Organizaciones y colectivos de la Misión de Observación de Derechos Humanos en Veracruz denunciaron que el sacerdote Julián Verónica, de la Parroquia de Paraje, en Veracruz, quien es parte de la misión, y la presidenta municipal de Córdoba, Leticia López Landero, fueron amenazados por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Policía Federal, por dar asistencia humanitaria al éxodo de migrantes centroamericanos en su paso por el centro de esa entidad.

“Los integrantes de la Misión de Observación de Derechos Humanos en Veracruz, fueron tratadas de ‘polleros’, inhibiendo así las acciones de por sí complicadas ante la dispersión de la caravana en el tramo más riesgoso para migrantes y no migrantes de la entidad”, dijeron en un comunicado.

–Con información de Pedro Matías, de Chiapas Paralelo

Ciudad de México, 5 de noviembre (ChiapasParalelo/AP/SinEmbargo).- El titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Oaxaca, Arturo Peimbert Calvo, denunció que se encontraban desaparecidos desde el pasado sábado unos 100 migrantes que abordaron dos camiones para continuar su viaje. Sin embargo, la Misión de Observación de Veracruz reportó hoy que los migrantes ya se encuentran en Puebla.

“Desmentimos el rumor del supuesto secuestro de camiones transportando migrantes el día de ayer, solo que llegaron un poco tarde a Puebla, pero exigimos de las autoridades de todos los niveles la protección de la caravana en cada paso en el territorio Mexicano”, dijo esta tarde en un comunicado la Misión.

De acuerdo con el funcionario estatal, los migrantes abordaron, al parecer, dos camiones en Ciudad de la Isla, Veracruz. En las unidades las personas viajaban en condiciones infrahumanas y encerrados con candados.

“Hasta que no sepamos de su paradero siguen en calidad de desaparecidos. Estuvimos insistiendo que no se subieran y denunciándolo, pero la ausencia del Estado, de la vigilancia, de todo, es lo que ha hecho que hoy estén desaparecidos”, dijo.

Ombudsman de Oaxaca Arturo Peimbert dijo que desde sábado 03-10-18 están reportadas como desaparecidas unas 100 personas de #CaravanaMigrante que abordaron 2 camiones en condiciones infrahumanas, en #Veracruz #AlianzaDeMedios @PedroMatias8 @PdPagina @Pau_Rios_ @periodistasapie pic.twitter.com/yMEW9f3EMG

En esa zona, el fin de semana, las tensiones aumentaron luego de que el Gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, retirara una breve oferta de transporte en autobuses para los migrantes. Yunes afirmó inicialmente que otorgaría transporte a la caravana, pero minutos después alegó que no sería correcto enviar a los migrantes en este momento a la capital mexicana dado que el Sistema de Aguas de la Ciudad de México se hallaba en mantenimiento y siete millones de sus habitantes no contarían con agua potable durante el fin de semana.

Luego de la cancelación, la lucha para entrar en los dos remolques de un tráiler fue violenta. Mujeres y hombres se comportaron como si entrar o no fuera cosa de vida o muerte y se fueron acomodando hasta que no cabía nada ni nadie. Quedaron encerrados en un calor extremo que en minutos comenzó a causar estragos.

Estaban tratando de salir de la comunidad de Isla, en el sur de Veracruz, como a diera lugar. Miles llegaron ahí tras recorrer más de 70 kilómetros desde Sayula de Alemán y sólo tardaron minutos en darse cuenta de que nunca tuvieron que haber pisado esa comunidad, y de que fueron conducidos hasta ahí engañados por el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares.

Las decenas de personas que llenaron los dos remolques del tráiler, no se sabe si son los mismos en los que viajaban los migrantes reportados como no localizados; comenzaron a desesperarse y dar muestras de pánico a medida que sufrían los estragos del sol del medio día encerrados hombro con hombro en esos cajones, con poco aire y constantes empujones de los que insistían en entrar, incluyendo niñas y niños que eran cargados y metidos a la muchedumbre encerrada.

La situación se salió de control. Comenzaron los gritos para que dejaran salir a las personas encerradas. En ese momento, el chofer anunció que se habían averiado los frenos y que el tráiler no haría ningún viaje. Fue una mentira que pudo haber evitado una tragedia. Más tarde ese mismo vehículo fue visto circulando con normalidad.

