La reforma revisaría los contratos del Gobierno con generadores privados, eliminaría la obligatoriedad de las subastas eléctricas y restringiría el autoabastecimiento.

México, 12 febrero (EFE).- Expertos alertaron este viernes al Congreso mexicano del alto costo que tendrá para consumidores y el erario la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que busca fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en detrimento de generadores privados, en especial de renovables.

En el segundo y último día de parlamento abierto, México Evalúa estimó un aumento de entre mil 350 y dos mil 750 millones de dólares del costo anual de producción porque se despacharía primero a las plantas hidroeléctricas y de combustibles fósiles de la CFE por encima de las solares y eólicas de los privados.

Mientras las renovables cuestan entre 26 y 54 dólares por megavatio hora (MWh), la electricidad con carbón cuesta entre 65 y 169 dólares por MWh, expuso María Fernanda Ballesteros, coordinadora de Regulación y Competencia Económica de la asociación México Evalúa.

“La falta de condiciones de competencia afecta a los usuarios porque genera un sobrecosto en bienes y servicios, y afecta en mayor grado a los más pobres porque tienen que pagar un mayor porcentaje de sus ingresos”, comentó la especialista.

Este es el segundo y último día del ejercicio de parlamento abierto de la Cámara de Diputados sobre la iniciativa preferente que el Presidente Andrés Manuel López Obrador envió la semana pasada al Congreso.

Además de eliminar el criterio económico para siempre despachar primero la electricidad de la CFE, la reforma revisaría los contratos del Gobierno con generadores privados, eliminaría la obligatoriedad de las subastas eléctricas y restringiría el autoabastecimiento.

“Su retroactividad y competencia desigual también obligaría a empresas que producen más del 20 por ciento del PIB del país a recurrir a otras alternativas energéticas, más costosas y contaminantes”, advirtió Julio Valle, vocero de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE) y Solar (Asolmex).

Los expertos cuestionaron los dichos del Presidente, quien alega que la reforma es para “garantizar el compromiso con el pueblo de no aumentar los precios de luz”.

Aunque el incremento de los costos no se traduzca al usuario final, se añadiría a los cerca de 70  mil millones de pesos (unos 3 mil 500 millones de dólares) que el Gobierno destina al subsidio eléctrico.

La generación de los productores independientes de energía (PIE) es 35 por ciento más barata y la energía renovable cuesta 30 por ciento menos al suministro básico, aseguró Montserrat Ramiro, excomisionada de la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

“El costo de generación privada es menor que el de CFE. Sin embargo, esto no tiene que ver con CFE o con quién produce la electricidad, tiene que ver con que los generadores privados han invertido en plantas nuevas, más eficientes y menos contaminantes”, sostuvo.

La reforma afectaría de forma desproporcionada a las medianas empresas, que consumen 39 por ciento de la electricidad, por encima del 24 por ciento residencial y 24 por ciento de la gran industria, apuntó Bernardo Bulnes, comisionado de Pymes de la Cámara de la Industria de la Transformación (Caintra).

Pese a que el Presidente adelantó que no modificará nada de su iniciativa, Luis Miguel Cano, abogado consultor de Greenpeace, pidió a los diputados considerar las advertencias.

“Si ustedes no cambian una coma a la iniciativa, si toman este ejercicio de parlamento abierto solo para comparecer, pero no para escuchar, y si las razones que aquí se dan no se consideran, lo más seguro es que en tribunales se vuelva a cuestionar”, avisó.