Julio de 2019 registró el monto más alto de retiro por desempleo en 10 años y de  acuerdo con la Consar, las pensiones serán de 4 mil 475 pesos a partir de 2022, aunque expertos consideran que podrían ser menor: sólo 10 por ciento del último salario de un trabajador.

Por Julieta Aragón

Tijuana, 6 de septiembre (Zeta).- En los primeros siete meses de 2019, las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores) entregaron 6 mil 658.3 millones de pesos por retiros parciales a miles de desempleados del país. Este monto es el más grande en una década, y para expertos consultados por ZETA, una señal de que el mercado laboral sigue en deterioro.

De continuar la tendencia alcista, en 2019 el monto total de estos retiros superaría los 11 mil millones de pesos, estableciéndose así un récord, ya que por año 2014 registró la cantidad más elevada, con 9 mil 863.6 millones de pesos, seguido de 2018, con 9 mil 610.3 millones de pesos.

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), los meses con mayor número de retiros por desempleo en el transcurso de 2019 fueron julio, con mil 204 millones de pesos; seguido de mayo, con mil 110.7 millones y enero, con 944.2 millones. Los datos también apuntan que el mayor número de retiros se da en Afores que administran cuentas de personas con bajos ingresos salariales, como Azteca y Coppel.

Para Roberto Valero, presidente del Centro de Estudios Económicos de Baja California, si bien las personas con Afore pueden hacer retiros voluntarios de sus cuentas para otras necesidades como el matrimonio, el retiro por desempleo sigue siendo la primera fuente a la que se recurre cuando no se cuenta con un empleo formal.

“Esto es congruente con el avance de la tasa de desempleo, que en julio de 2019 alcanzó el 3.6 por ciento de la Población Económicamente Activa, cifra superior al 3.3 del mismo lapso del año anterior”.

Perspectiva similar comparte Robert Hernández Martínez, coordinador de la licenciatura en Actuaria en la Universidad Iberoamericana, quien comenta que ante la incertidumbre económica que prevalece, “las empresas están a la expectativa de cuál será el panorama que van a tener para tomar decisiones tanto de inversión como de generación de empleos, y mientras haya incertidumbre, las inversiones seguirán detenidas”.

Fuente: Zeta.

En cuanto al beneficio que representa para los trabajadores hacer un retiro por desempleo, Salim Afiune Sawaya, presidente de la Asociación Mexicana de Actuarios Consultores (AMAC), explica que los retiros bajo la Ley de 1997 -que creó a las Afores- dependen de la cantidad de recursos que tenga el trabajador en su cuenta, y una vez hecho el retiro, se le descuentan semanas cotizadas.

Esa es la razón por la que se observan casos en que el trabajador tiene 140 mil pesos en su Afore y solamente le den 4 mil pesos como máximo por el retiro de desempleo, mientras le descuentan más de 250 semanas cotizadas. Panorama por el que el especialista no recomienda solicitar un retiro por desempleo, salvo en casos extremos. “Es muy agresivo el cobro de semanas cotizadas” considerando que veinte semanas de cotización es casi la mitad de un año de trabajo.

BOMBA QUE ESTALLARÍA EN 5 AÑOS

Según la Consar, a partir de 2022 las primeras personas inscritas en las Afores comenzarán a retirarse con una pensión de 4 mil 475 pesos, dado que una mínima parte de los cerca de 80 mil inscritos al año alcanzará las mil 250 semanas de cotización que se requieren.

El pronóstico de la AMAC es menos halagüeño, pues indica que los trabajadores solo recibirán 10 por ciento de su último sueldo. Afiune Sawaya dice que esa tasa de reemplazo se debe a que las Afores son un plan contributivo, que requiere un ahorro adicional. De no hacerse, a la larga el monto no alcanza para una jubilación digna.

Es una “bomba” que podría explotar en cinco o seis años, cuando las generaciones inscritas en las Afores se den cuenta de que las pensiones son tan bajas que incluso el gobierno tendrá que otorgar recursos para proporcionar la pensión mínima garantizada prevista en la Ley del Seguro Social, que es de 1.5 veces el salario mínimo.

Según la Consar, a partir de 2022 las primeras personas inscritas en las Afores comenzarán a retirarse con una pensión de 4 mil 475 peso. Foto: Jorge Dueñes, Zeta.

En contraste, las personas que aún se encuentran bajo el régimen de la Ley de 1973, tendrán una tasa de reemplazo del 100 por ciento si ganan menos de siete Unidades de Medida y Actualización (UMA). Cantidad que va disminuyendo hasta 25 UMA, con una tasa de reemplazo del 30 por ciento.

Para Hernández Martínez, la magnitud del problema no sólo está en cómo van a sobrevivir las personas, ya que algunas optarán por seguir trabajando, sino también en qué hará el gobierno ante tal presión financiera al presupuesto que supone el cambio en la pirámide poblacional y el incremento de la esperanza de vida, con lo que habrá “menos personas en edad productiva y más adultos mayores en 2050”.

Un estudio de la Cámara de Diputados señala que en 2030, por cada cinco trabajadores en activo habrá un jubilado. En 2015, el número de personas de más de 60 años fue de 10.5 millones, y en 2050, habrá 32.4 millones.

