#ANUARIO2017 | Las organizaciones Oxfam México y Artículo 19 aseguraron que, ante el sismo del 19 de septiembre, las autoridades gubernamentales actuaron sin coordinación, con desconocimiento en mecanismos para responder a urgencias y con un vacío informativo. Ante ello, la sociedad capitalina descubrió su fuerza y actuó al margen de las autoridades de las que desconfió luego de señalamientos de uso electoral de las donaciones.

Además de las cadenas humanas, los donativos y los albergues, surgieron plataformas digitales como “Mi casa es tu casa” y Verificado 19S. Sin embargo, al ser respuestas basadas en emociones, el tiempo las esfumó y también se vieron conductas de saqueo, dijo la socióloga Miriam de la Torre.

Ciudad de México, 20 de diciembre (SinEmbargo).– El sismo de 7.1 grados del 19 de septiembre sacudió al centro del país y sacudió a la sociedad. La ciudadanía, entre escombros y muerte, construyó una red de solidaridad en las calles y en la Internet; un círculo que excluía a la clase política y a las autoridades gubernamentales rebasadas. La unión espontánea volvió a dormirse al estar basada en lo emocional, y aunque el periodo electoral podría inquietarla, la población tiende a la desmemoria.

Así lo dijo la socióloga Miriam de la Torre, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien observó una respuesta social en etapas. La primera observada fueron las muestras de solidaridad, búsqueda de organización y euforia, que posteriormente se tradujo en depresión, miedo y estrés postraumático luego de que causó la muerte de 369 personas, dañó más de 180 mil viviendas y dejó más de 250 mil damnificados en seis estados.

“Por un lado estuvieron las emociones y el deber como la solidaridad inmediata. Pero por el otro lado también estuvo la ‘racionalidad’ basada en las creencias e información, por lo que la población tomó actitudes como el saqueo y robos a casas no habitables o acudió por bonos pese a no ser damnificados”, expuso la académica. “La población difícilmente cree en las instituciones por la fama de corrupción del gobierno, pero en la población también se ejercen estas prácticas y se cree que se puede abusar del gobierno”.

La ofrenda del Día de Muertos en el Zócalo de la Ciudad de México ofreció un homenaje a los rescatistas, a las cadenas humanas que voluntariamente ayudaron día y noche, aun sin experiencia; a los puños arriba pidiendo silencio con la esperanza de encontrar vida entre los edificios destruidos; a cada uno de los que donó; a la fuerza.

En contraste, las organizaciones Oxfam México y Artículo 19 concluyeron que las autoridades gubernamentales actuaron sin coordinación, con desconocimiento en mecanismos para responder a urgencias y con un vacío informativo que impactó sobre otros derechos humanos como la vida, la integridad y la seguridad personales.

Ofrenda en el Zócalo de la Ciudad de México en honor a los rescatistas del 19S. Foto: Gobierno CDMX

A eso se añadió los señalamientos de condicionamiento y uso político-electoral de las donaciones que inyectó más desconfianza en la autoridad.

La Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fepade) investiga casos en Morelos luego de que el Gobernador Graco Ramírez Abreu y su esposa Elena Cepeda, titular del DIF estatal, fueron cuestionados por el presunto desvío de dos tráileres a una bodega de la institución gubernamental; en el municipio de Pátzcuaro, Michoacán, tras inculpar al DIF estatal por etiquetar apoyos; en Irapuato, Guanajuato; en Tehuitzingo, Puebla, por señalamientos contra la Diputada panista Rocío Aguilar Nava por entregar apoyos con su nombre y logo del partido; en la delegación Coyoacán de la capital para determinar si el PRD reetiquetó los apoyos con su color; y en el municipio Atlautla, Estado de México.

La Fepade también se encuentra investigando en Juchitán, Oaxaca, por el posible desvío de víveres tras el terremoto de 8.2 grados que ocurrió la noche del 7 de septiembre, que también afectó municipios de Chiapas.

Dolores Franco, directora del Colegio de Urbanista de México, aseguró que el vacío del poder continúa, por lo que los damnificados siguen organizándose al margen del gobierno.

“Estos vacíos de gobierno están haciendo que los damnificados se organicen. Ni con la Ley de Reconstrucción aprobada [por la ALDF] sabemos si serán atendidos o no, porque demanda más tiempo de aquí a que se se coordina con las diferentes dependencias del gobierno capitalino”, dijo.

La sociedad civil, principalmente jóvenes, tomaron en sus manos las tareas de rescate. Foto: Cuartoscuro

LA EFÍMERA Y NECESARIA ACCIÓN CIUDADANA

“Durante tres o cuatro días hubo un vacío de poder. La gente se encargó de la organización de la ciudad”, contó a La Jornada Alejandro Varas, de la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de Septiembre. Se refirió a ese otro 19 de septiembre, el de 1985.

Alejandra Leal Martínez escribió en la Revista Mexicana de Sociología que “ante aquella tragedia sin precedentes, la sociedad capitalina descubrió su fuerza y autonomía —su capacidad de organización al margen de los aparatos estatales— y se trasformó en sociedad civil. Comenzó entonces el principio del fin del autoritario régimen posrevolucionario. De este modo, el sismo se volvió metáfora de un temblor político y social que transformó para siempre a la ciudad de México, si no es que a todo el país”.

La respuesta civil se repitió 32 años después con un elemento nuevo: el mundo virtual.

Además de los centros de acopio y albergues, en redes sociales surgió “Mi casa es tu casa”, una plataforma en línea que facilitaba la vinculación entre damnificados y ciudadanos que ofrecían un refugio en su casa de manera gratuita. Fue un proyecto implementado por la sociedad civil en conjunto con The Brooklyn Brothers y Weber Shandwick.

