Desde distintas zonas aledañas a la ciudad se movilizaron a primera hora de la tarde manifestantes hasta el centro urbano. “No queremos festival, exigimos dignidad. Viña: ciudad de apariencias”, rezaba uno de los carteles que portaba un manifestante. En las últimas jornadas, a través de las redes sociales, diversas organizaciones fueron convocando a marchar contra el festival.

Viña del Mar (Chile), 23 de febrero (EFE).– Una multitud de personas se concentró este domingo en los alrededores de la sede del Festival de Viña del Mar (Chile) para mostrarse en contra de su celebración en medio de la crisis social que vive el país, y protagonizaron choques con las fuerzas de seguridad que trataron de dispersarlos.

Como es habitual desde que explotaron las movilizaciones contra la desigualdad social en octubre pasado, la policía no tardó en aparecer con vehículos blindados desde los que lanzaron agua a presión y gases lacrimógenos.

Desde distintas zonas aledañas a la ciudad se movilizaron a primera hora de la tarde manifestantes hasta el centro urbano.

“Estamos manifestando nuestro total rechazo a una fiesta que es un circo para seguir dándole de comer a unos pocos”, dijo a Efe Andrés Marambio, gestor cultural y uno de los manifestantes, convencido de que Chile “no está para festivales”.

Según añadió, después del inicio del estallido social del 18 de octubre, “Chile despertó” gracias a que la ciudadanía se dio cuenta de que “un grupo minoritario de empresarios” está “robándose” el país.

“No queremos festival, exigimos dignidad. Viña: ciudad de apariencias”, rezaba uno de los carteles que portaba un manifestante.

Gritos también de “no hay festival, no hay festival” fueron protagonistas en la movilización, que se fue alargado durante toda la tarde y en la que muchas de las personas optaron por usar mascarillas antigas lacrimógeno.

El festival tiene previsto su comienzo a las 21.15 hora local (00.15 GMT del lunes) y el cantante puertorriqueño Ricky Martin será la estrella de la primera de la seis noches que se alargará el certamen.

Paula Arriagada, abogada de derechos humanos y también presente en la protesta, recalcó a Efe que mediante este festival se quiere dar “una imagen de normalidad” que el país no tiene.

“Hoy Chile está paralizado por completo. Estamos en un estallido social y una crisis profunda que la clase política no ha sabido llevar adelante con éxito, sino que se ha empeñado en reprimir las manifestaciones”, reprochó.

En las últimas jornadas, a través de las redes sociales, diversas organizaciones fueron convocando a marchar contra el festival.

“Calles con sangre, Viña sin festival”; decía uno de los afiches.

“Viña 20, cancelado por el pueblo. Sin dignidad, no hay festival”, rezaba otro.

Chile vive desde el pasado octubre su crisis más grave desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), con una treintena de muertos y miles de heridos, además de graves acusaciones contra las fuerzas de seguridad por violaciones a los derechos humanos.

Una multitud de personas se concentró este domingo en los alrededores de la sede del Festival de Viña del Mar. Foto: EFE/Alberto Valdés

Chilenos se muestran en contra de su celebración en medio de la crisis social que vive el país. Foto: EFE/Alberto Valdés

Lo que en un principio empezó como un llamamiento de los estudiantes a protestar contra el aumento de la tarifa del metro, se convirtió en una revuelta por un modelo económico más justo, que ha dejado además episodios de violencia extrema con saqueos, incendios y destrucción de mobiliario público.