La reunión que el martes sostuvo la cúpula del PRI, su candidato a la Presidencia y 16 de los 20 gobernadores del tricolor muestra que el partido tiene urgencia de que esos mandatarios estatales cierren filas en torno a Enrique Peña Nieto, particularmente en entidades donde Andrés Manuel López Obrador ha tomado una fuerza que nunca antes tuvo la izquierda mexicana.

Para nadie es un secreto el avance del representante de la coalición PRD-PT-Movimiento Ciudadano en estados donde tradicionalmente se ha votado por el PRI o por el PAN, pero donde ahora AMLO ha sumado simpatías, particularmente entre la clase media, intelectuales y universitarios, e incluso con un importante sector de empresarios de la región.

Es el caso de entidades norteñas como Nuevo León, gobernado por Rodrigo Medina de la Cruz; Chihuahua, encabezado por César Duarte Jáquez, y Coahuila, donde gobierna Rubén Moreira Valdés, en los que el PRI ha perdido terreno en esta campaña por el hartazgo de la sociedad ante la inseguridad en la que vive, el débil avance de sus economías y el desempleo, además de los múltiples casos de corrupción, que involucran a políticos de ese partido e incluso a familiares cercanos de los gobernadores.

No suena extraño, entonces, que los mandatarios fueran citados de emergencia en Toluca, en la mismísima Casa Estado de México, desde donde despacha Eruviel Ávila Villegas, para un conclave, donde Pedro Joaquín Coldwell y el equipo más cercano a Enrique Peña Nieto les pidieron ponerse las pilas y ayudar a contrarrestar el avance del tabasqueño, pues los votos perdidos en esos estados, hasta ahora bastiones priistas, pueden ser definitivos para los resultados del próximo domingo 1 de julio.

También, de acuerdo con información de La Jornada, la cúpula del PRI pidió a los gobernadores reforzar la seguridad del candidato cuando visite sus entidades, con el fin de impedir agresiones de los grupos que lo rechazan y que, por cierto, ante las estrategias fallidas del PRI para contrarrestarlos, van en aumento.

La presión crece en el tricolor y aunque, públicamente se dicen los líderes de la contienda, ésta se cierra cada vez más. Ya no es, ni de chiste, el escenario victorioso, con encuestas arrolladoras a favor de EPN, que veían al iniciar este año. Seis meses después, el “carro completo” que preveían tanto a nivel federal como estatal se ha ido quedando sin combustible.

 

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En su polémico reportaje que involucró a Televisa y al ex mandatario Vicente Fox Quesada, el diario británico The Guardian hizo referencia a un supuesto plan para, desde esa televisora, impedir que Andrés Manuel López Obrador ganara las elecciones presidenciales de 2006.

El texto mencionó que la directiva de Televisa habría ordenado que, en uno de sus programas más populares en 2005 y 2006, “El privilegio de mandar”, se mostrara al personaje que representaba a AMLO como “tonto” e “inepto”.

Pues, casualmente, la televisora ha revivido ahora ese programa. El canal Clásico TV, propiedad de Televisa y cuya programación incluye producciones exitosas del pasado, se esta retransmitiendo “El privilegio de mandar” en viernes y sábado.

Estrategia o no, sí da para pensar en aquello de no hagas cosas buenas que parezcan malas…