Los científicos basaron la investigación en un modelo matemático a través del cual explicaron cómo se propaga el virus y afirmaron que dentro de algunos años las vacunas ya no serán necesarias para salvar vidas y el virus dejará de ser un peligro para la población.

Ciudad de México, 16 de enero (SinEmbargo).- El coronavirus ha dejado muchas preguntas en el aire a la par que la ciencia intenta avanzar para encontrar medicamentos que ayuden a erradicarlo o disminuir los síntomas. Un estudio dice que el SARS-CoV-2 no desaparecerá y ocurrirá como un resfriado común.

Según la investigación publicada en la revista Science, los científicos de las universidades Emory y Penn State, de Estados Unidos, se basaron en un modelo matemático a través del cual mostraron cómo se propaga el virus recabando datos tanto de la gravedad actual como de la naturaleza benigna, argumentando que éste dejará de ser una amenaza para la población.

“Nuestro análisis de datos inmunológicos y epidemiológicos sobre coronavirus humanos endémicos (HCoV) muestra que la inmunidad que bloquea la infección disminuye rápidamente, pero la inmunidad que reduce la enfermedad es duradera”, explica el estudio.

Los expertos sugieren que la transición será de un virus pandémico a otro endémico. A pesar de que el plazo exacto dependerá de la inmunidad y el control de casos, también es primordial la aplicación de las vacunas, por lo que podría suceder dentro de algunos años.

“Esta transición podría llevarse a cabo desde unos pocos años hasta unas pocas décadas, dependiendo de qué tan rápido se expanda el patógeno”, dicen los expertos en el trabajo publicado.

Los resultados del modelo refuerzan la importancia del comportamiento durante el lanzamiento de las vacunas, así como la evaluación de posibles escenarios durante una fase endémica.

El 17 de noviembre de 2019 se dio a conocer el primer caso de coronavirus en el mundo, pero el SARS-CoV-2 no es el primer virus de esa familia en saltar de animales a humanos.

Alrededor de seis virus pudieron afectar a la población, sin embargo, solo cuatro de ellos pudieron crear enfermedades leves, mientras que el SARS-CoV-1 y el MERS fueron controlados y eliminados.

El modelo predice que cuando la situación sea endémica, será más probable que los contagios primarios se vean comúnmente en niños y bebés de forma asintomática o con síntomas leves.

Se han reportado 91.4 millones de casos globales por COVID-19. Foto: AP

Cabe destacar que los casos de reinfección pueden ocurrir aún cuando el contagio haya sido en la infancia, sin embargo, este suceso podría pasar de una manera no tan grave.

“Se prevé que las reinfecciones en personas mayores sean comunes durante la fase endémica y contribuyan a la transmisión, pero en esta población en estado estable, las personas mayores, que estarían en riesgo de enfermedad grave por una infección primaria, han adquirido inmunidad reductora de la enfermedad después de la infección durante la infancia”, aseguran los expertos.

La investigación abre la puerta a una perspectiva evolutiva sobre la dinámica entre el huésped, la patología y la inmunidad, mostrando que las cifras de mortalidad disminuirán y las vacunas no serán necesarias para salvar vidas sino que solamente las requerirán grupos de riesgo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) notificó este viernes 15 mil 800 muertes por COVID-19 en las últimas 24 horas, la peor cifra diaria en más de un año de pandemia, por lo que el total de decesos acumulados asciende a 1.97 millones.

También se registraron casi 700 mil nuevos positivos por coronavirus, que elevan el total de casos globales a 91.4 millones.

Con información de EFE.