Los rebrotes del nuevo coronavirus que ya se acercan a 60 mil contagios diarios espantaron a los mercados debido a que, con nuevos enfermos, probablemente significaría otro cierre económico.

Por otro lado, la EIA afirmó ayer que los inventarios de petróleo aumentaron en 5.7 millones de barriles.

Nueva York, 9 de julio (EFE).- El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este jueves con una bajada del 3.13 por ciento, hasta 39.62 dólares el barril, en una sesión marcada por el temor a que los repuntes de COVID-19 que se están produciendo en Estados Unidos tengan un efecto negativo en el valor del crudo.

Al final de las operaciones en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de futuros del WTI para entrega en agosto restaron 1.28 dólares respecto a la sesión del miércoles, cuando el Texas avanzó un 0.7 por ciento.

Los precios del “oro negro” bajaron en una jornada en la que los inversores recibían con pesimismo el avance del virus en Estados Unidos, que ha encadenado cerca de 60 mil contagios diarios en los últimos días y cuyas infecciones acumuladas ascienden a más de 3 millones, mientras que ya se han producido 132 mil 803 muertes en todo el país.

Por otro lado, la Administración de Información Energética (EIA, en inglés) afirmó ayer que los inventarios de petróleo aumentaron en 5.7 millones de barriles para la semana del 3 de julio, en contraposición con la caída de 7.2 millones de barriles que se produjo la semana anterior.

En cambio, las reservas de gasolina disminuyeron, lo que insufló algo de ánimo a los operadores, que ven este dato como una señal de que la recuperación económica avanza a buen ritmo.

“Los inventarios de gasolina (…) disminuyeron en cantidades que no se esperaban y mostraron que la demanda de combustible para carreteras se está fortaleciendo nuevamente”, apuntó en una nota Louise Dickson, experta en mercados petroleros de la consultora Rystad Energy.

Para el analista de Swissquote Bank Ipek Ozkardeskaya, los precios del barril de referencia en Estados Unidos han sido “resilientes” al incremento “sorpresa” de los inventarios domésticos de crudo y apuntó que la dirección de los precios a corto plazo “no está clara”.

Asimismo, la perspectiva de que pronto se puedan retomar las medidas de contención del virus y los confinamientos preocupa en el mercado por el efecto que esto pueda tener sobre la demanda, lo que produjo viejos miedos a un exceso de oferta, especialmente si Libia logra retomar su producción.

En este contexto, los contratos de gasolina con vencimiento en agosto restaron cuatro centavos hasta los 1.25 dólares el galón, y los de gas natural para entrega en el mismo mes restaron cuatro centavos y medio hasta los 1.779 dólares por cada mil pies cúbicos.