La aprobación del Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, que incluye la obligatoriedad de dar los datos biométricos, despertó críticas por parte de organizaciones civiles y del INAI. Alertan que esta base de datos, que sería de las más grandes del mundo, es innecesaria, pero además tiene riesgos para las personas que pueden ser irreversibles.

Ciudad de México, 14 de abril (SinEmbargo).- “Es inexplicable cómo este Gobierno que ha criticado tanto al Gobierno de Calderón —con justa razón en la mayoría de las veces— regresa y hace un refrito de una iniciativa de Felipe Calderón y de García Luna que demostró ser una estrategia fallida y un fracaso”, comentó Luis Fernando García Muñoz, director ejecutivo de la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) sobre la aprobación del Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PNUTM).

Lo que Calderón y García Luna hicieron en 2008 fue el Registro Nacional de Usuarios de Telecomunicaciones (RENAUT), el cual sólo funcionó hasta 2011 porque la base de datos fue filtrada y vendida en el mercado negro. Se aprobó también bajo el argumento de que ayudaría a reducir los delitos, pero de acuerdo con los datos de R3D, la extorsión y el secuestro aumentaron 40 y ocho por ciento, respectivamente, justo en esos tres años.

Luis Fernando García sostuvo en entrevista con SinEmbargo que al Presidente Andrés Manuel López Obrador lo están “engañando” los miembros del Gabinete de seguridad, al decirle que el padrón servirá para traer seguridad, porque de otro modo, agregó, no se explica el respaldo a esta medida que resulta por completo innecesaria.

“Están detrás quienes han impulsado (la creación del padrón) y quienes intentan engañar al Presidente en el Gabinete de Seguridad. Hay una intención autoritaria y hay una intención para poner pretextos al Presidente sobre por qué está fallando la estrategia de seguridad. ¿El Gabinete de Seguridad dirá que hay incompetencia y que por eso subió el delito de extorsión? No, dicen que les faltaba este padrón, que no podían combatir porque no hay padrón. Están buscando pretextos para lavar la cara y la estrategia fallida de seguridad, que en gran parte sigue la línea de los gobiernos anteriores. Eso es un poco el trasfondo de lo que impulsa este padrón”, comentó.

El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) también alertó sobre la afectación o vulneración de datos biométricos, que podría provocar “daños significativos de una difícil o imposible reparación” y además, que la tendencia en materia es la de limitar al máximo la recolección de datos biométricos.

El Senado avaló el martes pasado la reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones, por la que se crea el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil con el objetivo de contar con una base de datos de todos los titulares de celulares que esté a disposición de las autoridades de seguridad y justicia para que así “sea más fácil combatir ciertos delitos”.

La Ley establece un plazo de dos años para registrar a sus usuarios que ya tienen línea y entrará en vigor después de que el Ejecutivo la promulgue.

“Este padrón está en el escritorio del Presidente y él tiene una decisión que tomar. O ejerce su derecho de veto y es congruente con lo que él ha dicho sobre el respeto a las libertades en la 4T o le pone literalmente su nombre a este padrón y con ello deja un legado histórico autoritario”, agregó el representante de R3D.

De acuerdo con la minuta, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) sería el encargado de la instalación, operación, regulación y mantenimiento del PNUTM y trabajaría en conjunto con las autoridades de seguridad.

De concretarse, todas las personas que tengan un teléfono celular deberán entregar su número telefónico, fecha y hora de activación de la línea telefónica móvil; nombre completo, denominación o razón social del usuario; nacionalidad; Clave Única de Registro de Población (CURP) del titular de la línea; datos biométricos del usuario (persona física) o de su representante legal (persona moral); domicilio del usuario; esquema de contratación de la línea, y avisar cualquier cambio de información.

El miércoles por la mañana, el Presidente dijo en su conferencia de prensa que los miembros del Gabinete de Seguridad le comentaron sobre la creación del padrón: “se explicó a detalle la importancia que tiene tener control sobre estas tarjetas para la protección de los mexicanos, porque se usan estas tarjetas que eran anónimas, se cambiaban de chips y se utilizaban los teléfonos para cometer ilícitos. Entonces, nada más es tener un registro para cuidar a la población, es un asunto de seguridad”.

LOS RIESGOS DEL PADRÓN

De acuerdo con el posicionamiento del INAI, la información que se recolecta para fines de identificación de la población “requiere del mayor cuidado posible” porque existe un riesgo potencial al permitir que el manejo de los datos biométricos para fines de identificación personal “puedan ser manipulados por un número elevado de operadores de telefonía, pues se presume que serán las propias empresas las encargadas de recabar dichos datos”

Sobre los posibles daños de difícil o imposible reparación, señaló que se debe a que estos datos  hacen referencia a aspectos que permiten ser asociados, de manera única a una persona y constituyen características insustituibles. “El INAI considera imprescindible limitar al máximo la recolección de datos biométricos que pudieran revelar información sensible de las personas, así como obtener y utilizar únicamente los que sean necesarios, adecuados y no excesivos para las finalidades con las que serán recabados”.

García Muñoz enlistó algunos de los problemas que podría generar esa base de datos, y que son resultado de la experiencia que ha tenido México tanto a nivel Gobierno como empresarial y bancario. De entrada, la evidencia indica que esta recolección de información para la telefonía no ayuda al combate al crimen, lo que se observó con el RENAUT de Calderón.

Esto, detalló, se debe a que la delincuencia “tiene y seguirá teniendo muchas maneras de eludir el padrón”, como usar chips de otros países, clonar o duplicar tarjetas SIM, usar sistemas que permiten modificar el número que aparece en el identificador o utilizar teléfonos y tarjetas robadas.

Otro riesgo es sobre la presunción de inocencia, ya que resultará sencillo suplantar la identidad de un número telefónico. En la minuta se establece que cualquier llamada o mensaje realizado corresponde a la persona registrada en el padrón.

Además está el tema de la privacidad, “el propio RENAUT a los dos meses de ser conformada esa base de datos se encontraba en venta en 500 pesos”, contó Luis Fernando García, pero apuntó que el riesgo con este nuevo padrón es que ya se incluyen los datos biométricos.

“Sería la base de datos más gigantesca de la historia. Hay más de 120 millones de líneas de teléfono móvil, sería más grande que la del INE y los riesgos de vulneración de estas bases de datos es gravísimo y no solamente porque sea un caso aislado lo que pasó con el RENAUT, este año hemos dado cuenta de cómo en foros de internet se venden bases de datos de millones de registros de bancos como Santander, BBVA, Banco Coppel, Banamex, padrones de secretarías federales, locales. Es frecuente, constante y cotidiano que bases de datos se filtren en este país sin consecuencias, en total impunidad”, concluyó.