Familiares de personas desaparecidas secretaria particular del Gobernador de Guanajuato habría condicionado la atención médica a Sandra Cervantes, quien resultó con una pierna rota luego de que policías estatales agredieran a familiares de personas desaparecidas.

Por Carmen Pizano

Guanajuato, 11 de julio ( Pop Lab).– La salud de Sandra Cervantes, una de las víctimas de la represión policial del viernes por la mañana en Guanajuato, quedó condicionada a la firma de un compromiso para que no emprendiera acciones en contra de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.

Juana de la Cruz Martínez Andrade, la secretaria particular del Gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, fue la encargada de hacer llegar el recado: si quería ser atendida en un hospital público del estado tenía que eximir de responsabilidades a los agentes de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado.

“Le dijeron que si no ponía denuncia en contra del Estado le pagaban todos los servicios médicos. Le dijeron que era la secretaria del gobernador, una persona de nombre Juanita”, comentó José Gutiérrez, acompañante de los colectivos “A tu Encuentro” y “Sembrando Comunidad”.

Con el espíritu doblegado y una cirugía en trámite, Sandra recibió el mensaje del Gobierno estatal, quen en un desesperado intento por contener el movimiento condicionó el servicio médico en una institución pública.

La respuesta fue un contundente “No”. Sandra Cervantes, con la fractura en el tobillo, se trasladó por sus propios medios a recibir atención médica a una clínica particular. La mujer ya fue operada gracias al esfuerzo de sus compañeras de lucha, quienes lograron recaudar el dinero suficiente para solventar los gastos.

Después de que se dio a conocer la condicionante de Juana de la Cruz Martínez, el grupo Mujeres Desaparecidas Guanajuato informó a través de la cuenta de Twitter que una parte de los gastos en la clínica privada fue solventada por el Gobierno estatal.

Más tarde, se presentó en el hospital privado a pagar la cuenta completa de Sandra por las lesiones durante la manifestación.

Tres integrantes de los colectivos fueron cargadas por los oficiales y depositadas de manera violenta a las patrullas, mientras Sandra quedó en el piso, con el tobillo fracturado, después de tropezar cuando corría para huir de la persecución de los policías.

“DIEGO, NO NOS METAS MÁS MIEDO”

El terror de que sus rostros también aparezcan en las pancartas que se han convertido en el estandarte de una lucha por la búsqueda de sus seres queridos invade a los familiares de víctimas de desaparecidos que mantienen el plantón en el centro de Guanajuato.

El miedo no es generado por el crimen organizado, sino por aquellos que aceptaron el reto de proteger a la ciudadanía: las autoridades del Gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.

Los guanajuatenses que forman parte de los colectivos de búsqueda de personas no solo tienen que lidiar con el riesgo de desaparecer a causa grupos criminales, ahora el pánico también es sembrado por el  Gobierno del estado, que les demostró la mañana del viernes que no dudará en hacer uso de la fuerza pública para dispersarlos.

Sandra Cervantes se quedó en el piso, luego se trasladó por sus propios medios al Hospital General de Pénjamo, donde le negaron el servicio médico. Foto: Pop Lab.

Las fuerzas de Seguridad Pública del estado hicieron valer su lema “sacrificio y lealtad”, aunque en esta ocasión a favor de los altos mandos. A puño, patada y jaloneos reprimieron a las madres, hijas, hermanas, primas que buscan volver a encontrarse con sus seres queridos.

Tras el vergonzoso actuar policial, el Gobierno del estado infunde el pánico entre los manifestantes. A 50 años de gobiernos priistas que tiñeron de sangre la historia nacional, en Guanajuato las viejas prácticas simplemente cambiaron por una imagen más joven y sin corbata.

“Diego, no nos metas más miedo. El miedo lo tenemos desde el día que desaparecieron nuestros familiares”, piden las familias al Gobernador.

Cómo abonar y regar el pánico cultivado entre los manifestantes, la respuesta es fácil, con llamadas de amenazas desde números privados para amenazar de muerte a los familiares de personas desaparecidas.

“Me amenazaron de muerte, mi familia está preocupada. Honestamente tengo miedo, hago responsable al Gobierno, hago responsable a Diego si a mi me pasa algo, si a mi colectivo le pasa algo es por ellos”, expresa sollozante una mujer que busca a su familiar desaparecido.

Policías estatales bloquearon la manifestación. Foto: Especial vía Zona Franca.

Alvar Cabeza de Vaca, el secretario de Seguridad Pública, aseguró que los elementos solamente repelieron el ataque de las hostiles agresiones del grupo de mujeres manifestantes.

Lo anterior, difiere con la postura del colectivo, que narróque los escuadrones policiales se abalanzaron como si de criminales se trataran, sin miramientos, sin compasión, sin humanidad.

“Ayer que se llevaron a mis compañeras yo le pedía a dios es que me las devolviera porque no sé si las van a matar, así han desaparecido a muchas personas. El señor que se dice jefe de los FSPE estaba atrás de los antimotines y los aventaba para que nos aventaran a nosotros. Yo les decía ‘no las avientes, son señoras adultas mayores’, eso no les importaba porque no te voltean a ver”.

La desventaja era notable: los oficiales protegidos con equipo táctico y armamento contra las lonas que muestran a los desaparecidos que se ondean al viento con la esperanza de rencontrarse.

A diferencia de los escuetos operativos montados contra los grupos delictivos, el número de oficiales superaba 20 a uno a los colectivos, y con esa ventaja fueron aprehendidas cuatro mujeres y un visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

“¿Por qué me detienen? ¿Por qué me están llevando? Denme una explicación y solo se quedaban callados. Cuando yo estaba con las policías, un policía me pegó en la cabeza con su codo, después se acercó cuando me tenían unas ocho policías, como si fuera un delincuente, empujó a una de las policías para que me golpeara con sus rodillas en la pierna”, relató Verónica, una de las detenidas la mañana del domingo.

De acuerdo con una integrante del colectivo “A tu Encuentro”, se presentará la sexta denuncia por amenazas contra quien resulte responsable.

MANTIENEN LA LUCHA

Han pasado 72 horas, lluvias torrenciales, el abrasador sol sobre el concreto durante el día, el hambre, el temor, las hostilidades por parte de infiltrados y el miedo a la fuerza policial ha acompañado la estadía de los guanajuatenses en pie de lucha que aseguran no levantarán el plantón hasta que Rodríguez Vallejo dé la cara.

La resistencia también cobra fuerza gracias a los ciudadanos que se han sumado a la lucha con donativos al grupo protestante ubicado en el Teatro Juárez.

Desde agua, café, pan, algo de fruta y los artículos de limpieza e higiene necesarios para seguir en pie de lucha, ciudadanos ha demostrado su solidaridad con el movimiento.

En medio de la contingencia sanitaria por COVID-19, a las filas del búnker de la manifestación han llegado los artículos de protección necesaria para no sucumbir ante el enemigo invisible.

Mientras los colectivos reciben los donativos, aseguran que el movimiento no tiene patrocinio de instituciones políticas ni buscan un trabajo en la administración, como lo han sugerido autoridades estatales.

El plantón sigue, a la espera de ser escuchados por el Gobernador, a la espera de que se reponga el proceso que llevó a Héctor Alonso Díaz Ezquerra, un administrador de empresas, a ocupar la titularidad de la Comisión Estatal de Búsqueda.

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