Jesús Ortega y Jesús Zambrano, "Los Chuchos", lideran el PRD. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo

Jesús Ortega y Jesús Zambrano, “Los Chuchos”. El actual líder, Carlos Navarrete, viene de la misma tribu. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo

Ciudad de México, 19 de noviembre (SinEmbargo).– El futuro del Partido de la Revolución Democrática (PRD) está en manos de “Los Chuchos”, pues son ellos quienes tienen que tomar la decisión de dejar la dirigencia de la fuerza política en manos de nuevos liderazgos, antes de que “no haya PRD para ellos, ni para nadie”, dijo Agustín Guerrero Castillo, coordinador nacional de Movimiento Progresista.

El representante de la corriente interna del Sol Azteca que lidera el ex Jefe de Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard Casaubón, aseguró que si Carlos Navarrete Ruiz, presidente nacional de partido y miembro de Nueva Izquierda (NI) o “Los Chuchos”, no renuncia como propone Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el Senador Alejandro Encinas, entre otros, habrá una desbandada de cuadros y liderazgos emblemáticos perredistas.

“La solución política del PRD no está prevista en el estatuto, la solución política está en las manos de Nueva Izquierda, son ellos los que han gozado del PRD y tienen el temor de perder muchas de sus garantías. Ponen por delante los privilegios de los que han gozado en estos años, pero al paso que vamos no van a tener privilegios ellos ni nadie, porque no van a tener PRD que se los dé”, dijo Guerrero Castillo a SinEmbargo.

El perredista indicó que hay varios líderes que están en espera de que Nueva Izquierda tenga “sensibilidad política y que impere la racionalidad”, pues después de seis semanas de la crisis más profunda a la que se ha enfrentado el partido en toda su vida, la dirección que preside Navarrete fue rebasa por la realidad.

“Necesitamos mandar señales poderosas de que el PRD reconoce que ha sido parte del problema y que el PRD quiere aportar soluciones. No hay que descartar que Navarrete se quiera aferrar, pero él sabe que su liderazgo está en fase terminal”, dijo.

Agustín Guerrero previó que si Navarrete se aferra a la dirigencia del Sol Azteca, será el “acabóse para el PRD”, pues si el partido se equivoca, muchos dirigentes desertarán.

“En la medida de que el partido resuelva el emplazamiento de Cárdenas, tendremos la posibilidad de sentar las bases para la resolución de este tema, si nos equivocamos no habría que extrañarse del abandono de muchos dirigentes, muchos cuadros y sobre todo, de muchos afiliados de base del partido. Sería muy triste que terminara siendo un partido sin ninguna trascendencia, colaboracionista con el gobierno en turno”, indicó.

UN SINSENTIDO: NAVARRETE

Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo

Carlos Navarrete, líder del PRD. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo

Pero para Navarrete, la petición de renuncia que le hizo Cárdenas Solórzano es un sinsentido, a menos de que busque que el PRD no participe en las elecciones de 2015. El dirigente indicó que es la tercera vez que Cárdenas pide la renuncia de la dirección: en 2000, 2004 y 2014.

“Él cree que ante toda crisis del PRD, deben renunciar todos, y no es así”, dijo.

El dirigente explicó que la única forma para un cambio de dirigencia es a través del Consejo Nacional, el cual tendría que convocarse para la elección en enero o febrero.

“La elección pasada costó más de 100 millones de pesos, en un proceso que duró ocho largos meses, para convocar a dos millones de perredistas que votaron, que no es cosa sencilla. Reponer un procedimiento de ocho meses es un sinsentido, al menos que el PRD no participe en el proceso de 2015. Si se convoca a un Congreso en enero y febrero, para la elección nos va a dar junio y julio del año que entra buscando dirigentes. La salida no es esa, es encontrar respuestas para enfrentar la crisis. A quien nos pide renunciar, yo les pido que no renuncien ellos”, dijo.

Carlos Navarrete insistió en la importancia de conservar a Cárdenas Solórzano en las filas perredistas y sobre una desbandada de líderes, indicó que “los partidos son instituciones de interés público donde se entra y se sale con toda libertad”.

“No nos alegramos que alguien haya decidido irse, se han ido varios, como [Gilberto] Rincón Gallardo, [Andrés Manuel López] Obrador, [Alfonso] Ramírez Cuéllar, los partidos trascienden a sus integrantes, son instituciones, los que estamos en los partidos somos transitorios; unos porque entran y salen con plena libertad, otros porque se fatigan y se van, otros porque buscan nuevos horizontes. Los partidos no son capillas, no son logias, respetamos a los que se han ido, esperamos que el ingeniero [Cárdenas] no se vaya”, dijo.

