En la marcha se encuentra Araceli Osorio, madre de Lesvy Berlín Rivera, la joven asesinada en Ciudad Universiaria el 4 de mayo de 2017.En una conferencia de prensa, la mañana de este domingo, la madre de la víctima alertó que hay temor de que se deje libre al feminicida de su hija, pues mañana lunes comienza el juicio oral contra Jorge Luis, presunto feminicida de la joven.

Ciudad de México, 8 de septiembre (SinEmbargo).- Familiares de mujeres reportadas como desaparecidas, o víctimas de feminicidio, marcharon en silencio este domingo en el Paseo de la Reforma, Ciudad de México, para exigir a las autoridades un alto a la violencia contra mujeres.

Las manifestantes partieron del Ángel de la Independencia, avanzaron por Paseo de la Reforma con dirección al Zócalo capitalino. La marcha comenzó alrededor de las 13:30 horas de hoy.

La marcha estuvo integrada por colectivos feministas, organizaciones sociales, madres de mujeres desaparecidas o víctimas de feminicidio. En la convocatoria de la marcha se pidió que la manifestación fuera “en silencio”.

Al llegar al “antimonumento” dedicado a los 43, ubicado en la esquina de Reforma y Bucareli, las asistentes a la marcha hicieron un pase de lista en memoria de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala exigiendo justicia.

Araceli Osorio, madre de Lesvy Berlín Rivera Osorio, la joven asesinada en Ciudad Universiaria el 4 de mayo de 2017, fue una de las asistentes a la marcha.

En declaraciones a medios, la madre de Lesvy alertó que hay temor de que se deje libre al feminicida de su hija, pues mañana lunes comienza el juicio oral contra Jorge Luis, señalado como autor del feminicidio.

“Tenemos dudas y miedo de que pase lo que ha pasado en estos días, que dejen a feminicidas libres, que den sentencias de dos años y luego esos feminicidas se encuentren estudiando en la UNAM, de eso tenemos miedo”, dijo Aracely Osorio.

En la marcha otras manifestantes denunciaron en sus mantas y carteles el caso de Mariela Vanessa, una joven que desapareció la mañana del 27 de abril de 2018 cuando salió de su casa ubicada en la colonia Fuego Nuevo, en Iztapalapa.

También asistieron familiares y amigos de Celene, una mujer que fue asesinada en su trabajo en abril de 2018. “Yo era Celene, ahora me conocen como #CasoReforma222”, denunciaron en sus playeras.

La marcha del silencio en contra de los feminicidios, la desaparición y la violencia contra las mujeres culminará en el Zócalo.

El 30 de agosto, también, mujeres salieron a las calles a manifestarse en contra de la violencia, en el Municipio de Ecatepec, Estado de México, una de las zonas más peligrosas para ser mujer.

DENUNCIAN A POLICÍAS

El pasado 16 de agosto, cientos de mujeres marcharon este desde la Glorieta de Insurgentes para para protestar en contra de los abusos sexuales cometidos por policías y para repudiar la violencia en su contra.

Las manifestantes avanzaron por las calles de la capital con pancartas, brillantina rosa y morada, pañuelos verdes y mantas. El contingente partió desde la Glorieta de Insurgentes hacía Paseo de la Reforma. La marcha circuló por la calle Génova y las manifestantes se dirigieron a la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

 

Fue después de las 18:00 horas de aquél día que la protesta cambió de tono: algunas mujeres realizaron pintas y destrozos en las inmediaciones de la Glorieta de los Insurgentes que dejó daños la estación del Metrobús Insurgentes. Posteriormente incendiaron la estación de Policía Florencia, ubicada a unos metros.

Algunas asistentes escribieron consignas de denuncia y luego rompieron los cristales y mobiliario. En algunos momentos incluso se prendió fuego al interior de la estación que no pasó a mayores.

Al inicio de la manifestación, mujeres reclamaron, en su pancartas, el actuar de las autoridades capitalinas:“Exigir justicia no es provocación”, se lee en una de ellas que hace referencia a las palabras de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, que calificó la movilización del pasado 12 de agosto que dejó algunos destrozos en la Procuraduría capitalina como una provocación contra su Gobierno.