México

¿Qué sigue? Politólogos: Meade y Anaya deben analizar, ya, con qué se quedarán en “el día después”

24/04/2018 - 12:05 am

Analistas, observadores y medios extranjeros coincidieron en que la distancia de Andrés Manuel López Obrador como puntero es mucha y el efecto del primer debate no modificará gran cosa. A la carrera por la Presidencia le restan 69 días y a los competidores les queda muy poco tiempo para tratar de alcanzar a quien lleva la delantera.

Frente a la posibilidad de que López Obrador gane, sus contendientes deben cambiar su estrategia y tratar de ver más a futuro. Buscar un equilibrio en el Congreso de la Unión, o poner presión en las nueve gubernaturas en juego. El caso más urgente es el de Meade, quien en el debate presidencial confirmó que no tiene la fuerza para remontar del tercero al segundo lugar. Ahora, dicen los analistas, le urge implementar un plan que salve al PRI y a sus aliados de una debacle a nivel nacional.

Ciudad de México, 24 de abril (SinEmbargo).– A 69 días de la jornada electoral del 1 de julio, luego del primer debate presidencial en esta campaña y con un candidato que aventaja a sus contendientes con más de 20 puntos en la intención del voto, el resto de los aspirantes deben empezar a preparar el escenario que quieren enfrentar un día después de la elección, dijeron analistas políticos consultados por SinEmbargo.

José Antonio Meade Kuribreña, candidato de la coalición “Todos por México” –integrada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Partido Nueva Alianza (Panal)–, y Ricardo Anaya Cortés, abanderado de la alianza “Por México al Frente” entre el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Partido Acción Nacional (PAN) y Movimiento Ciudadano (MC), quienes se han disputado el segundo lugar incluso desde la precampaña, deben revisar sus estrategias para los próximos dos meses y pensar también, sobre todo en el caso de Meade Kuribreña, en rescatar el voto al Congreso de la Unión y en las nueve gubernaturas que están en juego.

Aunque ninguno de los expertos da por hecho que Andrés Manuel López Obrador será el ganador de la elección –pues aún puede cometer uno o una serie de errores que resultaran imperdonables para el electorado, o incluso se puede dar el tan temido fraude electoral–, sí afirman que los caballos que van perdiendo fuelle en esta carrera rumbo a la Presidencia de la República y, lo más importante: tienen ya poco tiempo para revertir la tendencia electoral que le da amplia ventaja del candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, conformado entre el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Partido del Trabajo (PT) y Partido Encuentro Social (PES).

“Es un hecho que los dos candidatos importantes que siguen a AMLO [Anaya y Meade], incluso aunque dentro de mes y medio estuvieran a 15 ó 10 puntos de López Obrador, tendrán pocas probabilidades de ganar. Tanto ellos como sus equipos tienen que pensar también en sus partidos, en cómo quedarán esos institutos políticos el 1 de julio, en las bancadas y en las gubernaturas”, dijo Nicolás Loza Otero, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

José Antonio Meade Kuribreña y su esposa Juana Cuevas Rodríguez salen del Palacio de Minería, en la CdMx, donde la noche del 22 de abril se realizó el primer debate de la campaña presidencial 2018. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro

El efecto del primer debate en la ciudadanía aún no se refleja en los ejercicios demoscópicos. Sin embargo, los especialistas basaron sus análisis en las que se publicaron apenas días antes del primer debate del proceso electoral 2018.

El pasado 18 de abril, por ejemplo, el periódico Reforma publicó su más reciente encuesta que le dio a López Obrador el 48 por ciento de las preferencias electorales y a Ricardo Anaya 26 por ciento. Es decir, el tabasqueño aventaja con 22 puntos al segundo lugar.

La encuesta coincide con el Barómetro Electoral de Bloomberg –que data del 15 de abril–, que le da a López Obrador una amplia ventaja de más de 20 puntos sobre su más cercano perseguidor: Ricardo Anaya.

El tabasqueño tiene el 47.3 por ciento de la intención del voto, Anaya Cortés el 26.8 por ciento y Meade Kuribreña el 18.5 por ciento.

Mitofsky tiene un resultado más conservador, pero aún así le dio una ventaja al candidato de izquierda de 11 puntos respecto Ricardo Anaya Cortés, esto a unos días de que se realizara el primer debate presidencial.

