Es licenciado en economía por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), maestro en Economía por el Colegio de México y candidato a doctor por la Universidad de Nueva York. Una de las figuras más jóvenes del Gabinete presidencial, con 48 años y originario del céntrico estado de Hidalgo.

Por ahora, su principales retos serán lograr la estabilidad de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y lograr que el giro que pretende dar López Obrador a la economía mexicana -alejándola del neoliberalismo- no sacuda al país.

México, 10 de julio (EFE).- El renombrado economista Arturo Herrera se convirtió el martes en el nuevo Secretario de Hacienda de México tras un sorpresivo nombramiento, asumiendo el reto de ser el nuevo hombre fuerte de las finanzas públicas mexicanas en plena etapa de austeridad.

Tras un nombramiento relámpago que se anunció a través de un video, el economista asumió, con aparente timidez y preocupación en el rostro, este desafío.

Mientras en las imágenes el Presidente Andrés Manuel López Obrador hablaba y mostraba su confianza en el nuevo integrante de su gabinete, Herrera miraba en ese video al vacío con la cabeza gacha, una imagen que se hizo viral.

Pero más allá de la anécdota, Herrera tiene una larga trayectoria profesional en organismos nacionales e internacionales.

En el Banco Mundial, fue asesor del sector público en varios países de América Latina y El Caribe, y también fue responsable de la Unidad de Gobernanza para el sudeste asiático.

Además, Herrera conoce en profundidad la Secretaría de Hacienda, en la que ha desempeñado varios cargos y era, hasta el martes, el subsecretario y mano derecha del ahora ex Secretario Carlos Urzúa.

Herrera es licenciado en economía por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), maestro en Economía por el Colegio de México y candidato a doctor por la Universidad de Nueva York.

En el ámbito académico, ha impartido además cursos de microeconomía y macroeconomía en el prestigioso Colegio de México (Colmex) y de política monetaria en la Universidad de Nueva York.

Destaca también su juventud dentro del gabinete. Con 48 años y originario del céntrico estado de Hidalgo, es de los Secretarios más jóvenes que acompañan al Presidente.

Al igual que su predecesor, Carlos Urzúa, Herrera ya conocía a Andrés Manuel López Obrador antes de que este fuese Presidente de México, pues figuró como secretario de Finanzas en la etapa final del Gobierno del Distrito Federal durante la alcaldía de López Obrador (2000-2005).

Antes de ser nombrado jefe de las finanzas públicas, Herrera figuraba como subsecretario de la SHCP, por lo que su nombramiento parece una apuesta continuista por lo empezado por Urzúa, quien, no obstante, abandonó el cargo por discrepancias con López Obrador.

“Quiero pensar que los mercados querían mucho al doctor Urzúa, pero que también me quieren a mí”, dijo el martes Herrera.

Este miércoles, López Obrador lo alabó en su conferencia mañanera desde Palacio Nacional.

“Es una gente a la que le tengo confianza. Está bien formado. Es un profesional de la economía, es honesto y tiene sensibilidad social”, aseveró.

El hecho de tener sensibilidad social parece indispensable para estar al frente de una Secretaría de Gobierno que encabeza López Obrador, quien ha reiterado en numerosas ocasiones la necesidad de apoyar primero a los pobres.

Por ahora, los principales retos del Secretario será lograr la estabilidad de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y lograr que el giro que pretende dar López Obrador a la economía mexicana -alejándola del neoliberalismo- no sacuda al país.

En los próximos días se espera que Herrera sea ratificado por la Cámara de Diputados.