Esta práctica ancestral para ganar unos grados y salvar los cultivos resulta costoso, por lo que los viticultores tienen que elegir entre salvar unos brotes y perder otros.

Ciudad de México, 10 de abril (SinEmbargo).- Los dueños de viñedos de Borgoña, en Francia combaten las bajas temperaturas con fuego para proteger sus cultivos.

A principios de abril, en la región francesa, alrededor de las 05:00 horas, se han registrado heladas primaverales que alcanzan los -5 grados, ante ello, los viticultores encienden velas de parafina en medio de los viñedos para proteger los brotes del hielo y así salvar la cosecha de 2021.

Sin embargo, si el descenso térmico es muy abrupto, no habrá esperanza debido a que los brotes podrían congelarse y no sobrevivir.

Además, poner en marcha esta práctica ancestral para ganar unos grados, es costoso, de acuerdo con Radio Francia Internacional, el costo por vela es de nueve euros y se necesitan alrededor de unas 400 por hectárea.

Ante esto, los viticultores tienen que decidir entre sus parcelas para salvar a unas y sacrificar otras.

Por su parte, el viticultor Frédéric Gueguen cuenta a la radio Vibration que sólo pudo proteger una hectárea de las 26 de su finca. Esto reduce su cosecha, pero dice que aún tiene esperanza con los contra-brotes que saldrán en las próximas semanas.

“Esta segunda generación de brotes es menos fructífera, pero sigue siéndolo, así que podemos esperar una media cosecha si todo va bien”, señaló al medio.

Según Frédéric Gueguen, las heladas en esta época del año son inusuales, por lo que se lo atribuye al cambio climático. En 1991 y 2003 se produjeron fenómenos similares, el último fue en 2016 y lo que preocupa a los viticultores.