2017 está en camino en convertirse en el año más mortífero para México. Las teorías sobre por qué la violencia subió dos años después de que el Presidente Enrique Peña Nieto tomará posesión van desde “la competencia por el dominio de los capos capturados; el desglose de los acuerdos secretos entre criminales y políticos, una reforma judicial que requiera más pruebas para encerrar a presuntos delincuentes; la creciente demanda estadounidense de heroína, metanfetamina y opiáceos sintéticos”, apunta The Washington Post.

Ciudad de México, 25 de agosto (SinEmbargo).- “El término ‘guerra contra las drogas’ apenas describe lo que sucede aquí”, en Acapulco, Guerrero, la ciudad más mortífera de México, donde los carteles de la droga extorsionan, secuestran, roban coches y asesinan.

Así describe este día el periódico estadounidense The Washington Post al puerto turístico mexicano.

El año 2017 en México está en camino en convertirse en el año más mortífero para el país, dice. Hasta julio pasado se acumulaban 14 mil 190 homicidios dolosos, siendo junio el mes más sangriento de la última dos décadas con 2 mil 237 asesinatos, rebasando la cifra de los meses del 2011, el año que dejó más muertos, 22 mil 852, de acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Hoy Acapulco no se queda atrás. Guerrero es el estado que encabeza la lista de los estados con mayor tasa de homicidio doloso desde que se tiene registro.

Las teorías sobre por qué la violencia subió dos años después de que el Presidente Enrique Peña Nieto tomará posesión, van desde “la competencia por el dominio de los capos capturados; el desglose de los acuerdos secretos entre criminales y políticos, una reforma judicial que requiera más pruebas para encerrar a presuntos delincuentes; la creciente demanda estadounidense de heroína, metanfetamina y opiáceos sintéticos”, apunta el diario.

Un hombre fue asesinado en la entrada del Fraccionamiento las Gaviotas en la colonia Llano Largo, en Acapulco. Foto: Bernardino Hernandez/Cuartocuro

Además, señala que esta violencia se está extendiendo a nuevos lugares y toma nuevas formas. Pone por ejemplo el robo de combustible en Puebla o el peligro en Playa del Carmen y Cancún, lugares turísticos esenciales para la economía de México, “ensangrentadas por las matanzas de drogas”.

“En Acapulco, el destartalado patio de recreo de las estrellas de Hollywood, donde los Kennedys y la luna de miel y John Wayne tomaron el sol en la brisa del acantilado, las drogas ya no son ni siquiera la historia principal. Éste es un lugar inundado de delitos de todas las bandas, donde los criminales ya no tienen que esconderse”, detalla WP.

Los cárteles que dominaron en la zona fueron principalmente el Cartel de Sinaloa, aliado con los Beltrán Leyva, y los Zetas, quienes estaban dispuestos a todo para acaparar el terreno, relata un habitante de la ciudad al periodista Joshua Partlow.

Después, tras la declaración de guerra de el ex Presidente Felipe Calderón a los carteles de droga, la cabeza de varios capos cayeron, lo que provocó que se dividieran las organizaciones y surgieran nuevos grupos como el Cártel Independiente de Acapulco, el Cartel del Pacífico Sur y La Barredora.

Aunado a ello, grandes comercios como Hooters y el Hard Rock Cafe y pequeños como restaurantes, consultorios y mecánicos han abandonado la región. “Estamos congelados, esperando a que alguien venga a pedir nuestro dinero”, dijo para WP Alejandro Martínez Sidney, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo de Guerrero.

POLICÍA A MERCED DE CRIMINALES

“Las autoridades mexicanas han fallado durante años para detener la caída de Acapulco”, asegura The Washington Post quien atañe esto a la corrupción ejercida durante décadas, además del “poco entrenamiento, bajos salarios, mal equipo y poca capacidad para realizar investigaciones”.

Tan sólo la mitad de los mil 500 policías registrados han fallo en los exámenes de confianza o tiene antecedentes criminales y

“Unas 5 mil fuerzas de seguridad están en Acapulco, y la franja costera de hoteles y restaurantes repleta de policías federales y estatales, soldados, infantes de Marina y fuerzas municipales. Esta atención a la franja turística, sin embargo, deja la gran mayoría de la ciudad expuesta, dicen los residentes”.

EU RESTRIJE TURISMO A MÉXICO

El Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó esta semana la Alerta de Viaje para sus ciudadanos y en ella agregó restricciones respecto a viajes y condiciones de seguridad en Baja California, Baja California Sur, Chiapas, Colima, Guerrero, Quintana Roo y Veracruz.

Aunque las restricciones son para su personal en nuestro país, la institución estadounidense llama “enfáticamente a los ciudadanos de Estados Unidos a que lean la Alerta de Viaje en su totalidad”.

Esta alerta del Departamento de Estado, que reemplaza la emitida el 8 de diciembre de 2016, advierte a los ciudadanos estadounidenses “del riesgo de viajar a ciertas partes de México debido a las actividades de las organizaciones criminales en esas áreas”.

“Los tiroteos entre organizaciones criminales rivales o con las autoridades mexicanas han tenido lugar en calles y espacios públicos en plena luz del día”, indica la nota, que también restringe los viajes personales de los funcionarios estadounidenses en México.

Los funcionarios estadounidenses y sus familias tienen prohibido viajar a todas las zonas de la alerta -detalladas por estado y ciudades- para las que se pide a los ciudadanos estadounidenses que “eviten todo viaje no esencial”.

Ixtapa y Zihuatanejo fueron incluidas en las prohibiciones, pese a que en la anterior alerta se permitía a los empleados estadounidenses trasladarse por avión a este destino turistico

“Se prohíbe viajar personalmente a todo el estado de Guerrero, incluyendo a Acapulco, para el personal del gobierno de los Estados Unidos. Los grupos de autodefensa operan independientemente del gobierno en muchas áreas de Guerrero. Los miembros armados de estos grupos frecuentemente mantienen bloqueos y, aunque no se consideran hostiles a los extranjeros o turistas, sospechan de los forasteros y deben considerarse volátiles e impredecibles”, señala la advertencia emitida el día 22 de agosto.