Robo de combustible y trenes, feminicidios, represión a la protesta social, pobreza y expansión de mineras son los pendientes que dejó en Puebla el Gobierno panista de Rafael Moreno Valle Rosas (2011-2016) y que se extendió con Antonio Galí Fayad (2016-2018), de acuerdo con politólogos locales.

Aunque dos encuestas estatales, más confiables que el resto según académicos, sitúan al candidato Miguel Barbosa (Morena-PT-PES) ligeramente arriba de la candidata Martha Erika Alonso (PAN-PRD-MC), esposa de Moreno Valle, hay un choque entre la operación política del morenovallismo y Morena que está siendo competitivo en el estado no por el candidato sino por el “tsunami López Obrador”.

Los especialistas no dudan que detrás del señalamiento contra el ex legislador perredista por su declaración patrimonial incompleta [reconocida por él] y la campaña “AMLO sí, Barbosa no” esté ese grupo político.

Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle en 2013. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 25 de mayo (SinEmbargo).– En Puebla, donde por ocho años ha gobernado el grupo político morenovallista, la alternancia rompería ese “caciquismo” que ha cultivado inseguridad, feminicidios, autoritarismo, desigualdad y paso a mineras que han violado derechos humanos, dijeron politólogos.

Sin embargo, la preferencia electoral aún no se define entre el candidato Miguel Barbosa Huerta (Morena-PT-PES), ex perredista señalado por opacidad en su declaración patrimonial y no haberse titulado, y la candidata “oficial” Martha Erika Alonso Hidalgo (PAN-PRD-PT), apoyada por su esposo el ex mandatario panista Rafael Moreno Valle (2011-2016).

“No me imagino al ex Gobernador cruzado de brazos mientras su esposa está en una campaña muy competida, y con el voto lineal [por Morena] que uno pudiera pensar que va a suceder el próximo 1 de julio. Es la primera vez que los poblanos van a ir a la urna y que van a enfrentar seis boletas, por eso uno podría pensar que para no confundirse los electores harán un voto lineal, y por eso buscan [los morenovallistas] uno diferenciado”, aseguró Juan Luis Hernández Avendaño, politólogo y Director del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Bardas en avenidas de la entidad muestran la leyenda “AMLO sí. Barbosa no”. Es una campaña que también se reproduce en playeras y carteles repartidos entre poblanos. Hernández no duda que detrás esté el grupo morenovallista.

“Hay un empate entre la operación política del Gobierno de Rafael Moreno Valle –hay que decir que aunque es ex Gobernador sigue teniendo una hegemonía política en el estado y ha puesto a su esposa de candidata– y Morena que está siendo competitivo en Puebla por el ‘tsunami López Obrador’. El candidato Miguel Barbosa es un mal candidato y en su momento provocó mucha polémica, porque habían habido expectativas para que la candidatura de Morena fuera encabezada por un ciudadano como Enrique Cárdenas, ex Rector de la UDLAP (Universidad de las Américas Puebla). Terminó siendo un ex perredista y allegado inicial de Rafael Moreno Valle en los primeros años de su gobierno”.

Además, dijo Hernández, Moreno Valle “informalmente” está en la construcción de la estrategia de campaña de su esposa, quien es militante del PAN desde 2009. Por ejemplo, logró construir para la gubernatura la alianza con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) que no se hizo en 2016, y también invitó a personajes que habían sido “incómodos o críticos” contra el morenovallismo, como la ex Diputada federal del PRD y ex candidata a Puebla, Roxana Luna, ahora en sus filas, documentó el politólogo.

Miguel Barbosa puede ganar por el efecto AMLO, dicen politólogos. Foto: Cuartoscuro.

El académico local Hervey Rivera destacó que Barbosa Huerta es un político que no ha hecho su carrera en Puebla, sino en la Ciudad de México en el Sol Azteca, partido dividido al que renunció en abril de 2017 para unirse a Morena, y, advirtió, no se le conoce un grupo político. Por el contrario, el ex Gobernador Moreno Valle cuenta con un grupo que le llamaban Grupo Finanzas y Erika Alonso fue secretaria general del Comité Directivo Estatal del PAN en Puebla desde 2015. “Ahí no había sorpresas. En este caso sí es un enigma: cómo y con quién gobernaría Barbosa”, cuestionó.

La consultora Más Data –la más atinada en los últimos comicios locales, dijo Hernández– publicó el 9 de abril que el candidato de la coalición Morena-PT-PES, Miguel Barbosa, tenía el 33.6 por ciento de la intención de voto frente al 30.5 por ciento de Martha Erika Alonso de la coalición “Por Puebla al Frente” ante “el efecto AMLO”. El Buró de Estrategias de Análisis del Poder BEAP –también confiable, de acuerdo con Rivera– lanzó el 21 de mayo una encuesta que reveló un 35.4 por ciento a favor de Barbosa respecto a un 27.9 por ciento para Martha Erika.