“Me parece normal que tengamos interés en la elección presidencial, pero hay más de 3 mil posiciones en juego y los equipos de campaña lo saben. En el peor de los escenarios José Antonio Meade no tiene ninguna probabilidad de ganar, pero aún así la situación en la que quede el PRI depende en buena medida de su campaña. Si Meade sigue este miércoles alejado del primer lugar, con un 10 o más puntos porcentuales de diferencia, y dijera: ‘esto ya se acabó, ya se perdió’, lo de menos es él, pero una estrategia así llevaría al PRI a perder casi todos los puestos que están en juego en el Congreso de la Unión. Incluso, sin hacer la reflexión de la caída de Meade en la carrera presidencial, es altamente probable que el PRI pierda ocho de las nueve gubernaturas, lo que sería un hecho inédito en la historia del partido”, explicó Loza Otero.

María Eugenia Valdés Vega, especialista en izquierda mexicana, padrón electoral, procesos electorales y sistema político mexicano de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), coincidió con el investigador del Flacso.

“Los otros dos no atan ni desatan. Son muy malos candidatos. Uno, Anaya, destructor de su partido y de quien no sabemos nada como gobernante, porque ni siquiera ha sido Presidente Municipal. Otro, Meade, quien que ha sido Secretario de Estado en varias ocasiones, pero dos gobiernos fallidos. Lo que veo es que deberían volcarse al Poder Legislativo para tener la posibilidad de obstaculizar al Gobierno de AMLO, porque si no hacen eso no podrán luchar contra Andrés Manuel. Así que lo mejor será que hagan campañas ya pensando en cosechar votos para el Legislativo”, dijo Valdés Vega.

La especialista en la izquierda mexicana añadió que Ricardo Anaya y José Antonio Meade perdieron tiempo peleando entre ellos por el segundo lugar.

“Perdieron un tiempo valioso y lo único que hicieron es fortalecer a Andrés Manuel. Y en el debate tampoco pudieron darle una estocada, esto se volverá la contienda de uno que van tan adelante que ya nadie lo va alcanzar”, argumentó.

Si esto no cambia, agregó Loza Otero, la derrota nacional para el PRI también significará la descalificación total para el grupo de Enrique Peña Nieto.

“Tienen que ir pensando quién se va a quedar con el PRI, con el PRD y con el PAN después de la derrota. Hay intereses de cada partido por obtener buenos resultados en las elecciones locales”, dijo.

Ricardo Anaya Cortés, candidato de la coalición Por México al Frente, se retira del escenario del primer debate, acompañado por su esposa Carolina Martínez Franco. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro

Iván Iturbe Carbajal, experto en campañas políticas y análisis de discurso de la Universidad Iberoamericana, opinó que aún si López Obrador no resulta ganador de los tres debates presidenciales, sólo con no cometer “un gran error” será suficiente para conservar su intención del voto.

“Hay posibilidades de alcanzarlo, pero son mínimas. No podemos descartarlo, pero creo que por ahora las probabilidades de López Obrador son bastantes altas. AMLO ni siquiera tiene que hacer buenos debates, basta con que no salga mal, con que salga regular será suficiente mientras que, claro, no cometa un grave error de cara a la ciudadanía y la opinión pública”, explicó.

Las posibilidades de Anaya y de Meade se verán reducidas, afirmó el analista. La única probabilidad que tienen los candidatos de las otras dos coaliciones es polarizar la elección.

“Que esta elección deje de ser de tres, que sea de dos. Esto dice la estrategia, aunque para José Antonio Meade será muy difícil hacerlo, porque así como hay un voto anti López Obrador, también hay un voto anti PRI, que es más numeroso que el voto anti López Obrador. El candidato que acaso  tendría una oportunidad sería Anaya, podría al menos plantear la polarización, pero con todas las acusaciones que le hicieron el problema es: ¿cómo convencer a los votantes del PRI que es mejor votar por Anaya? Esa ecuación la veo muy difícil”, dijo Iturbe Carvajal.

ESTRATEGIA DE ANAYA: LLAMAR AL VOTO ÚTIL

Los analistas prevén que la estrategia que seguirá Ricardo Anaya Cortés será la de llamar al voto útil en contra de Andrés Manuel López Obrador.