También emergió Verificado 19s, otra plataforma conformada por voluntarios activistas, periodistas y programadores que confirma e integra información en bases de datos para generar un mapa sobre zonas de desastre y centros de acopio tras el sismo. Su objetivo, evitar la difusión de rumores y noticias falsas que entorpezcan las labores de rescate y generen pánico.

“No es casual que ante la falta de coordinación interinstitucional que redunda en el vacío informativo, diversas iniciativas ciudadanas –como #Verficado19S– hayan suplido la ausencia del Estado en este rubro”, expuso Artículo 19.

Esta plataforma es posible gracias a la colaboración de organizaciones como Ahora, Artículo 19, Ayuda Óptima, Bicitekas, CartoCrítica, Cítrico Gráfico, Centro Pro de Derechos Humanos, Cencos, Codeando México, Cultura Colectiva, Data Cívica, Datank.ai, Democracia Deliberada, Devf, Fósforo, Horizontal, La Lonja MX, OPI, Oxfam, Revista Paradigmas, R3D, Serapaz, Social TIC, The Data Pub, Tú Constituyente; con el apoyo de Google, McKinsey y Vice.

Asimismo, dado que muchas personas perdieron a sus mascotas en el sismo, un grupo de voluntarios creó MascotasSismo.mx, una plataforma en Google maps que sirve para reportar perros y gatos encontrados.

Sin embargo, la socióloga Miriam de la Torre descartó que esta ola de unión que nace del lado emocional despierte en el periodo de las elecciones de 2018.

“Los políticos se dieron cuenta cuando se les empezó a cuestionar por qué no donaban a los afectados sus recursos para las campañas y estratégicamente, conscientes de que viene el 2018, dijeron que contribuirían. Sin embargo, el país tiene poca memoria por lo que es probable que cuando empiecen las campañas los partidos ofrecerán despensas y tarjetas para comprar el voto, y la gente difícilmente recordará que no hubo gran respuesta en el sismo”, expuso.

“Todos los sucesos que se van dando como Ayotzinapa y esto surgen porque mueven emociones y de momento la gente se indigna, pero después se le olvida”, reiteró.

RECHAZO A LOS POLÍTICOS

El Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, acudió a Chimalpopoca, donde se derrumbó un taller de costureras, pero le llovieron insultos y lo corrieron a gritos. Al Delegado de Xochimilco, Avelino Méndez, lo empujaron y le echaron agua “por ojete”, por lo que corrió a una camioneta para escapar del poblado de San Gregorio, uno de los más abandonados durante el siniestro.

Oxfam México envió equipos de evaluación a Oaxaca, Morelos y Puebla tras los sismos del 7 y 19 de septiembre, y concluyó que la respuesta de la sociedad civil “sobrepasó” la capacidad de las instituciones gubernamentales para canalizar lo donado y a esto se sumó una “desconfianza generalizada” de la ciudadanía sobre el uso de la ayuda por parte de los funcionarios.

Detectó que las autoridades no estaban haciendo un censo adecuado de los daños ni de las personas afectadas, lo que dificulta la atención de necesidades específicas de niños, mujeres, adultos mayores y personas con discapacidad.

Además, acusó, desconocimiento por parte de las autoridades de los mecanismos y normas de respuesta a una crisis humanitaria, tanto las establecidas por el país como los estándares mínimos internacionales.

La organización Artículo 19 expuso en un informe que si bien diversas secretarías de Estado, de los ámbitos federal y estatal, difundieron información a través de sus redes sociales, la comunicación gubernamental se enfocó en promover la imagen del Presidente de la República, otros altos funcionarios e instituciones en los lugares de desastre, en lugar de brindar información adecuada, pertinente, idónea y necesaria en el contexto del sismo.

Mujeres realizan una instalación para recordar a las mujeres que murieron en el predio de la calle de Bolívar y Chimalpopoca, en la colonia Obrera de la CdMx. Foto: Cuartoscuro

Ante la falta de voceros oficiales, en Álvaro Obregón 286, el Multifamiliar Tlalpan, Hipódromo Condesa y Roma Norte, Chimalpopoca y otros puntos los afectados reclamaron una y otra vez falta de información clara, lo que provocó tensiones y conflictos.

Personal de Seguridad Pública y Protección Civil informó erróneamente que ya no había personas en edificios derrumbados, cuando los familiares señalaban lo contrario. La información de Locatel contrastaba con las listas elaboradas por la sociedad civil, las cuales incluyeron mayor número de hospitales, tanto públicos como privados, y mayor número de personas hospitalizadas.

“El caso de la niña inexistente nombrada Frida Sofía, supuestamente atrapada con vida en el derrumbe de la Escuela Enrique Rébsamen, ilustra de manera clara la falta de rigor con el que las autoridades mexicanas difundieron información a los medios y a la población”, determinó la organización.

El 27 de septiembre de 1985, más de 30 mil personas marcharon rumbo a los Pinos en silencio con tapabocas y cascos para exigir la expropiación de predios, créditos baratos, un programa de reconstrucción popular y la reinstalación de los servicios de agua y luz.

El 19 de octubre de 2017, un mes después del sismo, cientos de damnificados marcharon para exigir que las donaciones monetarias internacionales se emplearan para reconstruir la ciudad y rechazaron los créditos a 20 años con una tasa de 9 por ciento. Volvieron a hacerlo un par de veces más.

“No queremos campañas, queremos reconstrucción. Atte: todos los damnificados del 19S”, dice un letrero en uno de las decenas de edificios dañados.