El presidente nacional del PRD afirmó que al momento de ser nombrado nuevo dirigente del Sol Azteca, no recibió un nombramiento, sino “nos entregaron un cartucho de dinamita en las manos”.

Descartó que ese “cartucho de dinamita” lo entregara el dirigente saliente Jesús Zambrano Grijalva y acusó al gobierno federal de ser omiso, a pesar de conocer lo que sucedía en varios municipios de Guerrero.

“Jesús Zambrano ha salido a esclarecer su responsabilidad política, lo ha hecho correctamente […] el cartucho de dinamita estuvo incubándose en un pequeño municipio de Guerrero durante meses, vuelvo a insistir porque las cosas se pierden, desde cuándo supo la PGR [Procuraduría General de Justicia] que había más de cuatro municipios con problemas”, indicó.

Sin embargo, líderes como René Bejarano Martínez, dirigente de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN), quien dijo en octubre que los perredistas de la “tribu” que lidera Jesús Ortega Martínez, Nueva Izquierda a nivel nacional y local en Guerrero, fueron omisos sobre los nexos del Alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, quien pertenecía a la “tribu” en ese momento, cuando personalmente denunció en 2013 al presidente municipal por asesinato.

“Hubo omisión, no se nos creyó, no se hizo caso, se dudó. A lo mejor se pensó que se trataba de un ataque político o algo así. No se midieron las consecuencias, y tuvo un costo en vidas que no puede dejar de lamentarse”, dijo.

Bejarano prosiguió: “Es insólito que no se hizo nada, quizás porque a lo mejor yo no gozo de la credibilidad que otras personas y fueron organizaciones de derechos humanos quienes dieron la cara, como el obispo Raúl Vera que leyó un testimonio notariado ahí en Iguala y como si no hubiera pasado nada, como si le hablara a la pared. Parece increíble pero sucedió”.

PROTOCOLO PARA CANDIDATOS

El presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) anunció ayer una serie de medidas para tratar de quitar presión a la crisis que vive su dirigencia, y en un intento por salvar su propia cabeza.

Entre las medidas que se comenzarán a adoptar de manera inmediata figuran la presentación de declaraciones patrimoniales de los candidatos, la creación de una página nacional de transparencia y la construcción de un sistema de control.

Con la información que se recabe mediante estas instancias, explicó, se determinará postulación o no, previa garantía de legalidad, de los candidatos a gobernadores y legisladores.

Navarrete Ruiz dijo que este protocolo forma parte de las primeras medidas para superar la crisis que atraviesa el PRD.

“Estamos convencidos que la manera de cambiar es actuando”, dijo.

A Navarrete, a Jesús Zambrano (anterior dirigente) y a Jesús Ortega se les acusa de haber sumido el partido en la corrupción y la subordinación al Presidente Enrique Peña Nieto. En ese sentido, Navarrete Ruiz reconoció ayer que existen “prácticas inaceptables” en el partido.

“Como partido, vivimos un momento difícil. Decisiones equivocadas, omisiones evidentes, tolerancia con prácticas inaceptables nos han llevado a debilitar nuestra presencia y autoridad ante la sociedad. Todos somos responsables de que esto haya ocurrido y esta situación se da en un marco de crisis nacional”, dijo.

Uno de los principales elementos de crítica en contra del PRD es la postulación, en 2012, de José Luis Abarca, como candidato a Alcalde de Iguala, puesto que ganó y desde donde, de acuerdo con la Procuraduría General de la República, habría ordenado el secuestro de los estudiantes normalistas junto con su esposa María de los Angeles Pineda.

“Esta dirigencia no tuvo responsabilidad en lo de Abarca; nos estalló el escándalo en la mano”, dijo Navarrete.

El protocolo de transparencia prevé que el Instituto Nacional Electoral (INE) fiscalice los recursos del partido en las campañas electorales, así como la publicación de la declaración patrimonial de todos los dirigentes y miembros de órganos de dirección del Sol Azteca.

El dirigente reconoció que el partido vive la peor crisis de su historia, pero aseguró que el PRD no está cooptado por la delincuencia organizada.

Agustín Guerrero opinó que el Protocolo que anunció la dirigencia del PRD es insuficiente, pues faltan medidas más enérgicas que garanticen la buena fama de los candidatos de la fuerza política.

“Esto apenas sucederá si son electos por los ciudadanos y no por reparto de cuotas: llegan propuestas a una mesa de candidaturas y sin ninguna verificación previa se asignan. Se debe abrir una fecha de registro para que aquellos que aspiren a representar el PRD puedan desarrollar una campaña y que sean electos por los ciudadanos, además de los elementos administrativos, la mejor garantía que sean electos por ciudadanía, eso nos blinda más”, consideró.