Ciudad de México, 6 de marzo (SinEmbargo).– Unos seis millones y medio de mexicanos han sido diagnosticados con diabetes y se estima que esta cifra siga en ascenso debido al alto número de adultos con sobrepeso y con obesidad que sumados llegan a 48 millones, informó el Banco Mundial en un artículo.

De acuerdo con el organismo internacional, que cita cifras oficiales, México gastó cerca de 4 mil millones de dólares en 2012 por concepto de costos directos en el manejo de la diabetes.

Además alertó, con base en diversos estudios, que uno de cada tres niños mexicanos padece de sobrepeso u obesidad, mientras que cerca de la cuarta parte de latinoamericanos son obesos.

“Un niño con sobrepeso tiene mucho más riesgo de desarrollar diabetes, tener sobrepeso o ser obeso cuando esté adulto y va a tener más riesgo de tener diabetes, problemas cardiovasculares y problemas de autoestima también”, dijo Maureen Birmingham, representante de la Organización Panamericana de Salud en México.

El Banco Mundial dijo que el monto que se destina en el manejo de la diabetes en México supera al asignado al Seguro Popular en 2010. Agregó que el costo indirecto de enfermedades vinculadas a la obesidad en 2008 fue de alrededor de 2 mil millones de dólares por pérdidas de productividad.

En el análisis refirió que a nivel global, el costo de la diabetes se estimó en cerca de 500 mil millones de dólares en 2010. Además señala que en América Latina ya hay 60 millones de diabéticos y se prevé que el número ascienda a 85 millones para 2035.

“Es un problema de la sociedad, que crea una carga no solamente en relación a los costos de los sistemas de salud, pero también en relación con el impacto en la economía, por causa de ausentismo de los trabajadores, productividad más baja y, por supuesto, la mortalidad prematura”, explicó Timothy Evans, Director para Salud, Nutrición y Población del Banco Mundial.

El Banco Mundial destacó la estrategia nacional de México para la prevención y el control del sobrepeso, la obesidad y la diabetes, que pretende abordar el problema en su totalidad. Se integran servicios de detección y control clínico, las medidas de regulación sanitaria y las políticas fiscales y de salud pública, comentó.

Dijo que  además de México, varios países han adoptado iniciativas para prevenir la obesidad y las enfermedades ligadas a ella. Pone de ejemplo, a Argentina donde se está regulando el uso de sal y grasas trans, mientras que Uruguay encabeza la lista de naciones que más restricciones pone al tabaco, uno de los llamados factores de riesgo en la diabetes.

Bolivia, Colombia y Ecuador promueven cada vez más la actividad física. En Perú, se incentiva la comida tradicional como una alternativa saludable a las comidas procesadas.

Timothy Evans dijo que aunque estas iniciativas son alentadoras, “aún queda mucho por hacer”, especialmente de cara a las generaciones futuras.