Por la mañana, a través de su cuenta de Twitter, el Presidente de EU, Donald Trumpm insistió en que no ha sido revelada la mayor parte del acuerdo que se hizo con el Gobierno mexicano para evitar la imposición de aranceles del cinco por ciento a partir del 10 de junio.

Luego, a su salida hoy de la Casa Blanca, Trump mostró un documento a la prensa en el podía leerse la parte final del documento, que parecía firmado por un funcionario estadounidense y uno mexicano y que no contiene grandes revelaciones.

–Con información de EFE

Ciudad de México, 11 de junio (SinEmbargo).– El Presidente Donald Trump ha dicho dos días seguidos que logró un “acuerdo secreto” con México, más allá del anunciado el viernes, y que va a dejar al Canciller Marcelo Ebrard presentarlo en su momento. Pero la Casa Blanca se ha negado a revelar cualquier detalle. Y México lo ha negado.

Hoy Trump sacó un pedazo de papel doblado en el saco. Y un fotógrafo de The Washington Post, Jabin Botsford, le tomó foto. Resulta que se trata de una hoja suelta que tiene apuntes del documento firmado que conocen todos. Nada hay de secreto en él, pues.

Antes de abandonar la Casa Blanca rumbo a Iowa, Trump se acercó a la prensa y sacó de su chaqueta una hoja de papel doblada, que agitó ante los periodistas sin mostrar su contenido.

“Este es el acuerdo que todo el mundo dice que no tengo. Voy a dejar que México haga el anuncio (sobre su contenido) en el momento adecuado”, aseguró.

En el documento que Trump mostró a la prensa podía leerse la parte final del documento, que parecía firmado por un funcionario estadounidense y uno mexicano y que no contiene grandes revelaciones.

Esos párrafos indican que EU y México pretenden “compartir la carga en relación con el procesamiento de los refugiados” y mencionan una posible acción del Gobierno mexicano para identificar “cambios” en sus “leyes y regulaciones nacionales”.

También confirman lo adelantado este lunes por el Canciller mexicano, Marcelo Ebrard: que en 45 días se evaluarán los avances en el control del flujo migratorio con Estados Unidos.

El documento en manos de Trump señala que “si los EU determinan, bajo su discreción y tras consultar con México, tras 45 días desde la fecha de emisión de la declaración conjunta”, que las medidas adoptadas no han sido “suficientes” para reducir la inmigración, el Gobierno mexicano deberá corregir esa situación.

“El Gobierno de México tomará todos los pasos necesarios bajo sus leyes nacionales para que el acuerdo pueda entrar en vigor (…) en 45 días”, indica el texto.

Por la mañana, a través de su cuenta de Twitter, Trump insistió en que no ha sido revelada la mayor parte del acuerdo que se hizo con el Gobierno mexicano para evitar la imposición de aranceles del cinco por ciento a partir del 10 de junio.

“Estoy muy contento con el trato que hice, si México produce (creo que lo harán). ¡La mayor parte del trato con México aún no se ha revelado!”, escribió a través de su cuenta de Twitter.

Y consideró que la aplicación de tarifas arancelarias es una gran herramienta de negociación, un productor de ingresos y una poderosa manera para hacer que las empresas regresen a Estados Unidos.

Mientras, el Canciller Marcelo Ebrard  admitió que “cualquier día” puede alterarse la relación con Estados Unidos a pesar del acuerdo migratorio alcanzado en Washington que suspendió la aplicación de aranceles.

“Cualquier día pueden cambiar las cosas, pero mejor un acuerdo de esta naturaleza a no tener nada”, defendió el Canciller.

Según el acuerdo alcanzado el viernes, México tiene 45 días para reducir el flujo migratorio que atraviesa su territorio con destino a Estados Unidos o, de lo contrario, el Presidente Donald Trump podrá reactivar la amenaza de imponer aranceles a las exportaciones mexicanas.

Aunque Trump ha vendido el acuerdo con México como un triunfo, las autoridades mexicanas no se plegaron a su petición de firmar un tratado de “tercer país seguro”, que habría permitido a Estados Unidos rechazar legalmente a los solicitantes de asilo si no habían buscado primero refugio en el territorio mexicano.

El pacto permitirá, en cambio, que el Gobierno de Trump amplíe a toda la frontera con México un programa que hasta ahora ha aplicado en tres puntos de entrada en la zona limítrofe y que obliga a los solicitantes de asilo a esperar en el país vecino mientras se tramitan sus casos en Estados Unidos, algo que puede durar meses o años.