“Anaya después de la campaña que armaron en su contra bajó, perdió puntos, inclusive no sé si es por eso, pero se le ve con menos entusiasmo en sus presentaciones. La distancia es mucha y ya empezó a llamar al voto útil. Su campaña será jalar votos de los otros candidatos que están abajo: de Meade y de Margarita. Esa será la estrategia de Anaya: jalar votos de estas otras minorías”, consideró Ivonne Acuña Murillo, académica del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana.

Acuña Murillo ya dio por descontado a Meade Kuribreña y dudó que los votos del priista puedan apoyar a Ricardo Anaya.

“Se va a definir entre Anaya y López Obrador. Ha habido trascendidos de que si Meade no levanta, votarían por AMLO. No es descabellado pensar que si Meade no levante se irán con AMLO, porque ideológicamente es lo más cercano. También ha trascendido que priistas están pensando en votar por Anaya. Vamos a suponer que pasan las dos cosas, pero lo que sume Anaya no le va alcanzar para ganarle a Obrador”, dijo.

No le alcanzará porque en la carrera por la Presidencia de la República el tiempo que resta para llegar a la meta no es suficiente para bajar al puntero, opinó Virgilio Bravo Peralta, director del Centro de Negociación, Mediación, Conciliación y Arbitraje (CENCA) del Instituto Internacional de Estudios de Derecho y Jurisprudencia.

“La diferencia es muy grande respecto a otras elecciones. Se antoja casi abismal. Si tenemos para la encuesta de mayo que López Obrador sigue subiendo, esto se convertirá en un tsunami porque el votante indeciso siempre quiere estar con el ganador, no quiere equivocaciones. Es parte de la sociología, conforme vayan viendo al que se va perfilando como ganador, se irán sumando”, explicó.

Aún si López Obrador cometiera errores, el tiempo que resta de campaña sería insuficiente para ganarle en las urnas, dijo.

“Vamos a pensar que López Obrador cometiera errores; el que crecería sería Anaya.  Pero como en las carreras de caballos, ¿le alcanzará por el tiempo que tiene? Difícilmente le va alcanzar”, argumentó.

Bravo Peralta agregó que en la elección se sumará un fenómeno más: habrá 15 millones de jóvenes que votarán por primera vez. Algunos, los de clase media y media alta votarán por Ricardo Anaya, pero el resto, los de escasos recursos, lo harán por AMLO.

ESTRATEGIA DE MEADE: ROMPER CON EL PRI

De los dos candidatos partidistas que están debajo de López Obrador, el caso del priista José Antonio Meade es el más grave, pues los politólogos coinciden en que no existe ninguna posibilidad, salvo el fraude, de que pueda ganar la elección.

“Lo que le restaría es hacer lo que sabemos que no hará: romper con el Presidente [Enrique Peña Nieto]. Le quedaría hacer un pacto con el propio Presidente para simular una ruptura, algo que le dé al menos una posibilidad. No le veo ninguna otra alternativa. Una especie de ruptura para que su discurso sea mas duro y pueda verse como una alternativa real”, explicó Iván Iturbe.

Virgilio Bravo Peralta coincidió con Iturbe Carbajal y agregó que Meade tiene en su contra la división de los liderazgos al interior del PRI.

“Ha habido fricciones y divisiones internas, el caso de [Miguel Ángel] Osorio y Manlio [Fabio Beltrones], hay quienes no lo está apoyando. Además tiene un Presidente que es su principal pasivo y no ha roto con el Gobierno para ganar legitimidad. Tendría que romper con el Gobierno de Peña; es la única manera, pero no lo hará, no lo puede hacer, no lo sabe hacer y su equipo tampoco”, añadió.

ESTRATEGIA DE AMLO: CONTENERSE

Frente a sus adversarios y con dos meses de campaña por delante, la estrategia de López Obrador deberá ser de contención.

“Deberá advertir que vienen los ataques más serios a su campaña: una campaña de miedo. Advertirle a la gente que puede haber nuevas denuncias, más videos en su contra, esa será su principal herramienta”, dice Gustavo López Montiel, experto en partidos políticos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (Itesm), quien opinó, además, que al estar “conteniendo la ventaja que tiene”, AMLO debe abandonar el discurso triunfalista, pues es una mala estrategia.

