En un informe al que tuvo acceso EFE, del centro de seguridad de Playa del Carmen, se estableció que a las 05:55 hora local (10:55 GMT) de este jueves se recibió el reporte del cuerpo de un hombre “al parecer sin signos vitales”. El cadáver estaba tirado a un costado de una motocicleta, afuera del bar La Gota, en la avenida 115 de la colonia Ejidal Sur.

De acuerdo con datos recabados, Francisco Romero era repartidor en el desaparecido periódico Respuesta, de circulación estatal y que era editado en Playa del Carmen.

Ciudad de México, 16 de mayo (EFE/SinEmbargo).– El periodista Francisco Romero fue hallado sin vida la mañana de este jueves en el estacionamiento del bar “La Gota”, ubicado en la colonia Ejidal de Playa del Carmen, Quintana Roo, misma colonia en el que hace tres días se registró un ataque armado contra los clientes de otro establecimiento.

En un informe al que tuvo acceso EFE, del centro de seguridad de Playa del Carmen, se estableció que a las 05:55 hora local (10:55 GMT) de este jueves se recibió el reporte del cuerpo de un hombre “al parecer sin signos vitales”.

El cadáver estaba tirado a un costado de una motocicleta, afuera del bar La Gota, en la avenida 115 de la colonia Ejidal Sur.

El periodista había recibido amenazas. Foto: Periodistas Desplazados México, @PDesplazadosMX

Según el informe, “al parecer se trata del reportero conocido como “Ñaca Ñaca”, y presentaba diversos golpes y apareció con el rostro desfigurado.

De acuerdo con datos recabados, Francisco Romero era repartidor en el desaparecido periódico Respuesta, de circulación estatal y que era editado en Playa del Carmen.

Hace aproximadamente cinco años entró en el mundo del periodismo como fotógrafo cuando le pidieron cubrir el trabajo de una persona que no se presentó a trabajar.

Desde ese momento se mantuvo cubriendo historias de crónica roja, principalmente en medios digitales y redes sociales.

En varias ocasiones Francisco Romero denunció amenazas de muerte en su contra.

Actualmente se desempeñaba como colaborador del portal digital Ocurrió Aquí y anteriormente fue colaborador cercano del reportero Rubén Pat en el portal Playa News.

El 29 de junio de 2018, el reportero José Guadalupe Chan, colaborador de Playa News, fue asesinado en el bar La Baticueva, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto.

Y una semanas más tarde, el 24 de julio de 2018, el periodista Rubén Pat fue asesinado a balazos.

El bar “La Gota” se ubica en el sur de la ciudad de Playa del Carmen, a unas cuantas calles de la carretera que conecta a Cancún con la Riviera Maya, en el Caribe mexicano.

El 13 de mayo un ataque armado en un bar de Playa del Carmen dejó un muerto y 11 heridos, algunos de ellos graves. Los hechos se registraron alrededor de las 21:45 horas del lunes (02:45 GMT del martes) en el bar Cervecería Chapultepec, el cual se ubica en la avenida Constituyentes de la colonia Ejidal.

Un día después, el 14 de mayo, el Gobierno de Quintana Roo asumió la seguridad con policías estatales del municipio de Solidaridad -al que pertenece Playa del Carmen- sustituyendo a los efectivos municipales.

Ello ante la situación de “emergencia” por el incremento de hechos delictivos relacionados con el crimen organizado, según declaró el Gobernador Carlos Joaquín González.

México es uno de los países del mundo más peligrosos para el ejercicio del periodismo.

Con la muerte de Romero, al menos nueve reporteros han sido asesinados en el país desde diciembre pasado, cuando asumió la Presidencia Andrés Manuel López Obrador.

Durante el pasado sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) se cometieron 47 asesinatos de periodistas en México, de los cuales nueve fueron en 2018, de un total de dos mil 347 agresiones contra los medios de comunicación.

Según la organización Periodistas Víctimas de Desplazo Interno Forzado en México, Francisco Romero habría denunciado amenazas presuntamente por parte de la Alcaldesa de Solidaridad, Laura Beristain, por lo que las autoridades le habían asignado a un policía para su custodia.

“Exigimos a todas las autoridades que hagan una investigación a fondo del cobarde crimen. Así como también exigimos al Gobierno de @CarlosJoaquin esclarezca este terrible hecho”, publicó a través de su cuenta de Twitter.

