Aunque el mercado petrolero mundial se encuentra en este momento más equilibrado que en meses pasados, los analistas de la OPEP ponen el foco ahora en el creciente riesgo de una desaceleración mundial y los efectos negativos de la disputa comercial entre Estados Unidos y China.

Por Luis Lidón

Viena, 16 agosto (EFE).- Las nubes en el horizonte económico mundial, con un posible “brexit” sin acuerdo, y una guerra comercial entre Estados Unidos y China, llevaron a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a revisar a la baja su cálculo de la demanda del combustible hasta fines de 2020.

En su informe mensual, la OPEP estimó que el consumo mundial de crudo crezca en 1.1 millones de barriles diarios, 40,000 menos de lo que había estimado hace un mes. Con ello, el promedio de la demanda en este año no superará los 100 millones de barriles diarios, tal y como se esperaba inicialmente, sino que se situará ligeramente por debajo de esa barrera (99,092), que recién superará en 2020 gracias a un aumento de 1,014 anual.

La corrección a la baja, señaló el documento, no será la última si se mantiene el actual rumbo de la economía global, que apunta a una desaceleración de los principales motores del crecimiento mundial, desde China a Estados Unidos, pasando por la Unión Europea.

“Esta previsión está sujeta a una posible revisión a la baja debido a las incertidumbres relacionadas con el rumbo de la economía global”, subrayó el informe de la OPEP.

Los analistas del grupo petrolero revisaron ligeramente a la baja su pronóstico sobre el crecimiento de la economía global en 2019 al cifrarlo en 3.1 por ciento, tras rebajar en 0.2 por ciento su previsión del avance de la coyuntura en Estados Unidos hasta 2.4 por ciento.

A principio de julio, la OPEP y sus aliados renovaron un pacto para reducir su oferta de crudo en 1.2 millones de barriles diarios hasta marzo de 2020, alegando la necesidad de evitar una subida de los inventarios que afecte a los precios.

Pese a prolongar esa estrategia, el precio del barril de crudo de la OPEP ha bajado más de un 12 por ciento desde entonces y se vende por debajo de los 60 dólares: según informó la organización, ayer cotizó a 58.87 dólares.

El bombeo conjunto de los 14 socios de la OPEP en julio bajó hasta los 29,061 millones de barriles diarios, 246,000 menos que en junio y muy por debajo de la demanda que el mundo requiere del grupo, que es cerca de 30,007 millones.

Gran parte de la caída de la producción de la OPEP se debe a Arabia Saudí, que recortó su bombeo en 131,000 barriles diarios, así como de otros países que vieron descender su producción de forma involuntaria, debido a las sanciones de Estados Unidos, o su crisis económica, como Irán y Venezuela.

La demanda del crudo de la OPEP caerá en 2020 hasta los 29,041 millones de barriles diarios, es decir, 1,300 menos que este año. El grupo petrolero calculó que sus competidores aumentaran este año sus extracciones en 1,097 millones de barriles diarios, unos 72,000 más abajo de lo calculado el mes pasado, con EEUU como origen de la mayor parte de ese incremento de la producción.

“Las perspectivas sobre los fundamentos del mercado parecen un tanto pesimistas para el resto del año, dado el debilitado crecimiento económico, los problemas comerciales en marcha y la desaceleración del aumento de la demanda”, prevé el informe.

Según la OPEP, “grandes incertidumbres” se ciernen sobre la coyuntura del planeta, donde “el riesgo a la baja para el crecimiento económico mundial es predominante”.

RIESGO POR DESACELERACIÓN MUNDIAL 

Aunque el mercado petrolero mundial se encuentra en este momento más equilibrado que en meses pasados, los analistas de la OPEP pusieron el foco en el creciente riesgo de una desaceleración mundial y los efectos negativos de la disputa comercial entre Estados Unidos y China.

La perspectiva descrita es similar a la planteada por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) hace una semana, cuando también rebajó sus estimaciones sobre la demanda mundial de petróleo para este año y para el próximo en base a las menguadas perspectivas del PIB mundial publicadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La OPEP recordó que el precio del barril de petróleo subió en los meses pasados impulsado por factores geopolíticos, como la tensión entre Irán y Estados Unidos, así como su estrategia para reducir la producción, con el objetivo de apuntalar el valor del “oro negro” mediante recortes del bombeo de sus socios y productores aliados.

Sin embargo, ni la denominada “prima geopolítica” pudo contrarrestar la tendencia negativa de la economía global, con varios frentes abiertos y con un crecimiento anémico.