Hasta ahora no se ha organizado ningún debate entre candidatos en contraste con los dos presidenciales o los realizados en Veracruz o Jalisco.

Ambos politólogos coincidieron que el resto de encuestadoras locales solo forma parte de la estrategia de propaganda del gobierno local. “Las investigaciones demoscópicas en los estados, como muchas otras cosas que ocurren en los estados, suelen estar muy sesgados particularmente de quien tiene el poder. Las encuestas que han salido aquí, que incluso salen con nombres que nunca antes habían aparecido, dan arriba a Martha Erika Alonso”, dijo el politólogo Hernández Avendaño.

Sobre la composición del Congreso estatal, los académicos explicaron que la mayoría casi absoluta la tiene el morenovallismo a través de muchos partidos, pese a que el PRD se partió desde 2011 entre los que apoyaron a los morenovallistas y los que no. “Que Morena tenga representantes en el Congreso será histórico en Puebla”, destacó Harvey Rivera.

SEÑALAMIENTOS CONTRA BARBOSA

Durante este periodo electoral, el candidato de Morena Miguel Barbosa ha sido señalado de no presentar su declaración patrimonial completa respecto a las propiedades de su familia y este miércoles el diario El Financiero reveló que aunque estudió Derecho en la UNAM y ha ejercido la profesión en un juicio de 1987, nunca obtuvo el título y tampoco la cédula profesional, de acuerdo con los datos de de la Secretaría de Educación. Pese a ello, fundó el Bufete jurídico Barbosa Huerta y Asociados en Tehuacán, Puebla, el cual estuvo activo de 1982 a 2000.

Hace una semana el ex legislador Barbosa Huerta reconoció que ocultó en su declaración #3de3 todas las propiedades que posee, las cuales tienen un valor total que ascienden a 25 millones de pesos. El abanderado morenista argumentó que si no las reportó fue porque “las compró hace mucho tiempo” y porque fueron puestas a nombre de sus hijos.

El profesor universitario estatal Hervey Rivera expuso que la elección poblana entre candidatos a gobernadores está muy disputada.

“Desde hace unas semanas la estrategia del partido gobernante es lanzar críticas del patrimonio del candidato de Morena, el Senador con licencia Miguel Barbosa, quien se ha quejado de guerra sucia. No lo es dado que hay líder partidistas, voceros que hacen el señalamiento directo derivado de su declaración (3de3)”, dijo.

El académico de la Ibero Puebla Juan Luis Hernández Avendaño agregó que Barbosa Huerta es un candidato “polémico”, pues luego de ser objeto de guerra sucia por su declaración 3de3 tachada de incompleta, su reacción fue esquiva y decepcionante. “No tiene mucho margen de maniobra para detener esas críticas que son ciertas. Su propia experiencia política daba para pegarle en la campaña”, dijo.

No obstante, Hervey Rivera observó destacable que en esos señalamientos la candidata por el Frente, Martha Erika Alonso, no se ha subido a la dinámica. “Personajes de su campaña se encargan de esa parte dura. El candidato del PRI Enrique Doger se ha subido también”, afirmó.

“El candidato del PRI, que hasta donde se sabe va en el tercer lugar al igual que el candidato nacional, y el candidato de Morena están enfrascado en una pelea [por su patrimonio], y la candidata del Frente se mantiene alejada de esos terrenos; no quiere dar la imagen de beligerancia”, consideró el especialista.

El politólogo Hernández Avendaño expuso que quien ha encabezado este golpeteo a Barbosa es el candidato del PRI y ex Alcalde de Puebla José Enrique Doger Guerrero. Desde el 2011, analizó, cuando comenzó a gobernar Moreno Valle “logró supeditar sus intereses al PRI y en ese sentido ha sido un aliado muy importante para el morenovallismo todos estos años”.

En respuesta a los señalamientos, candidatos al Senado o alcaldías de la coalición “Juntos Haremos Historia” (Morena-PT-PES) exigieron a través de un spot que la guerra sucia se detenga en Puebla. “La guerra sucia que realiza la oposición llegó al extremo, no sólo han calumniado y desprestigiado a nuestros compañeros, también lamentablemente los han asesinado”, expusieron en un video. Constantino de Jesús Mundo, miembro de la campaña de esa coalición a la presidencia municipal en Venustiano Carranza, Puebla, sufrió un ataque el lunes con arma de fuego y posteriormente murió en el hospital.

