La huelga en Notimex continúa. Foto: Rogelio Morales, Cuartoscuro.

Han pasado seis meses desde que Aristegui Noticias, Signa Lab y ARTICLE 19 denunciáramos la agresión sistemática y coordinada a periodistas y ex trabajadores de la Agencia de Notimex a través de redes sociales por parte de su directiva mediante el uso de recursos públicos. Como siempre, nada ha pasado. La impunidad sigue dando fuerza a los perpetradores y permite que cada vez sean más y más intensos los atropellos a los que se enfrentan aquellos que osan contradecir y develar lo que ocurre allí dentro.

Las instituciones encargadas de investigar hechos de desvío de recursos – porque no podemos olvidar que utilizar el tiempo de trabajadores en activo para fines ilegales es una forma de desvío – y las violaciones a los derechos humanos de los trabajadores, le han apostado al enfriamiento del caso sin dar luces de una investigación objetiva, exhaustiva e imparcial que dé lugar a determinar algún tipo de participación y responsabilidad de la directora de la Agencia y sus secuaces.

La Secretaría de la Función Pública decidió darle un trato de menor gravedad a la investigación dirigiéndola directamente al Órgano Interno de Control, el cual aparentemente ha jugado un papel más de abogado defensor que de contralor y no existe rastro de continuidad en la investigación, incluso cuando se solicitó información, la dependencia señaló que no había tal denuncia y que cualquier información debiera ser solicitada al INAI. Por su parte, la Junta de Gobierno, que según se había comprometido a dar atención de manera puntual a los hechos , dejó en manos de las “autoridades responsables” la resolución del caso sin un seguimiento que diera garantías a los trabajadores. La Comisión Nacional de Derechos Humanos, tampoco ha dado señales de voluntad para procesar la queja presentada por las víctimas.

La impunidad se utiliza nuevamente como instrumento para perpetuar la agresión. Con el estandarte del combate a la corrupción, la directiva de la Agencia se ha dado licencias para violar una y otra vez los derechos de aquellos que trabajan ahí, sin considerar que el estado de derecho requiere los dos: el combate a la corrupción sí, pero también respetarlos derechos de todas y todos.

Así, la semana pasada un grupo de periodistas informaron a través de redes sociales que a pesar de la huelga declarada -aparentemente aceptada por Notimex- y de las recomendaciones sanitarias, el equipo estaba trabajando en una “sede alterna” en la cual se encontraban hacinados. La divulgación de videos que confirmaban esta situación dio lugar -una vez más- a la persecución de aquellos que presuntamente publicaron la información; la confiscación del celular de la reportera Ingrid Sánchez y su retención para interrogarla; así como la supuesta imputación de delitos falsos dentro de una carpeta criminal. En sus declaraciones, Notimex confirma la existencia de una sede alterna y la continuidad de la labor “voluntaria” de sus trabajadores -interesante saber cómo pagan la renta -.

Además de todo, los mismos directores de la agencia, funcionarios públicos también, presentándose como las verdaderas víctimas de estos hechos, alegan que ARTICLE 19, que estaba documentando sobre las violencias a las que Ingrid fue sujeta, es una organización que hostiga y acosa a los periodistas que trabajan en Notimex. Incluso, en el mundo al revés circula un documento en el que, algunos funcionarios públicos de NOTIMEX presentaron una supuesta queja ante la CNDH en contra de la organización y de la Revisa Proceso por violar sus derechos ¿Es desconocimiento de la ley o criminalización de la labor de defensa de derechos humanos?

La receta empleada en abril se vuelve a utilizar y con tal de desviar el mensaje a la opinión pública, de manipular y maquinar una verdad oficial, ataca a los mensajeros. Pero, ¿cuántas veces se tiene que repetir el mensaje para que lo escuche la autoridad y sancione de una vez por todas a los responsables?, ¿tenemos que esperar hasta que los directivos de la agencia incrementen la gravedad de sus agresiones?

Este Gobierno prometió transformar la vida pública para fomentar el estado de derecho y respetar los derechos humanos. Sin embargo, hasta hoy la justicia sigue siendo selectiva y esta sujeta a la prioridad de quien la imparte, permitiendo que acciones como las que aquí se describen se intensifiquen y se vuelvan sistemáticas.

RÉPLICA DE NOTIMEX

Alejandro Páez
Director

Estimado colega:

La presente es para desmentir la columna difamatoria publicada en el medio  que usted dignamente dirige, escrita por Ana Cristina Ruelas, quien se  presenta como “colaboradora” de la oficina regional para México y  Centroamérica de Article19.