El mismo documento refiere que de 2014 a 2050, el gobierno erogará 5 mil 147 millones 718 mil pesos en los trabajadores que estén inscritos en las Afores. A lo que habrá de sumarse el monto de aquellos que se pensionen bajo la Ley de 1973, así como la pensión universal que reciben los adultos mayores, cuyo presupuesto en 2019 ascendió a 100 mil millones de pesos.

Debido a que el sistema de retiro mexicano es fragmentado (las condiciones de jubilación dependen de la institución que se trate: Pemex, ISSSTE, IMSS, gobiernos estatales y municipales), los trabajadores cuentan con condiciones de retiro específicas que derivan de conquistas laborales. Razón por la que se ha estimado que 19 estados de la República Mexicana cuentan con sistemas de retiro inviables a largo plazo, siendo Colima, Morelos y Querétaro, los “más problemáticos”. Mientras que otros 16 estados son viables únicamente para los próximos 16 años.

Algo similar ocurre con las universidades públicas, señala Hernández Martínez, ya que muchas de estas fijaron una edad de retiro de 65 años, con 30 años de servicio, en la que los sueldos de profesores con más antigüedad y mayor nivel académico son de una cuantía importante. En muchos casos, el beneficio que alcanzan es de casi el 100 por ciento del sueldo que venían percibiendo cuando estaban como trabajadores en activo, “y eso es prácticamente como tener una doble nómina”.

¿QUÉ AFECTA EL AHORRO?

En opinión de los especialistas, la precariedad laboral ha sido uno de los factores que influyen para que las personas vayan a tener una pensión tan reducida. El economista Roberto Valero expone que si bien se criticó los salarios bajos durante la administración pasada, en los primeros siete meses del actual sexenio, el número de personas con una percepción de dos salarios mínimos aumentó en más de 800 mil.

Además, refiere que las condiciones críticas de ocupación también han aumentado. En julio este indicador se ubicó en 19.5 por ciento, casi cuatro puntos porcentuales más que lo reportado en el mismo mes de 2018, lo que significa que las personas no tiene un margen de ahorro que les permita dar aportaciones voluntarias a sus Afores.

Otro aspecto vinculado con el mercado laboral que repercute en el ahorro de los trabajadores, es la tasa de informalidad, la cual se ubicó en 56.4 por ciento de la Población Económicamente Activa, quienes no cuentan con seguridad social, prestaciones ni Afores.

Una estimación alarmante -según el estudio de la Cámara de Diputados- es que alrededor de la mitad de las cuentas individuales de las Afores están inactivas, ya que pertenecen a trabajadores que están desempleados o son parte de la informalidad.

Por otro lado, el rendimiento de las Afores es otro factor que afecta el monto de retiro, ya que en promedio es de 5 por ciento anual, indica Hernández Martínez.

La Feria de Afores 2018, donde instituciones bancarias asesoraron sobre el fondo para el retiro. Foto: Isaac Esquivel, Cuartoscuro.

“A eso hay que descontarle las comisiones que cobran por administrar los recursos”, de modo que en términos reales, “el rendimiento de las pensiones apenas compensa la tasa de inflación” porque el rendimiento real es muy bajo.

Los rendimientos van en función de las carteras de inversión que tienen las Afores y que a su vez dependen de la evolución de la economía, y “como hemos visto, todo está interconectado, lo que afecta a uno, afecta a todos en cadena”, agrega el especialista de la Universidad Iberoamericana.

Salim Afiune Sawaya, presidente de la AMAC, comenta que el bajo rendimiento también se explica porque cuando se implementó la Ley de 1997 y se crearon las Siefores, que son las encargadas de invertir los recursos de los trabajadores, se limitó dónde podrían hacerlo.

En abril de 2019, la Cámara de Diputados aprobó reformas a la Ley del Sistema de Ahorro para el Retiro para que las Afores puedan tener más opciones de inversión en aras de que incremente el monto del retiro de los trabajadores, sin embargo, la iniciativa aún no ha pasado en el Senado.

Los cambios avalados por los diputados modifican la figura de sociedades de inversión por la de fondos de inversión, con lo que se pretende simplificar su operación y disminuir su carga económica para las Afores. Además, permite adquirir nuevos valores de empresas privadas, hacer nuevas operaciones financieras y lograr que el régimen de inversión evolucione a razón de las condiciones vigentes y perspectivas de los mercados financieros.

“Eso va a ser benéfico, pero nos interesa saber cómo se van a tomar las decisiones de dónde invertir” afirma el actuario, y se pronuncia porque estas sean tomadas por “gente experta, y que sean a largo plazo”.

De acuerdo con Consar, al cierre de julio de 2019, Profuturo fue la Afore que dio más rendimientos.

Ante la plusvalía histórica que han obtenido las Afores durante el primer semestre de 2019, se prevé que las comisiones disminuyan a 90 por ciento a partir de 2020. El lunes 26 de agosto, el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, anunció que la reducción de estas será gradual para que converjan con estándares internacionales, con lo que las pensiones de los nuevos trabajadores podrán crecer 10 por ciento.

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