NO CESAN LOS ATAQUES CONTRA LA PRENSA

El número de periodistas asesinados en lo que va de año ha descendido a casi la mitad con respecto a las cifras de hace 12 meses, pero la situación en países como México sigue siendo muy grave, señaló la ONG Campaña Emblema de Prensa (PEC) el pasado 2 de mayo.

Press Emblem Campaigns (PEC) es una Organización No Gubernamental (ONG) con un asiento consultivo especial en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Fue fundada en junio de 2004 por un grupo de periodistas de varios países y tiene sede en Ginebra, Suiza; es una organización internacional independiente y sin fines de lucro. Su objetivo, de acuerdo con lo que establece en su sitio web, “es fortalecer la protección legal y la seguridad de los periodistas en zonas de conflicto y disturbios civiles o en misiones peligrosas”.

En su informe con ocasión del Día Mundial de la Libertad de Prensa, PEC contabiliza 20 asesinatos de periodistas entre el 1 de enero y el 30 de abril, frente a los 46 del mismo periodo de 2018, lo que supone la cifra más baja desde 2006.

La disminución de la intensidad de los conflictos en Siria e Irak, unida a la continua movilización de gobiernos y sociedad civil han contribuido según la ONG a una disminución que da “razones para la esperanza si continúa este año”, señaló su secretario general, Blaise Lempen, en un comunicado.

Sin embargo, PEC alerta que se mantiene una situación “totalmente inaceptable” en México y Afganistán, que han concentrado la mitad de las víctimas de los cuatro primeros meses del año (seis en territorio mexicano y cuatro en el afgano).

En el caso mexicano, las víctimas fueron Rafael Murúa (asesinado el 20 de enero), Jesús Ramos, Reynaldo López y Samir Flores (que perdieron la vida en febrero), Santiago Barroso y Omar Iván Camacho (muertos en marzo).

“Se deben tomar medidas más firmes en los dos países para fortalecer la protección de los periodistas y luchar contra la impunidad”, subrayó el comunicado, en el que también se denunció asesinatos a reporteros en Ghana, Honduras, India, Irak, Reino Unido (Irlanda del Norte), Kenia, Libia, Filipinas, Pakistán y Yemen.

La víctima hondureña fue Leonardo Gabriel Hernández, de Valle TV, asesinado el 17 de marzo en la ciudad de Nacaome, donde mantenía un programa televisivo de debate político en el que había destacado como voz crítica de las autoridades locales y había sido amenazado de muerte en varias ocasiones.

Por otra parte, PEC también alertó de que si bien han descendido los homicidios contra la profesión informativa “se utilizan otros métodos para neutralizar a los periodistas”.

PIDEN ESCLARECER ASESINATO 

Durante su conferencia de prensa, ese mismo día el Presidente Andrés Manuel López Obrador fue cuestionado sobre las acciones que su Gobierno lleva a cabo para resolver casos de violencia contra periodistas.

Uno de esos cuestionamientos vino del hijo periodista Carlos Domínguez, asesinado en Nuevo Laredo el 13 de enero de 2018. El joven denunció que hasta la fecha no se ha avanzado en la investigación.

“¿Por qué las investigaciones no atrapan al culpable, por qué protegen a una de sus hermanas, Carmelita Cantú Rosas? Exijo justicia para mi padre y para todos ustedes”, dijo el hijo del periodista. Por su parte, el Jefe de Estado aseguró que el caso sería revisado, “que se haga el trámite para que el Fiscal general te atienda”, comentó. 

En México la labor periodística se ejerce en un entorno de continua criminalización y crímenes que impunes que se traducen en el incremento de agresiones y asesinatos diarios. A pesar del cambio de Gobierno, del pasado 1 de diciembre, la poca disposición con la que el Estado ha actuando para investigar y resolver estas transgresiones aparentemente no se ha transformado.

Ana Cristina Ruelas, directora regional de Artículo 19, organización que promueve el avance de la libertad de expresión y del ejercicio periodístico, sostiene que las circunstancias ya han dado la oportunidad al nuevo Gobierno de manifestarse, sin embargo, continúa sin ser claro sobre el modo en el que investigará y protegerá la labor del periodista.

“Hay que tomar en cuenta que México esta sumido en una ola de violencia contra la prensa que viene ya generando agresiones diarias, asesinatos que van en incremento y que quedan en total impunidad y sí, una política de Estado que ha buscado de manera continua desde todas las instituciones del Estado y todos los órganos de Gobierno reducir todos los flujos de información que llegan a la sociedad. La violencia contra la prensa no terminó el 1 de julio y de hecho tampoco terminó el 1 de diciembre”, dijo.

-Con información de EFE