Octavio Romero Oropeza, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), precisó que los tres problemas estructurales que enfrenta la empresa son la elevada carga impositiva, su deuda y la baja inversión. “Esto atrapó a Pemex en un círculo vicioso”, aseguró.

Por ello, se estableció como una primera medida para este año, ampliar el beneficio fiscal en el pago de los derechos del petróleo, pues el objetivo es que el Gobierno de la República apoye a Pemex los primeros tres años de la administración para que en la segunda parte sea Pemex quien ayude a impulsar el crecimiento económico en nuestro país.

Ciudad de México, 16 de julio (SinEmbargo).– El Presidente Andrés Manuel López Obrador y Octavio Romero, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), anunciaron hoy el plan de rescate por tres años (2019-2023) de la empresa productiva del Estado, que consiste básicamente en darle mayor presupuesto y en una reducción de cargas impositivas.

Romero exhibió gráficos del desplome en la producción petrolera en los últimos sexenios, de Felipe Calderón a Enrique Peña Nieto. Cayó también la refinación a niveles históricos. Pero al mismo tiempo, la deuda se incrementó desde Vicente Fox Quesada hasta nuestros días: pasó de un billón a dos billones de pesos.

Octavio Romero aclaró que Pemex establecerá su apertura de negocios con el sector privado bajo acuerdos justos y transparentes, con la finalidad de dejar atrás las prácticas en las que la empresa salía perdiendo. Foto: Gobierno de México

“Me siento muy satisfecho y muy seguro porque se ha actuado bien. Estamos optimistas a pesar de que nuestros adversarios quisieran que nos fuera mal en esto y en otras cosas. Se van a quedar con las ganas porque vamos bien”, dijo el Presidente durante su conferencia de prensa matutina.

También informó que se tiene previsto adquirir y renovar herramientas para sus más de 200 terrenos y plantas, ya que la estrategia pretende incentivar el crecimiento de la economía nacional. Foto: Gobierno de México

Mientras que el director de Pemex precisó que los tres problemas estructurales que enfrenta la empresa son la elevada carga impositiva, su deuda y la baja inversión. “Esto atrapó a Pemex en un círculo vicioso”, aseguró.

En esencia, el plan tiene dos fases: la primera consiste en apoyar a Pemex con presupuesto y reducción de impuestos en los primeros tres años del sexenio de López Obrador, para que la empresa pueda contar con recursos suficientes para la inversión. La segunda, que se dará en los últimos tres años del sexenio, en los que se espera que Pemex pueda generar los recursos suficientes para impulsar el desarrollo del país.

“Como una primera medida para este año, se amplió el beneficio fiscal en el pago de los derechos del petróleo. El objetivo es que el Gobierno de la República apoye a Pemex en los primeros tres años, para que en la segunda mitad de la administración sea Pemex el que apoye al Gobierno federal para financiar el desarrollo y el crecimiento económico en nuestro país”, agregó.

Desde Palacio Nacional, aclaró que Pemex establecerá su apertura de negocios con el sector privado bajo acuerdos justos y transparentes, con la finalidad de dejar atrás las prácticas en las que la empresa salía perdiendo. Foto: Gobierno de México

De acuerdo con Romero Oropeza, la estrategia pone énfasis en exploración, y se orienta en intensificar la actividad en áreas terrestres y aguas someras privilegiando prospectos aledaños a los campos de producción, y reducir los tiempos entre el descubrimiento y la primera producción de los nuevos campos.

Por su parte, el Presidente reitero que la llamada Reforma Energética fue un “fracaso”, luego de que, consideró, mintieron con que iba a llegar mucho inversión extranjera, privada, nacional, y que se iba a aumentar la producción de petróleo hasta lograr tres millones de barriles diarios. Foto: Gobierno de México

“Se contempla que la inversión pública se complemente con la privada para la producción de petróleo, lo anterior permitirá que Pemex recupere la capacidad de las refinerías. En materia de exploración, se buscará reducir los tiempos entre el descubrimiento y la creación de los primeros campos. Para incrementar la producción de aceite y gas, se acelerará el desarrollo de los nuevos yacimientos descubiertos”, detalló el funcionario.

Desde Palacio Nacional, aclaró que Pemex establecerá su apertura de negocios con el sector privado bajo acuerdos justos y transparentes, con la finalidad de dejar atrás las prácticas en las que la empresa salía perdiendo.

También informó que se tiene previsto adquirir y renovar herramientas para sus más de 200 terrenos y plantas, ya que la estrategia pretende incentivar el crecimiento de la economía nacional.

“En el periodo 2011-2018, el 45 por ciento de inversión exploración se invirtió en aguas profundas sin que Pemex haya producido ni un sólo barril. Al igual que en el caso de exploración, la inversión de las refinerías registró varios decrementos para mantenimientos”, recordó Octavio Romero.

Romero exhibió gráficos del desplome en la producción petrolera en los últimos sexenios, de Felipe Calderón a Enrique Peña Nieto. Cayó también la refinación a niveles históricos. Foto: Gobierno de México

Asimismo, afirmó que a la par se registraba una caída en la producción de petróleo y la deuda aumentaba. “De 2013 a 2016, la deuda se duplicó, de pasar de un billón a más de sos billones de pesos”, indicó.

Por su parte, el Presidente reitero que la llamada Reforma Energética fue un “fracaso”, luego de que, consideró, mintieron con que iba a llegar mucho inversión extranjera, privada, nacional, y que se iba a aumentar la producción de petróleo hasta lograr tres millones de barriles diarios.

“Lo cierto es que eso no se dio. Al contrario, cayó por completo la producción de petróleo, cayó también la producción de gasolinas y se terminó de arruinar toda la industria petroquímica nacional. Ese es el saldo que nos dejaron: una industria petrolera en ruinas y en riesgo de que se generara una crisis mayor en cuanto a producción de petróleo”, dijo AMLO.