“En los últimos días su campaña se ha tornado más soberbia. En otros países donde los candidatos se han mostrado como ganadores, eso termina cayendo mal a mucha gente. El discurso triunfalista es una mala estrategia. Ya le pasó una vez y ahora lo hace de nuevo”, expuso.

Para Ivonne Acuña otro de los retos de López Obrados para los próximos dos meses será convencer a la población de salir a votar.

“Una es la gente que contesta las encuestas diciendo que votará por él, y otra es que la gente salga a votar. El trabajo de AMLO es convencer a la gente de que salga a votar. Eso no lo vamos a ver hasta ese día”, dijo.

Y aunque la ventaja de López Obrador es indiscutible, aún no se puede dar por vencedor de la contienda, añadió María Eugenia Valdés Vega.

“Falta todavía que pase. No doy por vencedor a AMLO, porque enfrenta a una oposición muy grande de mucha gente. Sí, estoy hablando de fraude. No en la organización ni en la jornada electoral, sino de que el Tribunal [Electoral del Poder Judicial de la Federación] haga una mala jugada. Esto de ‘El Bronco’ [Jaime Rodríguez Calderón] lo hicieron con la idea de meterlo para golpear a Andrés Manuel y habla muy mal”, argumentó.

Andrés Manuel López Obrador, candidato de la alianza Juntos Haremos Historia, luego del primer debate presidencial; lo acompaña su esposa Beatriz Gutierrez Müller. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro

ESTRATEGIA DE EL BRONCO: GOLPEAR A LÓPEZ OBRADOR

Jaime Eliodoro Rodríguez Calderón “El Bronco”, uno de los dos candidatos independientes, quien llegará a la boleta gracias a una decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) tras ser acusado por el Instituto Nacional Electoral (INE) de hacer trampa en la recolección de firmas para lograr el registro de su candidatura, se ocupará en los próximos dos meses de golpear a López Obrador.

“A ‘El Bronco’ lo suben como un esquirol, un porril para minar al otro populista que es López Obrador. Es un error terrible, porque pone en evidencia el control del Gobierno sobre las instituciones. La mano del Gobierno federal en el Tribunal no augura cosas buenas en el resultado de la elección”, precisó Bravo Peralta.

Al inicio del proceso de la recolección de firmas, “El Bronco” reunió el requisito con gran rapidez en el Estado de México, el bastión del PRI y el Grupo Atlacomulco.

De acuerdo con la lista de Cumplimiento de Dispersión publicada por el INE con corte al 4 de diciembre del año pasado, Rodríguez Calderón había superado con 111.53 por ciento el requisito de llegar al 1 por ciento del padrón electoral del Estado de México y se convirtió, con 127 mil 804 firmas, en la entidad que más apoyo le ha había dado al aspirante, aún sobre Nuevo León, en donde sumó 121 mil 85 firmas.

En contraste, en los estados del norte del país “El Bronco” batalló para conseguir el 1 por ciento del padrón electoral.

En entidades como Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Durango y Tamaulipas le regatearon el apoyo.

“Hay que recordar que ‘El Bronco’ está reprobado en Nuevo León y en el norte del país en general”, destacó el analista.

ESTRATEGIA DE MARGARITA: RESCATAR AL PAN

En el caso de la independiente Margarita Zavala Gómez del Campo los politólogos opinan que está en la contienda con miras de ir en busca de hacerse del PAN una vez concluida la jornada electoral.

La ex Primera Dama tiene nulas posibilidades de ganar la Presidencia de la República, pues no cuenta ni siquiera con una estructura sólida para hacerlo, argumentaron.

“Hay quienes ya defienden la idea de que el papel de Zavala participando de la división del voto del PAN, es una apuesta para salir el 3 de julio como la que puede recuperar al PAN y hacerse del Liderazgo del partido, incluso de toda la oposición a López Obrador”, explicó Nicolás Loza Otero.

Margarita Zavala renunció al blanquiazul, enfrentada con Ricardo Anaya ante la negación de la candidatura presidencial.

“Aunque ella pueda mostrar un papel digno en los debates, eso no será suficiente para que ocupe un lugar en la carrera presidencial. No tiene estructura”, consideró López Montiel.

Además, dijeron, Margarita arrastra un enorme pasivo: Felipe Calderón Hinojosa, ex Presidente de la República y, además, su marido.

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