Bajo el titulo “Notimex: un caso de impunidad”, la señora Ruelas vierte una  serie de mentiras e imprecisiones en su texto. La primera, afirmar sin prueba  alguna que la directiva ha utilizado “recursos públicos” para agredir periodistas  y ex trabajadores despedidos y denunciados penalmente por presuntos actos  de corrupción.

El discurso repetitivo e irresponsable de esta señora que se supone defiende a  los periodistas y sus derechos humanos, es asegurar que el Estado mexicano,  en este caso absurdo, a través de Notimex, es “perpetrador” de crímenes. Ana  Cristina Ruelas miente de manera sistemática y seguramente esa es la razón  por la cual las instituciones a donde ha acudido a denunciar sus fantasías  basadas en dichos, no han respondido como ella quisiera.

Sorprende en cambio, el silencio de Artículo19 sobre la corrupción de la  prensa. Nada ha dicho Ruelas ni su compañero en aventuras de ficción, el  director Leopoldo Maldonado, sobre el saneamiento de Notimex, una agencia  que durante el régimen anterior se convirtió en la cueva de Alí Baba y sus 40  ladrones. Lamentablemente, su silencio los ha convertido en cómplices del  daño patrimonial y el saqueo indiscriminado de Notimex.

Con un desconocimiento claro de las leyes, la señora Ruelas interfiere en  cuestiones de índole sindical y laboral para cuestionar la existencia de una  “sede alterna” de Notimex y la continuidad de sus labores. Le recomiendo  revisar el artículo 34 del Código Civil Federal, el cual señala que “se tiene  derecho de designar un domicilio convencional para el cumplimiento de  distintas obligaciones”.

Notimex está suspendida por una huelga, dicho sea de paso, ilegal, no ha  publicado una sola nota, pero no por ello ha desaparecido. Tenemos derecho  y la ley lo señala claramente al desarrollo de las actividades urgentes,  sustanciales y necesarias que sostengan el patrimonio informativo, fotográfico

y administrativo del Estado, de conformidad con el artículo 7, fracciones I, III,  V y VI de la Ley General de Responsabilidades Administrativas para satisfacer  las necesidades colectivas por encima de intereses particulares, bajo un  principio de ponderación que enuncia que el ejercicio de un derecho no puede  destruir el ejercicio de otros derechos por parte de la ciudanía y ante la  violación sistemática de lo dispuesto por el artículo 935 de la Ley Federal del  Trabajo, con el fin de no incurrir en responsabilidad por la omisión de las  mismas.

Mañosamente, la señora Ruelas decide omitir que su defendida, la exreportera  del periódico Reforma, Ingrid Pamela Sánchez, fue sorprendida grabando en  varias ocasiones a nuestro personal sin previo conocimiento. Y además  tampoco explica que las cámaras de seguridad detectaron el presunto robo de  documentos que ya fue denunciado penalmente ante la Fiscalía General de la  República (FGR).

Seguramente producto de su imaginación, Ruelas sostiene nuevamente sin  prueba alguna, que la directiva “retuvo” para interrogar a la susodicha. Falso.  Luego de ser denunciada por otros reporteros, se le invitó a una junta para que  explicara la razón de sus conductas indebidas.

A partir de ese momento y como si todo hubiera sido debidamente montado  por intereses ajenos a la agencia, Leopoldo Maldonado inicio una campaña de  acoso y hostigamiento a periodistas de Notimex a quienes llamó buscando  declaraciones contra la actual directiva. Cabe señalar que Artículo19 se ha  negado de manera sistemática a defender a los reporteros de Notimex  argumentando que son “del gobierno”, mientras ha defendido a capa y espada  a los huelguistas, despedidos y denunciados penalmente por presuntos actos  de corrupción y agrupados en el sindicato Sutnotimex.

Por último, resulta lamentable que una supuesta defensora de derechos  humanos como Ana Cristina Ruelas, se refiera a los periodistas que conforman  la actual directiva de Notimex, como “secuaces”. Su falta de respeto y su  directa agresión verbal, demuestran una vez más que no era apta para el  puesto de relatora de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de  Derechos Humanos (CIDH). Afortunadamente para México y el mundo, la  señora Ruelas finalmente fue descartada para ese importante puesto.

Efectivamente, trabajadores de Notimex se animaron valientemente a  denunciar el acoso y las agresiones de una Ong que pretende ser impune. Tal  vez, la explicación de su animadversión, persecución y ataque contra nosotros  la encontremos en la lista de las corporaciones, empresas, particulares y  fundaciones que la financian.

Atentamente,
Sanjuana Martínez  Directora de Notimex