciles”, señaló la dependencia en un comunicado.

La SSC precisó que ha intensificado las medidas de higiene correspondientes en la institución para prevenir contagios; además, ha seguido las recomendaciones de las autoridades sanitarias y para ello, ha proporcionado la protección necesaria al personal operativo que día a día desarrolla su trabajo con la finalidad de mantener el orden público en las vialidades, establecimientos comerciales, instituciones bancarias, entre otras, en las 16 alcaldías, y para todos aquellos cuyas funciones no los exenta al riesgo de contagio.

También informó que ha proporcionado gel antibacterial a todos efectivos operativos a fin de mantener la higiene de manos en todo momento, así como cubrebocas y guantes desechables para el personal que está en contacto con la ciudadanía. De igual forma, prioriza el lavado y desinfección de unidades móviles al término de cada turno y supervisa que la vestimenta este en óptimas condiciones higiénicas.

Para el ingreso a las sedes, destacó la dependencia capitalina, la SSC realiza filtros sanitarios con personal altamente capacitado de enfermería, quien toma la temperatura corporal con termómetro infrarrojo, sin tener contacto directo con la piel para llevar a cabo la detección oportuna de posibles portadores del COVID-19.

HABRÍA SIDO ASIGNADO AL VIVE

De acuerdo con el parte de los hechos difundido por periodistas en Twitter y más tarde por el diario Reforma, Santillán Morales habría sido asignado al festival Vive Latino que se llevó a cabo los días 14 y 15 de marzo en el Foro Sol de la Ciudad de México. Después de esto, su salud comenzó a deteriorarse.

“Desde el día que cubrió el evento del ‘Vive Latino’ en el Foro Sol, se empezó a sentir mal y derivado al mismo presentó vómito y diarrea que presentó en días posteriores al evento, fue que asistió al seguro, haciéndole las pruebas médicas del coronavirus, saliendo positivo en 3 de ellas, por lo cual se quedó internado, haciendo entrega de la licencia médica”, señala el documento de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC-CdMx) difundido en redes.

Según se lee en el documento, asistió a cubrir el Vive Latino el 14 de marzo, días después presentó síntomas del COVID-19, fue hospitalizado y finalmente falleció el sábado 4 de abril.

Hasta el momento, la información no ha sido confirmada por la autoridad capitalina.

El festival Vive Latino se realizó en la capital mexicana en medio de críticas por las pocas medidas de higiene y desinformación de los 40 mil personas que decidieron asistir.

Miles de fanáticos del rock acudieron a disfrutar de sus bandas favoritas como Guns N’ Roses, The Cardigans, Zoé Unplugged o Babasónicos pese a más de una docena de cancelaciones de los 84 grupos programadas.

Muchos acudieron con mascarilla y atendieron a las recomendaciones de la organización del festival, que indicó en las pantallas gigantes la necesidad de desinfectarse las manos regularmente, toser dentro del codo, no establecer mucho contacto físico o retirarse del recinto ante cualquier síntoma.

Tras acordar con la Secretaría de Salud Pública capitalina que el Vive Latino seguía adelante, unos 92 paramédicos, 10 médicos y 8 carpas sanitarias aseguraron la viabilidad del festival, lo que para algunos miembros del público fue más que suficiente.

A pesar de los miles de asistentes, muchos otros se quedaron en casa y Twitter reflejó su frustración por perder el dinero de las entradas o simplemente por querer protegerse a sí mismos y al resto.

En tanto, usuarios se quejaron de que se cancelen eventos en todo el país -y en todo el mundo- y este no, según ellos, por el aporte económico.

El COVID-19 ha matado a 62 mil 884 personas en el mundo y suman millón 133 mil 758 contagios, según las más recientes cifras de la Organización Mundial de la Salud. En México, van 79 defunciones y 1,890 casos confirmados.