La Auditoría Superior de la Federación entregó el tercer y último paquete de auditorías correspondientes al último año de Gobierno de Enrique Peña Nieto que tuvo irregularidades por casi 52.5 millones de pesos, principalmente en el sector de Comunicaciones y Transportes.

Ciudad de México, 21 de febrero (SinEmbargo).- El último año de Gobierno del ex Presidente Enrique Peña Nieto la administración entregó pagos millonarios a medios de comunicación por campañas que no se comprobaron, obras públicas pendientes y llenas de irregularidades, pagos indebidos a constructoras y subsidios millonarios a empresas productivas del Estado, que dejaron casi 51 mil millones de pesos sin aclarar.

En el último paquete de auditorías de la Cuenta Pública de 2018, entregado el jueves por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) demostró un derroche de 52 mil 328 millones de pesos que no tuvieron manera de comprobarse por la dependencia. Sin embargo, se lograron recuperar mil 383 millones.

Las mayores irregularidades del sexenio anterior se dieron en el ramo de Comunicaciones y Transportes, en las que la ASF observó más de 8 mil millones de pesos anómalos. Durante el Gobierno de Peña Nieto (2012-2018), al frente de esta dependencia estuvo el ex Secretario Gerardo Ruiz Esparza, quien recientemente ha sido investigado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Pública (SHCP).

Algunas de las obras cuyas cifras erogadas destacaron para la Auditoría por sobre las más irregulares fueron el Tren Interurbano México-Toluca y los avances para el proyecto de construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

De la primer obra, en la segunda entrega de auditorías de la ASF, el órgano detectó un posible daño al erario público por 586 millones 163 mil 170 pesos, debido a pagos indebidos, pagos por losas que se fracturaron pronto, pago por más relleno del que se necesitaba, predios “extraviados”, perforaciones con medidas incorrectas, cuentas “cortas”, salarios extras y en financiamiento a obras que no tenían nada que ver.

Sobre la construcción del NAIM la Auditoría detectó pagos indebidos que ascendieron a 2 mil 598 millones de pesos en distintas etapas de la construcción y desarrollo del proyecto, que estuvo a cargo del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, y que fue cancelado en octubre de 2018 por el Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador. En la anterior entrega, la Auditoría detectó irregularidades por 2 mil 509 millones 074 mil 474.78 pesos en las obra.

La Secretaría de Agricultura fue la segunda rama con mayores anomalías detectadas, con una monto que ascendió a 6 mil 297.6 millones de pesos, sobre todo en la entrega de apoyos y subsidios para la producción. En tercer sitio, la ASF ubicó la entrega de recursos a las empresas productivas del estado, como Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por un desfalco de 5 mil 348 millones de pesos.

Para Pemex, la ASF ubicó las pérdidas generadas por la planta chatarra de Agronitrogenados, con una merma en 2018 de 212.6 millones de dólares al deteriorarse tres unidades de producción y que fue adquirida por el otrora director, Emilio Lozoya Austin. El ex funcionario fue arrestado en Málaga, España, la semana pasada y está en espera de una audiencia sobre la solicitud de México para su extradición. Los fiscales mexicanos lo acusaron de recibir millones de dólares en sobornos de la constructora brasileña Odebrecht y la siderúrgica Altos Hornos de México.

Para la CFE, las irregularidades detectadas se redujeron a la construcción puesta en marcha y mantenimiento de gasoductos. Manuel Bartlett, actual director general de la Comisión Federal de Electricidad, explicó que en el Gobierno anterior se licitaron gasoductos, de los cuales 7 no habían llegado al periodo operativo debido a negociaciones no logradas, amparos o problemas en la construcción de los ductos.

Los documentos revelados por la dependencia demostraron que en 2018 el Gobierno de Peña Nieto la administración entregó pagos por más de 5 mil 300 millones de pesos a medios de comunicación que no pudieron corroborarse. El monto se dividió en mil 800 millones de pesos en campañas publicitarias sin documentar o que no se pudieron justificar; y 3 mil 500 millones en el pago de deudas a las empresas, pero que no fueron autorizadas por la SHCP.

El cálculo total de la cuenta pública que no podrá recuperarse fue calculado por la ASF en 28 mil 876.9 millones de pesos, es decir, que de los más de 52 mil millones derrochados, sólo 23 mil 451.1 millones podrían regresar a las arcas nacionales.

Sobre las erogaciones en estados y municipios, así como en las alcaldías de la Ciudad de México, que fueron detectadas como no regulares, el monto ascendió hasta 144 mil 430 millones de pesos, de los que se han podido recuperar, al inicio de lo procesos aclaratorios, mil 647 millones de pesos

La ASF presentó, para el periodo de 2018, 872 informes individuales, de los que 268 se rindieron en junio, 668 en el décimo mes del año, 8 fueron derivadas de solicitudes y denuncias sobre los ejercicios fiscales y 6 más fueron evaluación de políticas públicas.