Desde finales de la semana pasada las fuertes lluvias que han caído en Australia han proporcionado un leve alivio en algunas de las zonas devastadas por los incendios. Las autoridades de los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria han alertado de la presencia de tormentas eléctricas, granizos, potenciales riadas y vientos —los causantes de las tormentas de polvo—.

Por Fernando Barrio

Madrid, 20 de enero (ElDiario.es).– Las tormentas de polvo, surgidas por los fuertes vientos que levanta las partículas en suspensión desde zonas áridas, están golpeando estos días al estado australiano de Nueva Gales del Sur, uno de los más castigados por los incendios que asolan el país.

La agencia australiana de meteorología emitió este domingo varias alertas que afectan a esta región septentrional de la isla de Australia. “¡El día se convierte en noche! Masivas tormentas de polvo fueron filmadas ayer en Nueva Gales del Sur (como pueden ver en este video)”, recogen en una publicación de su cuenta oficial de Twitter.

En el video se puede ver una tormenta de polvo en la localidad de Narromine, a unos 500 kilómetros de distancia de Sydney. Varios usuarios han comenzado a compartir vídeos sobre este fenómeno en sus redes sociales.

En esta grabación de la cercana localidad de Dubbo se puede apreciar cómo “el día se convierte en noche”, como expresaba el tuit de la agencia meteorológica australiana. En la publicación se ve a la conductora obligada a parar el coche en el arcén de la carretera debido al nivel de oscuridad que se produce dentro de la masa de polvo en suspensión.

Estas ráfagas de aire han registrado una velocidad de 94 a 107 kilómetros por hora según la agencia. “Cuando el tiempo pronostica lluvias y llega esto… ¡DE NUEVO!”, publica la periodista australiana, Jen Browning, en su cuenta de Twitter.

LLUVIA A PESAR DE UN TIEMPO ATMOSFÉRICO EXTREMO

Desde finales de la semana pasada las fuertes lluvias que han caído en Australia han proporcionado un leve alivio en algunas de las zonas devastadas por los incendios. Las autoridades de los estados de Nueva Gales del Sur y Victoria han alertado de la presencia de tormentas eléctricas, granizos, potenciales riadas y vientos —los causantes de las tormentas de polvo—.

Además, las lluvias cayeron con fuerza en la región de East Gippsland, una de las zonas más golpeadas por los fuegos, mientras las tormentas también llegaron a la costa meridional y la cordillera Snowy Mountains. En Camberra la caída de granizos del tamaño de pelotas de tenis ha causado daños en vehículos y árboles; mientras que en el oeste de Sydney las esferas eran más pequeñas, del tamaño de pelotas de golf.

Los incendios que se están produciendo en Australia desde septiembre ponen en peligro el futuro de al menos 327 especies protegidas de animales y plantas al arrasar hasta un 80 por ciento de sus hábitats, según ha informado el Gobierno de Australia.

Los fuegos, que se han extendido por una superficie de más de 80 mil kilómetros cuadrados, se han cobrado ya la vida de 29 personas. Y la temporada de incendios en Australia aún está en pleno auge, porque el verano austral culmina en marzo. Así, las temperaturas seguirán siendo elevadas, especialmente en el estado de Victoria, donde febrero suele ser el periodo más caluroso. Precisamente, hace 11 años se produjo allí el peor incendio de la historia del país, que mató a 173 personas.

EN PELIGRO, EL FUTURO DE 327 ESPECIES DE ANIMALES Y PLANTAS

Los devastadores incendios forestales que arden en Australia desde septiembre ponen en peligro el futuro de al menos 327 especies protegidas de animales y plantas al arrasar hasta un 80 por ciento de sus hábitats, informó este lunes el Gobierno australiano.

Los fuegos en Australia, país con una flora y fauna única en el mundo, han puesto en peligro a 272 especies de plantas, 16 mamíferos, 14 ranas, 9 aves, 7 reptiles, 4 insectos, 4 peces y una araña, de acuerdo a un documento emitido por el Ministerio australiano del Medioambiente.

Asimismo, el Ministerio indicó que 31 especies de las 327 han sido clasificadas bajo las leyes como “en peligro crítico”, otras 110 como “en peligro” y 186 como “vulnerable”.

Además, también han impactado a cuatro especies de aves migratorias que no han sido clasificadas como en peligro, de acuerdo a este estudio preliminar que abarca desde el 1 de agosto de 2019 hasta el 13 de enero de 2020.

Los fuegos, que han arrasado con una superficie de más de 80 mil kilómetros cuadrados (que es más grande que la que ocupa Irlanda) y se han cobrado la vida de 29 personas, afectan a más del 80 por ciento de las áreas donde se distribuyen algunas de las especies.

Las fuertes lluvias que cayeron este lunes proporcionaron un leve alivio en algunas de las zonas devastadas por los incendios forestales en Australia, en una jornada en la que el granizo causó severos daños en Camberra. Foto: EFE/EPA/MICK TSIKAS

“El estatus de algunas de estas especies tendrán que ser revisadas por el Comité Científico de Especies Amenazadas una vez que se entienda mejor el impacto”, señala el Ministerio en su portal.

Australia acoge a una gran variedad de animales únicos en su territorio continental, con unas 300 especies nativas incluidos marsupiales como los canguros y los koalas, monotremas como los ornitorrincos y los equidnas, y los placentarios como los dingos.

De estas, unas 244 especies o el 81 por ciento por ciento se encuentran solo en Australia.

Estos datos oficiales se revelan semanas después de que un grupo de científicos de la Universidad de Sydney calcularan que los incendios forestales habrían afectado a más de mil millones de animales, entre ellos a una gran cantidad de koalas, que están en peligro de extinción en la costa este de Australia.

En Camberra la caída de granizos del tamaño de pelotas de tenis causó daños en vehículos y árboles; mientras que en el oeste de Sydney las esferas eran más pequeñas, del tamaño de pelotas de golf. Foto: EFE/EPA/MICK TSIKAS

En el país arden casi un centenar de incendios en el este y sur de Australia, los cuales se agravaron en Nochevieja, y aunque desde el fin de semana se han producido lluvias torrenciales e inundaciones, incluso tormentas de arena y granizo en algunas zonas, estas condiciones meteorológicas no son suficientes para apagar las llamas.

La temporada de incendios forestales, una de las más graves y largas en Australia, pueden extenderse hasta marzo, cuando acabe el verano austral.

A wildfire burns in the hills near Cobargo, Australia, Sunday, Jan. 12, 2020. Authorities are using relatively benign conditions forecast in southeast Australia for a week or more to consolidate containment lines around scores of fires that are likely to burn for weeks without heavy rainfall. (AP Photo/Rick Rycroft)

-Con información de EFE

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE ELDIARIO.ES. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.