La vacuna rusa “Sputnik V” tiene una eficacia del 91.4 por ciento y requiere de dos dosis, las cuales contienen diferentes virus inactivos y deben aplicarse con 21 días de diferencia, motivo por el que está preocupando el retraso de su entrega en Argentina.

Ciudad de México, 26 de enero (SinEmbargo/EFE).– México se alista para recibir el primer lote de la vacuna rusa contra la COVID-19, mejor conocida como “Sputnik V”, la próxima semana aunque todavía no cuenta con la aprobación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para su uso de emergencia; sin embargo, Argentina, país que comenzó su plan de inmunización con este fármaco, ha enfrentado demoras para la entrega de la segunda dosis que se requiere aplicar.

De acuerdo con un texto publicado por la agencia Reuters en diciembre del año pasado, el primer cargamento de la vacuna “Sputnik V” consistió en 300 mil dosis que corresponden sólo a la primera inoculación, debido a que es más fácil su preparación que la de la segunda.

La “Sputnik V”, cuya eficacia es del 91.4 por ciento, requiere de dos dosis, las cuales contienen diferentes virus inactivos. La segunda dosis debe ser suministrada 21 días después de la primera, por ello, está preocupando el retraso de su entrega.

Dos fuentes citadas por Reuters dijeron que algunos fabricantes rusos encontraron que la segunda dosis es menos estable. Mientras que otra fuente del Gobierno y una más, cercana al proceso de fabricación, le reportaron a la agencia de noticias que tenían excedentes de la primera dosis y demoras en la creación de la segunda.

El enfermero Gustavo Rodríguez le da a la enfermera Florencia Arroyo una inyección de la vacuna rusa "Sputnik V" contra la COVID-19 en el Hospital Dr. Pedro Fiorito en Avellaneda, Argentina, el martes 29 de diciembre de 2020.

El enfermero Gustavo Rodríguez le da a la enfermera Florencia Arroyo una inyección de la vacuna rusa “Sputnik V” contra la COVID-19 en el Hospital Dr. Pedro Fiorito en Avellaneda, Argentina, el martes 29 de diciembre de 2020. Foto: Natacha Pisarenko, AP

“Es cierto que los problemas tecnológicos persisten. […] Se produce más del primer componente por litro en biorreactores que de la segunda dosis”, afirmó la persona ligada a la fabricación de la vacuna rusa.

Según esta fuente, “muchos productores simplemente están instalando más biorreactores para producir la segunda dosis. Eso es todo. Si su reactor produce menos por litro, entonces necesita más capacidad”.

Luego de conocer esta situación, Reuters buscó a Generium, una de las farmacéuticas rusas privadas encargadas de la producción de la “Sputnik V”, quien le aseguró que trabajan en los dos componentes de la vacuna en cantidades iguales.

Por otra parte, el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), encargado de comercializar la vacuna en otros países, se negó a emitir algún comentario sobre los retos que se les han presentado con la producción de la segunda dosis.

MÉXICO ESPERA 200 MIL DOSIS DE LA “SPUTNIK V”

El Gobierno de México informó este martes que el país recibirá la próxima semana un cargamento con las 200 mil primeras dosis de la vacuna “Sputnik V” después de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador acordara con su homólogo ruso, Vladimir Putin, la compra de 24 millones de dosis.

“El primer embarque llegaría la próxima semana. Alrededor de 200 mil vacunas en el primer embarque”, informó el director general del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), Juan Ferrer, durante la conferencia de prensa matutina del Gobierno, a la que no asistió López Obrador, enfermo de la COVID-19.

Ferrer detalló que el Gobierno está “estudiando todos los aspectos técnicos” como el volumen de la carga y la dimensión de las aeronaves necesarias para el traslado de las dosis, algo de lo que se encargan las Fuerzas Armadas.

Aunque el funcionario aseguró que el fármaco ruso da “una nueva esperanza para atender a un mayor número de población” frente a una pandemia que ya superó los 150 mil muertos en México.

El lunes, en su primer día de confinamiento desde que dio positivo por coronavirus, López Obrador llamó a Putin, con quien acordó la llegada a México en los próximos dos meses de 24 millones de dosis de la vacuna rusa “Sputnik V”.

El uso de este fármaco, sin embargo, todavía no ha sido autorizado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

El acuerdo con Rusia se suma a los ya comprometidos 34.4 millones de la estadounidense Pfizer, a los 77.4 millones de la británica AstraZeneca y a los 35 millones de la china CanSino.

Tras algunos retrasos con las entregas, el plan de vacunación de México, que comenzó el 24 de diciembre, avanza de forma lenta, pues a día de hoy se han suministrado 624 mil 105 dosis de la vacuna de Pfizer, y sólo 28 mil 715 personas han recibido las dos dosis necesarias de esta vacuna.

El objetivo del Gobierno federal es haber vacunado este enero a todo el personal de salud, comenzar en febrero a vacunar a los ancianos y en 2022 haber inmunizado de forma gratuita a los 126 millones de mexicanos.

Ante la queja de algunos Gobiernos locales por la lentitud del proceso, el Gobierno mexicano autorizó el lunes por la noche a los gobernadores y a las empresas para adquirir sus propias vacunas.

Sin embargo, poco después, la Asociación de Gobernadores del opositor Partido Acción Nacional (PAN) admitió que representantes de AstraZeneca y de Pfizer, las únicas dos vacunas autorizadas por ahora en México, les informaron que no tienen “disponibilidad en la producción”.