Este 2020 le dio un duro golpe a la industria cinematografía de México, provocando una caída en sus ingresos a taquilla del 95 por ciento desde el 25 de marzo, fecha del cierre de las salas de cine debido a la pandemia de coronavirus.

Parece ya lejano el 2019, que llegó cargado de superhéroes y de la nostalgia de Disney, y que llenó las salas haciendo que fuera el año con el mayor ingreso en la taquilla mexicana.

Ciudad de México, 21 de diciembre (SinEmbargo).– La pandemia de la COVID-19 ha provocado un impacto negativo en innumerables industrias, y la cinematográfica ha sido de las más afectadas a nivel mundial, y por supuesto, también en nuestro país. En 2019 las salas mexicanas vivieron su mejor año y ahora en este 2020 aquella gloria parece estar a años luz y más ahora con un segundo cierre.

Las salas de cine en México llevaban una década registrando, año con año, una alza de ingresos en sus taquillas, pero sin duda el 2019 –que llegó con todo el universo de superhéroes y la animación de Disney– logró despuntar con una asistencia récord. Hoy debido al cierre de cines por la pandemia, esos números han caído de forma dramática en un 95 por ciento.

La Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine) realizó su balance anual de 2020, un año atípico que Tábata Vilar, directora de esta Cámara, describe como el más crítico para este sector.

Una forma de poder estimar la situación por la que pasa la industria cinematográfica en México es con el número de asistentes a sus salas. Del 1 de enero al 13 de diciembre, este año tuvo una asistencia de 62 millones de personas, es decir, 81.1 por ciento menos en comparación al mismo periodo de 2019.

Las salas de cine tienen poco aforo. Foto: Crisanta Espinosa, Cuartoscuro

Ahora bien, si pensamos en cifras monetarias, la taquilla de este año sólo registró 3 mil 584 millones de pesos, 80 por ciento menos que en 2019 el cual sumó 18 mil 186 millones de pesos, colocándose así, como el mejor año para la taquilla en nuestro país.

Sin embargo, las cifras anteriores contemplan al primer trimestre del año previo a la pandemia, si miramos los números post confinamiento, los resultados son peores, de casi el 100 por ciento.

“El impacto es prácticamente del 100 por ciento si consideramos nada más las semanas del 25 de marzo al 13 de diciembre, y si comparamos el 2019 con el 2020. Vemos que las pérdidas en taquilla han sido del 95 por ciento, o sea, se vendió 95 por ciento menos que el año pasado; o dicho de otra forma, se vendió sólo el 5 por ciento del 2020”, destaca Tábata Vilar en entrevista con SinEmbargo.

Además, respecto a los asistentes, la caída representa un 96 por ciento, pues pasó de 292 a 12 millones.

 

AUSENCIA DE ESPECTADORES 

Como ya mencionamos, la taquilla de 2020 recaudada en México hasta el 13 de diciembre es de 3 mil 584 millones de pesos, 80 por ciento menos que 2019. Esto representa una caída descomunal en el ascenso de ingresos que las salas de cines de México registraban desde 2011.

Para comparar, de 2011 a 2019 hubo un incremento del 51 por ciento ingresos a taquilla. En menos de una década se duplicó la entrada de dinero a los cines.

Tábata Vilar atribuye parte de esta ausencia en las salas de cine, aún con su reapertura en agosto pasado, a la falta de información de los mexicanos, que detalla, también ha provocado el aumento de los contagios.

“Esa desinformación nos ha afectado muchísimo porque la gente percibe que un cine al ser un lugar cerrado es un lugar muy inseguro, cuando no es así. Hay lugares encerrados mucho más peligrosos. La altura del techo de los cines es algo que cuenta muchísimo, si el aire está dirigido al suelo o no. En el caso de los cines no está direccionado al suelo, hay un reemplazo del aire. Uno cree que sólo una ventana es la única manera en la que se puede hacer circular el aire, pero no es así, hay una tecnología muy avanzada que tienen los cines que justo genera una circulación”.

Vilar señala una falta de congruencia dentro de la población al sentir una falsa sensación de seguridad en lugares abiertos aunque estén aglomerados, como lo vemos ahora en las calles del centro de la Ciudad de México previo a las fiestas decembrinas.

Además de la desconfianza por parte del consumidor en estos lugares, la oferta de estrenos en las cines también se redujo. Grandes cintas extranjeras que se esperaban para este año pospusieron sus fechas para 2021, o incluso, hasta 2022.

