Las balaceras comenzaron el lunes pasado en la colonia Ejidal. Ya entrada la madrugada, cuando un comando ingresó a bordo de ocho vehículos al municipio, detonando armas largas, incendiando vehículos estacionados y protagonizando persecuciones en distintos puntos de la frontera de Agua Prieta, Sonora, con Douglas, Arizona.

Los Ángeles/Ciudad de México, 7 de noviembre (LaOpinión/SinEmbargo).– La matanza de tres mujeres y seis niños de la comunidad de los LeBarón, La Línea y Los Salazar, dos peligrosos grupos criminales, habían convertido zonas urbanas del desierto en campo de batalla. En redes sociales circulan videos del enfrentamiento en la ciudad fronteriza de Agua Prieta, Sonora, entre los grupos de narcotraficantes.

Según las propias autoridades, fueron sicarios del cártel de La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez (CDJ), y Los Salazar, una de las facciones del Cártel de Sinaloa (CDS). En las escenas se escuchan fuertes detonaciones de lo que parece son armas largas.

El enfrentamiento en Agua Prieta no fue el único que se dio en los mismos días: los grupos criminales extendieron por toda la sierra entre Chihuahua y Sinaloa sus combates en calles, pueblos y a campo abierto.

“Se asume que la organización delictiva de La Línea ante la amenaza de Los Salazar de ingresar a Chihuahua, deciden enviar una célula entre Janos y Bavispe para limitar, como resultados de un enfrentamiento que se da en los límites de ambos estados, y se asume que esta célula la envían para detener cualquier incursión de alguna célula delictiva de Los Salazar a Chihuahua, se le está atribuyendo la materialización de las agresiones de la Familia LeBarón y Langford”, dijo el General Homero Mendoza, Jefe del Estado Mayor de la Defensa Nacional, durante la conferencia de prensa en donde se hablaron de los primeros avances de las investigaciones sobre este caso.

El grupo criminal que es señalado como posible responsable del ataque en el que murieron tres mujeres y seis niños de la comunidad de los LeBarón en Sonora, La Línea, nació y se fortaleció en los años posteriores a que el ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa declarara la guerra contra las drogas. La Línea aprovechó el declive del Cártel de Juárez, que comandaron Vicente “El Viceroy” Carrillo Fuentes y Juan Pablo “JL” Ledezma, para fortalecerse con la vieja estructura creando nuevas células y brazos que alcanzan hasta América Latina.

El Cártel de Juárez está en guerra desde hace más de una década con el Cártel de Sinaloa. Se dedica al tráfico de drogas, extorsión y secuestro, y opera sobre todo en las sierras de Chihuahua y Sonora. Cuando Amado Carrillo Fuentes, llamado “El Señor de los Cielos”, estuvo al frente de la Federación, este grupo creció hasta convertirse en la mayor fuerza criminal de México. Con la caída tanto de Amado como de su hermano Vicente, el Cártel de Juárez se fue desintegrando y fue perdiendo un control que ganaron Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada.

Aquel día, según medios de comunicación y lo difundido por ciudadanos en redes sociales, las balaceras comenzaron en la colonia Ejidal, al sur de ese municipio. Ya entrada la madrugada cuando un comando ingresó, a bordo de ocho vehículos, al municipio detonando armas largas, incendiando vehículos estacionados y protagonizando persecuciones en distintos puntos de la frontera de Agua Prieta, Sonora, con Douglas, Arizona.

El Departamento de Policía de Douglas, Arizona, emitió una advertencia en su cuenta de Facebook, en donde recomendaron a sus ciudadanos de tener precaución y evitar hacer viajes innecesarios a México.

La Línea es el Cártel de Juárez en la actualidad, de acuerdo con las autoridades. Domina una vieja estructura que se extiende no sólo en México, sino también en el extranjero. La Línea tendría bajo su control dos grupos más: Los Linces, compuesto por desertores de las fuerzas especiales del Ejército; y los Salazar, que nacieron en las serranías. La pandilla de Los Aztecas también está al servicio de La Línea, que, por cierto, toma su nombre de la “línea de mando” de la policía de Ciudad Juárez. Durante años, la policía de esa ciudad fronteriza sirvió operativamente al Cártel de Juárez.

En 2015, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) dijo que La Línea era un cártel del narco en formación.