Economía

AMLO exige a Vitol abra sobornos en Pemex. 5 emails serían la clave

24/06/2021 - 10:00 am

El Presidente López Obrador ha pedido a la empresa Vitol, uno de los mayores consorcios de comercio de energía del mundo, revelar el nombre del destinatario en Pemex que habría recibido 30 millones de dólares en sobornos, una trama en la que una serie de correos electrónicos podría arrojar luz.

Ciudad de México, 24 de junio (SinEmbargo).– El Presidente Andrés Manuel López Obrador exigió a la empresa Vitol Inc., la filial estadounidense del grupo de empresas Vitol, que forma uno de los mayores consorcios de comercio de energía del mundo, que dé a conocer el nombre del funcionario de Petróleos Mexicanos (Pemex) que habría recibido 30 millones de dólares en sobornos para favorecer a la firma en licitaciones.

“(Fueron en) 2015 y 2020 los sobornos, pero nos tocó a nosotros, y como decía el Quijote ‘por la libertad y la dignidad se puede arriesgar hasta la vida’. No es que ya nos entendemos, les devolvemos el dinero del soborno y ya. No, queremos el nombre de la persona que supuestamente recibió el dinero, ¿cuánto? 30 millones de dólares”, dijo esta mañana López Obrador durante su conferencia de prensa matutina.

En diciembre de 2020, el Departamento de Justicia estadounidense informó que durante un periodo de 15 años Vitol pagó millones de dólares en sobornos a funcionarios de tres diferentes países, entre ellos México, para obtener ventajas competitivas y conseguir negocios de compraventa de productos petroleros.

Desde el 3 de marzo pasado, López Obrador y el director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, informaron sobre el acuerdo al que llegó Vitol con autoridades de EU para “pagar algunas multas derivado de actos de corrupción cometidos por la empresa”. Sin embargo, Oropeza expresó en ese momento que la administración federal no estaba al tanto de la resolución.

“Después de que Vitol liquidó esas cantidades millonarias en dólares, nos mandó una carta a nosotros, a la dirección de Pemex, congratulándose e informándonos de que ya había resuelto el problema que tenía en Estados Unidos, que había pagado la multa. Nosotros le respondimos al director de Vitol que nos daba gusto que ya hubiesen resuelto el problema con las autoridades americanas, pero que lo que no nos daba gusto era que nosotros ni enterados estábamos, porque se referían al soborno de alguno o algunos funcionarios de Petróleos Mexicanos”, dijo el director de la petrolera en esa ocasión.

Desde entonces, Pemex ha solicitado a la empresa que informe a quién se había dado el soborno y bajo qué concepto, pero la compañía respondió que no podía dar la información por razones del debido proceso. “Nosotros no podemos trabajar con una empresa que acaba de reconocer actos de corrupción y mucho más en el tema de no saber ni siquiera a qué contratos se refieren y a qué funcionarios se refieren”, expresó Oropeza.

El director de Pemex explicó en aquel entonces que Vitol haría un resarcimiento de daños a Pemex por 17 millones de dólares en efectivo y otro tanto por el concepto de “unos trabajos que están llevando a cabo y que ellos terminarían ya sin costo”

LOS CORREOS ELECTRÓNICOS Y EL PAGO DE SOBORNOS

El registro de las negociaciones irregulares entre Pemex y Vitol consta en cinco correos electrónicos que el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ordenó el pasado 15 de junio a la empresa productiva del estado dar a conocer luego de que se negara a transparentarlos a un particular.

Desde entonces se instruyó a Pemex entregar copia de los correos electrónicos intercambiados entre los directores generales de Pemex Etileno y un representante de la empresa Vitol, durante el periodo de enero de 2014 a julio de 2019, es decir, de la administración de Enrique Peña Nieto y todavía una parte de la de Andrés Manuel López Obrador.

La empresa productiva del Estado precisó que estos correos electrónicos contienen datos personales y por ello clasificó como confidencial el pronunciamiento sobre la existencia o no de investigaciones en trámite o procedimientos concluidos, sin una sanción, sobre una persona en específico.

