Las propuestas de Donald Trump para deportar a migrantes y erigir un muro en la frontera con México implicaría mucho más que sólo mandar algunos memorandos a las agencias encargadas de hacer cumplir las leyes migratorias en EU, de acuerdo con análisis de medios internacionales. Expertos en la materia dicen que implementar la propuesta de la deportación, como se planteó durante la campaña, podría costar cientos de miles de millones de dólares y requerir la contratación de miles de nuevos agentes migratorios. La economía de ese país, por su parte, también se vería afectada, al menos en la industria energética, pues algunas de sus políticas podrían obstaculizar el negocio del gas natural.

Ciudad de México, 14 de noviembre (SinEmbargo).– Deportar a miles de migrantes y erigir un muro en la frontera con México implicarían mucho más que sólo mandar algunos memorandos a las agencias encargadas de hacer cumplir las leyes en Estados Unidos y causaría un grave daño a la economía de ese país, de acuerdo con análisis de dos medios internacionales: The Wall Street Journal y la revista Time.

En materia de migración, por ejemplo, expertos en la materia dicen que implementar la propuesta de la deportación, como se planteó durante la campaña, podría costar cientos de miles de millones de dólares y requerir la contratación de miles de nuevos agentes.

En lo económico, si Donald Trump hace efectiva sus promesas comerciales hacia México le causará un daño mayúsculo a Estados Unidos, al menos a la industria energética pues algunas de sus políticas podrían obstaculizar el negocio de gas natural, advierte The Wall Street Journal.

La publicación refiere que Trump ha recibido elogios de los ejecutivos de la industria energética por decir que eliminaría las regulaciones gubernamentales sobre las compañías petroleras, se opondría a los esfuerzos globales para frenar el cambio climático y revisaría un reciente acuerdo que levantó las sanciones a Irán, un importante exportador de petróleo.

Sin embargo, advierte, algunas de sus otras propuestas podrían ser perjudiciales para el gas natural, pues se ha comprometido a romper los pactos comerciales y a construir un muro en la frontera con México, lo que podría perjudicar el flujo de gas natural estadounidense a su vecino del sur.

“México se ha convertido en una salida cada vez más importante para el combustible que ha ayudado a mantener los precios domésticos en medio de un exceso de gas de esquisto”, dicen los analistas consultados por el diario especializado en negocios.

“México ha sido una de las pocas historias brillantes de precios y demanda”, dijo al Wall Street Journal Nicholas Potter, analista de Barclays PLC, quien advirtió a los clientes el día de las elecciones que las “políticas comerciales de Trump podrían frenar o al menos limitar las exportaciones de gas a México”.

La nota firmada por Ryan Dezember destaca que una reducción en las ventas a México podría empeorar el exceso de gas y pesar sobre los precios. También podría penalizar a las empresas que construyen gasoductos a México y a los perforadores, principalmente en Texas, que envían su gas a través de la frontera.

De acuerdo con datos de la Administración de Información de Energía de los Estados Unidos, citados por el Wall Street Journal, los envíos de ese país a México alcanzaron un máximo histórico en agosto y representaron casi el 6 por ciento de la producción total de gas.

Estas exportaciones han aumentado dramáticamente en los últimos años, debido a que los precios de los Estados Unidos se han desplomado en abundantes suministros de gas de esquisto y debido a los nuevos ductos que se han construido a través de la frontera.

“Este verano, las importaciones mexicanas de gas estadounidense, por primera vez, eclipsaron su producción nacional, que ha disminuido más del 25 por ciento desde 2010”. dijo al diario Platts Analytics, una unidad de S & P Global Platts.

Los analistas consultados por Wall Street Journal dicen que el mercado estaría mal desequilibrado sin las exportaciones a México.

“No tener a México como una salida para el gas natural es muy malo económicamente para Texas, particularmente en el sur de Texas”, dijo al medio a Administración de Información de Energía de los Estados Unidos.

Los proyectos de ductos que están en marcha aumentarán la capacidad de exportación de Estados Unidos en un 90 por ciento para 2020, según Platts. Los principales inversionistas estadounidenses también han gastado mucho en proyectos de distribución de gas en México, que está privatizando su sector energético.

EL COSTO POR DEPORTAR A MIGRANTES

Un artículo recién publicado por la revista Time muestra las complicaciones, especialmente económicas, que enfrentaría Donald Trump para cumplir con sus promesas de campaña en materia migratoria, particularmente las que tienen que ver con la deportación de millones de indocumentados y la construcción de un muro que divida la frontera binacional.

“Expertos en la materia dicen que implementar la propuesta, como se planteó durante la campaña, podría costar cientos de miles de millones de dólares y requerir la contratación de miles de nuevos agentes (migratorios), aspecto que ha sido calificado como el intento de Trump de crear un Estado policiaco”, dice la publicación.

El enorme costo que representarían las deportaciones masivas y la construcción del muro, no toman en cuenta los efectos que podrían tener estas políticas en el crecimiento económico de Estados Unidos que, de acuerdo con expertos, serían seguramente negativos.

Time recurre a estimaciones del gobierno estadounidense para determinar que la división de Inmigración y Aduanas del Departamento de Seguridad Interior, conocida como ICE por sus siglas en inglés, que sería la encargada de las nuevas deportaciones, sólo tiene la capacidad de expulsar del país a unas 400 mil personas al año.

Para deportar a más de 11 millones de indocumentados que hay en EU en un periodo de dos años, como Trump prometió en campaña, ICE requeriría contratar a unos 90 mil empleados más, una fuerza que sería de tres veces el tamaño de la policía de Nueva York.

Time, usando como fuente al American Action Forum, un Think Thank en Washington que ha analizado los planes de Trump, asegura que además sería necesario contratar a 32 mil abogados migratorios para procesar la lluvia de casos que se produciría. Actualmente sólo hay mil 300 en todo el país.

“Se necesitarían además cientos de miles de camas más para abastecer los centros de detención”, agrega Time.

A todo ello se tendrían que agregar 17 mil vuelos de avión y 30 mil viajes en autobús cada año para materializar las expulsiones.

El costo total del plan podría ir de los 100 mil a los 300 mil millones de dólares, según el American Action Forum.

En comparación con las deportaciones masivas, la propuesta de Trump de construir un muro a lo largo de la frontera mexicana parece modesta.

Trump mismo ha sugerido que el costo sería de alrededor de 10 mil millones de dólares.

El costo real del muro, de acuerdo con un análisis del Washington Post presentado en marzo, podría ser de alrededor de 25 mil millones de dólares. El costo incluiría, de acuerdo con la publicación, 10 mil millones de dólares para paneles de concreto, entre 5 mil millones y 6 mil millones para columnas de acero, y el resto para costos de ingeniería y administración.

“Eso es un montón de dinero, pero en el contexto del presupuesto federal es en realidad una suma relativamente modesta. A modo de comparación, el proyecto de túnel Big Dig de Boston, completado hace una década, costó alrededor de 15 mil millones de dólares. Y Trump prometió durante la campaña que gastaría más de 500 mil millones de dólares en infraestructura, una promesa que ya tiene un impacto en las tasas de interés”, dice Time.

Al final de su artículo, la revista agrega un costo adicional a los planes de Trump.

“Moody’s Analytics, una compañía de investigación de mercados de Wall Street, proyectó que el plan de Trump, reduciría la fuerza de trabajo en un 5 por ciento, aproximadamente el equivalente a eliminar a todos los trabajadores de Carolina del Norte y Carolina del Sur”.