La directora de la Canacine explica que la preferencia del público mexicano por las producciones estadounidenses también provocó un endurecimiento en la crisis en las salas de nuestro país, pues la dependencia a sus productos y su ausencia en estos complejos no los animó a asistir, pese a que hubo muchas cintas mexicanas en cartelera.

“Esta oportunidad planteó la pandemia para el contenido nacional, la necesidad de tener un contenido nacional que conecte con los públicos para no ser dependientes del contenido americano. Eso es la gran lección que tenemos. Somos el cuarto país con más salas del mundo, tenemos una industria de exhibición súper potente, pero muy dependiente del contenido estadounidense. Si tuviéramos contenido mexicano que conecte más con los públicos, más contenido tipo Cindy la regia, lograrías mostrar mejores resultados, pero justo esta dependencia ahora que el producto americano está cambiando un poco su modelo con las suscripciones nos vuelve muy vulnerables. Es fundamental generar producto mexicano como sucede con China, Corea del sur, Japón, donde hay producto local que ha hecho que la pandemia no les pegue tan duro”.

La cita de Tábata con la cinta Cindy la regia se debe a su aparición en el top 10 de las más vistas en 2020 en México. Su inclusión tal vez ni siquiera se hubiera logrado si los estrenos de Hollywood, como Marvel, hubieran llegado a salas.

Según datos de Comscore, citados por la Canacine, la lista de las películas más vistas en México es liderada por Sonic.

RETOS PARA LOS CINES EN 2021

Este mes las primeras vacunas contra la COVID-19 comenzaron a aplicarse en el sector de salud en el mundo, dando inicio a un camino de meses que llevará colocarlas al resto de la población, y que permitirá con ello, poder salir a las calles sin ponernos en riesgo. Sin embargo, en lo que eso sucede, la situación actual es aún de incertidumbre para la industria cinematográfica en México.

Las últimos meses hemos visto que hasta los grandes estudios como Warner Bros. han optado por estrenar en plataformas de streaming. La visión de Vilar duda que los hábitos de consumo cambien radicalmente después de estos meses de pandemia, lo que sí asegura es que “el contenido es el rey”.

“‘El contenido es el rey’, es algo que es real, independientemente de donde se estrene, donde se vea, lo que importa es que el contenido sea de calidad. En la medida en que las plataformas y los cines tengan este contenido de mayor calidad, pues es ver dónde se va estrenar. Yo creo que es aventurarse mucho a pensar que la COVID cambió los patrones de consumo en tan solo un año y que la gente va dejar de ir al cine, yo pienso que en la medida de que todo regrese a la normalidad, seguirán siendo dos cosas complementarias como lo han sido. Siempre ha habido este complemento entre la televisión y el cine, y hay estudios que demuestran que la gente que más consume series y contenido en streaming es también la que más consume en los cines”.

Además destaca la experiencia en el cine, que se aleja a la de ver este contenido sólo en casa.

“Creemos que la experiencia cinematográfica es algo en la que los generadores de contenido van a seguir invirtiendo porque finalmente es muy distinta a la experiencia que puede tener uno en casa […]. Creemos que habrá un cambio con el tema de las suscripciones pero eso no implicará que la experiencia en los cines se desaparezca. Obviamente la calidad de contenido, no es la misma de un cine a una plataforma, el tema de la producción, la colección de color, el sonido, es mucho más completa en un cine que en una pantalla chica en donde todo el sonido se concentra en una bocina y no en varias, en donde la imagen se hace pequeña.. Hay toda una experiencia que hay que proteger como una experiencia humana colectiva muy importante”.

Las estrictas medidas sanitarias seguirán en estos complejos cinematográficos. La sana distancia y la sanitización serán clave para que se mantengan los siguientes meses, además sin despidos masivos a sus trabajadores, que ya se han visto afectados con reducciones de sueldo por esta crisis.

“Los retos siguen siendo los mismos que en 2020. El primero es que durante el tiempo que la pandemia permanezca, la gente conozca la evidencia del cine como lugar seguro, se anime a ir a él. El segundo es contar con el contenido que genere que la gente vaya al cine, ya sea de distribuidoras extranjeras o nacionales, pero contar con ese contenido. El tercero es reducir la dependencia al contenido extranjero y lograr poner en las pantallas cine nacional que conecte con el público”, sentencia Vilar.

Las medidas deben seguir manteniéndose. Foto: Mario Jasso, Cuartoscuro