Al analizar el caso, el INAI determinó que no es viable la reserva de los correos electrónicos, dado que no existe un juicio o un procedimiento administrativo jurisdiccional en trámite.

Por ello, instruyó a Pemex para que proporcione al particular una copia digital de los correos electrónicos de su interés. En caso de que contengan datos personales, deberá realizar una versión pública, de manera fundada y motivada, acompañada del acta de su Comité de Transparencia.

Octavio Romero Oropeza, titular de Petróleos Mexicanos. Foto: Galo Cañas, Cuartoscuro.

Previamente, el 22 de marzo pasado, la agencia Reuters dio a conocer que el Gobierno de México buscaba renegociar sus contratos millonarios con Vitol después de que la empresa reconociera que pagó sobornos para ganar licitaciones.

En un reporte de las periodistas Stefanie Eschenbacher, Adriana Barrera y Ana Isabel Martinez, la agencia internacional informó que esta revisión forma parte de las consecuencias que dejó un acuerdo que Vitol Américas, cuya sede se ubica en Houston, Texas, firmó con el Departamento de Justicia de Estados Unidos en el mes de diciembre pasado.

El convenio con las autoridades estadounidenses derivó en que Vitol pagaría 164 millones de dólares en EU y Brasil por haber entregado sobornos a funcionarios en México, Brasil y Ecuador “en el periodo de 2015 a 2020”, con el fin de conseguir negocios con las petroleras estatales.

Los negocios entre Pemex y Vitol ascienden a “más de mil millones”, dijo Reuters. “Todo el universo de contratos, cualquier contrato que (Pemex) considere desventajoso, se va a llevar a la mesa de negociaciones”, aseguró.

EL ESQUEMA DE CORRUPCIÓN DE VITOL

En diciembre pasado salió a luz este nuevo escándalo de corrupción que involucra sobornos de una empresa a gobiernos en América Latina, uno de ellos México, para obtener contratos. 

Vitol, la compañía líder en la comercialización de petróleo a nivel mundial, admitió haber pagado millones de dólares en sobornos a funcionarios en Brasil, México y Ecuador para asegurarse información privilegiada y amañar la concesión de contratos con las empresas energéticas estatales de estos países, de acuerdo con un comunicado publicado el 3 de diciembre por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

La filial estadounidense del grupo de empresas Vitol acordó pagar un total de 135 millones de dólares para resolver la investigación del Departamento de Justicia sobre violaciones de la ley extranjera. Ley de Prácticas Corruptas (FCPA) y para resolver una investigación paralela en Brasil, refiere la misma información.

La resolución surgió de los esquemas de Vitol para pagar sobornos a funcionarios en Brasil, Ecuador y México.

“Vitol pagó sobornos a funcionarios gubernamentales en Brasil, Ecuador y México para ganar lucrativos contratos comerciales y obtener ventajas competitivas a las que no tenían derecho”, dijo el Fiscal Federal Interino Seth D. DuCharme del Distrito Este de Nueva York. “La Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York continuará responsabilizando a las empresas e individuos que intenten desafiar la ley de los Estados Unidos en detrimento de los competidores honestos”. 

Este esquema de corrupción operó entre 2005 y 2014 cuando Vitol pagó más de 8 millones de dólares en sobornos a funcionarios de Petrobras, la petrolera estatal brasileña, a cambio de recibir información sobre sus competidores y su política de precios.

Pero este mismo modus operandi se extendió en México y Ecuador, donde Vitol también sobornó por más de 2 millones de dólares a funcionarios entre 2015 y 2020 para obtener la concesión de negocios de venta de productos derivados del petróleo y retener algunos de los que ya tenía.

En México, por ejemplo, la comercializadora realizó pagos ilegales en 2018 por dos millones de dólares para obtener contratos con una subsidiaria de Pemex y para ello creó dos entidades mexicanas para ejecutar acuerdos de falsas consultorías con compañías fantasma controladas por un intermediario, según la información registrada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.