HSBC anunció este lunes que José Antonio Meade ejercerá como director no ejecutivo independiente dentro del consejo a partir del 1 de marzo de 2019. También formará parte del comité de gobernanza corporativa y de nombramientos.

Ciudad de México, 25 de febrero (SinEmbargo).– El ex candidato presidencial priista José Antonio Meade Kuribreña fue nombrado como consejero de administración del banco británico HSBC, así lo informó la agencia AFP que cita un comunicado.

La entidad financiera anunció este lunes que quien fuera también Secretario de Hacienda (2016-2017) en el sexenio de Enrique Peña Nieto ejercerá como director no ejecutivo independiente dentro del consejo a partir del 1 de marzo de 2019. También formará parte del comité de gobernanza corporativa y de nombramientos.

“Estoy absolutamente encantado de dar la bienvenida a José Antonio al consejo”, dijo el presidente del grupo, Mark Tucker en el comunicado citado por AFP. “Trae una gran experiencia en áreas políticas clave, así como su conocimiento sobre América Latina serán de gran importancia para HSBC, dada la importancia que atribuimos a la región”.

La trayectoria de José Antonio Meade en el sector público es amplia y ha trascendido los sexenios panistas y priistas: Con Felipe Calderón fue Secretario de Energía ( 7 de enero a 9 de septiembre de 2011) y Secretario de Hacienda y Crédito Público (9 de septiembre de 2011 al 30 de noviembre de 2012). En la presidencia de Enrique Peña Nieto ejerció como Canciller (1 de diciembre de 2012 al 27 de agosto de 2015), Secretario de Desarrollo Social (28 de agosto de 2015 al 6 de septiembre de 2016), y Secretario de Hacienda (7 de septiembre de 2016 al 27 de noviembre de 2017).

Andrés Manuel López Obrador se reunió el 3 de agosto con el ex candidato presidencial José Antonio Meade. Foto: Especial, Cuartoscuro.

La incorporación de Meade al banco HSBC se da en medio de las críticas que el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha realizado a los ex presidentes y ex secretarios que han brincado de puestos clave en el gobierno a cargos en empresas vinculadas con el Estado.

Este lunes volvió a insistir en el tema al referirse a una iniciativa de ley en la Cámara de Diputados que establece que los funcionarios no pueden trabajar después de estar en el gobierno 10 años hacia adelante.

“Yo espero que esa ley se apruebe para que así ya se termine todo este periodo vergonzoso de que los servidores públicos pasan a formar parte de las empresas a las que de una u otra forma trataron y en algunos casos ayudaron. Ya hemos hablado de esto, como los secretarios de Hacienda, los secretarios de Energía, los ex presidentes, terminando se van de consejeros, de asesores, de las empresas particulares a las que beneficiaron o les dieron alguna atención”, reiteró en su conferencia matutina.

La práctica se ha normalizado y poco se cuestiona que, en las últimas dos décadas, funcionarios del sector público mexicano hayan hecho común su tránsito entre el Gobierno y las empresas que ahora están siendo beneficiadas por las privatizaciones que impulsaron las administraciones para las que trabajaron.

Los ejemplos más notables de estos funcionarios se dieron en la Secretaría de Energía, luego de la aprobación de la Reforma Energética, en el año 2013.

Desde 2014, primer año de la puesta en marcha de la Reforma Energética, que impulsó el Presidente Enrique Peña Nieto, la liberación del sector energético –para que empresas privadas participen en todos los eslabones de la extracción, producción y venta de hidrocarburos– se convirtió en una fuente de negocios sobre todo para empresas ligadas a un reducido grupo de ex funcionarios públicos, que tuvo su origen en el sexenio del ex Presidente Carlos Salinas de Gortari.

En una entrevista publicada en SinEmbargo, María Alejandra Salas-Porras Soule, profesora e investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló que esta “puerta circulatoria” por parte de quienes han sido “élite” gubernamental, sobre todo por parte de funcionarios que fueron cercanos al ex Presidente Carlos Salinas de Gortari, ha sido utilizada en las últimas décadas para “canjear el interés público por el individual” y para beneficios personales.