En medio de este enfrentamiento entre el grupo político morenovallista, que incluye a Moreno Valle y el actual gobernador panista Galí Fayad, el organismo electoral local no ha organizado un solo debate entre candidatos pese a que la ley lo solicita y actúa como “lo que menos le pegue a la cantidad oficial”, determinó el politólogo de Ibero Puebla Juan Luis Hernández.

“Hemos visto al órgano electoral local  supeditado a los intereses del Ejecutivo estatal. Lo vimos, por ejemplo, en los procesos para retardar y hacer muy complicada la entrada de candidatos independientes, en este caso de Enrique Cárdenas y su grupo sumamos una coalición ciudadana de candidatos independientes en Puebla. El OPLE está totalmente alineado a los intereses morenovallistas”, dijo.

El académico Hervey Rivera destacó que por la propia dinámica del proceso electoral en Puebla, donde se elegirá a nivel estatal, municipal, diputados y senadores locales, federales, y Presidente de la República, es probable que las intervenciones de las autoridades locales en el voto “se pierda en este mar de información”.

Evocó que un conjunto de organismos patronales organizó hace un par de semanas un debate al margen del que por ley está obligado a organizar la institución electoral, pero “sospechosamente empezaron a declinar los candidatos”.

“Los propios organismos electorales no hacen mucho por organizar un debate. A nivel nacional ya va el segundo, falta uno más, en otros estados han hecho el esfuerzo y aquí no; más allá de los señalamientos de su patrimonio, no se fomenta una cultura democrática con la expresión de las ideas”, lamentó Rivera.

LOS CINCO PENDIENTES DE PUEBLA

Hay cinco grandes problemas derivados del morenovallismo en estos ocho años: seis de gobierno de Rafael Moreno Valle (2011-2016) y los dos de Antonio Galí Fayad (2016-2018), expusieron los politólogos estatales. En un estado donde hay pobreza y desigualdad, la violencia ha aumentado por la expansión de crimen organizado.

“Rafael Moreno Valle llegó a la gubernatura por un rechazo a lo que hacía el Gobierno de [Mario] Marín y terminó siendo peor. Entonces aspiraríamos a que el cambio necesario en el estado sea para mejorar y no para empeorar”, dijo el politólogo local Juan Luis Hernández.

El politólogo Hervey Rivera no dudó que la inseguridad y feminicidios es lo más grave. “Hace algunos años se presumía que éramos un estado seguro, un remanso dentro de esta violencia que hay en el país”, contrastó.

Solo como un esbozo, enlistó, hace algunas semanas el gobierno del estado tuvo que intervenir en San Martín Texmelucan, uno de los municipios más importantes del estado, porque se descubrió que los policías ni siquiera estaban acreditados; hay escenas de cuerpos desmembrados y mantas también ya a escasos kilómetros de la capital; el robo de combustible está cerca del área metropolitana y ahora el robo de trenes –como regresar 100 años de la historia de este país, ironizó– que está relacionado con el combate al huachicoleo, ya que las bandas delictivas pasan a otras actividades ilícitas.

El politólogo Juan Luis Hernández Avendaño agregó más. Coincidió que el problema que la gente poblana siente más, es el de la violencia y el arribo del crimen organizado a Puebla que no había antes. “Había delincuencia común o el crimen organizado no se había mostrado en la disputa territorial. Ahora vemos huachicol en diez municipios de lo que se llama el Triángulo Rojo; es un fenómeno sobre todo de tres años para acá”, dijo.

El segundo es el tema de los feminicidios. Puebla está compitiendo con el Estado de México por ver quién es la entidad con más asesinatos de mujeres “y se han negado sistemáticamente a la Alerta de Género como parte de esta visión morenovallista de que no se arruine la imagen de lo que han querido construir en términos de percepción”.

La tercera herencia es en términos de autoritarismo. Para Hernández Avendaño, han querido ejercer el poder “todavía de manera más autoritaria que [el ex Goberandor] Mario Marín y eso ya es mucho decir, es decir, una represión sistemática de los actores sociales, una criminalización de la protesta y con la Ley Bala en su momento”.

El cuarto pendiente es la pobreza y desigualdad, pero el gobieno local buscó “figurar” en porcentajes una mejora a través del registro a servicios “que no significan calidad”.  El quinto elemento de este grupo político fue la nula preocupación por el medio ambiente frente a mineras en la Sierra Norte. “No les preocupó, pero sí facilitar la presencia de trasnacionales depredadoras de territorio”.

“Resulta muy desesperanzador apreciar que el candidato de Morena tampoco pareciera tener una perspectiva de cambio profundo y urgente. Por lo pronto, el cambio más importante sería la no consolidación del caciquismo morenovallista. El hecho de que un grupo político, un partido, una familia se mantenga sostenidamente en el poder tarde o temprano termina en corrupción, impunidad, conflicto de interés”, concluyó.