Familiares de los estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa en 2014 aseguraron que su lucha no está motivada por razones partidistas.

Ciudad de México, 15 de enero (SinEmbargo).– Madres y padres de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa se deslindaron de la decisión que tomó Felipe De la Cruz, vocero del movimiento, para registrarse como aspirante a Diputado federal plurinominal por Morena.

De la Cruz se registró este viernes en la Comisión Nacional de Elecciones, ubicada en la Alcaldía Azcapotzalco de la Ciudad de México.

“Tomé la decisión de registrarme para participar por una candidatura de una diputación federal por la vía de representación proporcional, para poder seguir con nuestra lucha desde dentro y se haga escuchar la voz de los movimientos sociales en el lugar indicado”, escribió en sus redes sociales.

Más tarde, el Comité de padres y madres de los 43 dijo que el vocero tomó la decisión de forma personal y aclaró que sus actividades no representan al movimiento que exige el hallazgo de los jóvenes estudiantes.

Foto: Facebook Felipe de la Cruz.

Las y los familiares de Ayotzinapa expresaron que no permitirán que se utilice su lucha ni su dolor con fines electorales.

“Manifestamos que [Felipe De la Cruz] está en su pleno derecho de ejercer sus derechos políticos y la forma de participación política, sin embargo, es importante clarificar que es una decisión personal, que no fue compartida ni consultada con nosotros, como padres y madres de los 43. Por lo tanto, no representa nuestro movimiento por lo que nos deslindamos de todas las actividades que realice y expresamos que no permitiremos que se utilice la causa de los 43 y nuestro dolor para fines electorales e intereses personales”, expusieron en un comunicado.

Felipe De la Cruz es padre de Ángel Neri, uno de los sobrevivientes de los hechos violentos registrados en Iguala, Guerrero, la noche del 26 de septiembre de 2014.

Según la versión oficial del Gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), los 43 estudiantes que desaparecieren ese día fueron detenidos por policías en Iguala y entregados al cártel Guerreros Unidos, que los habría asesinado e incinerado en un vertedero de basura de Cocula. Sin embargo, especialistas han demostrado las irregularidades de esa versión.

El 7 de julio de 2020, el actual Gobierno federal -quien impulsó una nueva investigación- anunció la identificación de los restos del estudiante Christian Alfonso Rodríguez casi seis años después de su desaparición y muy lejos del vertedero de Cocula donde supuestamente sucedieron las cremaciones.

Con este hallazgo, la versión oficial del Gobierno de Peña Nieto, criticada por familiares y expertos, quedó en entredicho y están a la espera de nuevos indicios.