En Isla, Veracruz, el tren de carga donde solían transportarse miles de migrantes se cambió por tráilers y camiones. Las acrobacias utilizadas por los viajeros para subir, eran similares. La misma temeridad, las mismas prisas, riesgos similares.

En esa zona, el fin de semana, las tensiones aumentaron luego de que el Gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, retirara una breve oferta de transporte en autobuses para los migrantes. Foto: Cuartoscuro

DENUNCIA ACOSO POR BRINDAR AYUDA

Organizaciones y colectivos de ayuda a migrantes denunciaron que el sacerdote Julián Verónica, de la Parroquia de Paraje, Amatlán de los Reyes, en Veracruz, e incluso la Presidenta municipal de Córdoba, Leticia López Landero, fueron amenazados por agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Policía Federal por dar asistencia humanitaria al éxodo de migrantes centroamericanos en su paso por el centro de esa entidad.

“Los integrantes de la Misión de Observación de Derechos Humanos en Veracruz, fueron tratadas de ‘polleros’, inhibiendo así las acciones de por sí complicadas ante la dispersión de la caravana en el tramo más riesgoso para migrantes y no migrantes de la entidad”, dijeron en un comunicado organizaciones como el Centro de Derechos Humanos Toaltepeyolo, la Red Unidos por los Derechos Humanos, el Colectivo Vive Migrante de Amatlán de los Reyes, entre otros.

El documento detalla que la Alcaldesa Leticia López había contratado 10 camiones para dar certeza del tránsito hacia Puebla a mujeres, niños y familias completas de la Caravana que se dirigían a dicha entidad, mismos que tuvieron que ser cancelados luego de recibir las amenazas de la Policía Estatal de frenar esta acciones, “lo que inhibe claramente la capacidad de ayuda de las autoridades locales”.

Por ello, condenaron las acciones del Gobierno de la entidad y del Gobierno federal “que ponen en mayor indefensión a los integrantes del éxodo que aún permanecen en la entidad”.

“Condenamos las amenazas e intimidaciones de policías estatales y federales, así como de agentes migratorios a choferes, ciudadanos, colectivos, defensores de derechos humanos, ciudadanía, pastores, sacerdotes y personas que solidariamente han respondido ante la necesidad de asistir a los migrantes vulnerados, especialmente a los menores, familias, mujeres embarazadas y enfermos”, agregó el documento.

Y finalmente denunciaron la postura del Gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares, “que no solo desatiende el mandato constitucional y de atención a tratados internaciones que fundamentan la atención humanitaria en situaciones como ésta”.

Cientos de migrantes arribaron ayer a un albergue de la Ciudad de México. Foto: Cuartoscuro

LAS CARAVANAS

Los cientos de migrantes que se encontraban aún en Córdoba comenzaron a recorrer esta mañana la etapa más larga y ambiciosa de su caravana: casi 300 kilómetros hasta la Ciudad de México, donde esperan negociaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos que les permitan llegar a la frontera estadounidense.

La marcha del día a la Ciudad de México comenzó con complicaciones: los migrantes bloquearon brevemente el tráfico en la transitada carretera para suplicar a los camioneros que pasaban por ahí que los llevaran, pero ninguno se detuvo.

Mientras otros cientos arribaron a un gran estadio al aire libre en la Alcaldía de Iztacalco, en la Ciudad de México, y se recostaron en las gradas mientras veían a mexicanos jugar al fútbol.

Empleados de la ciudad ofrecieron comida caliente en platos desechables a los migrantes, algunos de los cuales se habían subido a camiones de carga para acelerar su llegada a la capital.

Más atrás, otros migrantes que se adelantaron a la caravana principal descansaron en una iglesia en Puebla, una ciudad ubicada aproximadamente a la mitad de camino entre Córdoba y la Ciudad de México.

México se enfrenta a la situación sin precedentes de tener a tres caravanas migrantes en un tramo de 500 kilómetros de carretera entre los estados de Chiapas, Oaxaca y Veracruz. El grupo más grande fue el primero en ingresar a México y le siguió otro de unas mil personas que cruzó desde Guatemala la semana pasada. Un tercero de aproximadamente el mismo tamaño el viernes vadeó el río Suchiate en la frontera.