Mundo
INSIGHT CRIME

Feminicidios en Tibú (2)

En medio de la guerra, las tibuyanas se reponen de grandes pérdidas y unen fuerzas

27/12/2022 - 12:56 pm

Cuando empezó la ola de asesinatos de mujeres en abril de 2021, Sol y Alexandra terminaron organizando la primera manifestación en contra de las violencias que estaban viviendo las mujeres del municipio de Tibú.

Por Laura Ávila y Alicia Flórez

Colombia, 26 de diciembre (InSight Crime).- En los primeros días de mayo de 2021, un grupo de mujeres decidió realizar un plantón con el apoyo del párroco de Tibú para levantar su voz en contra de la violencia que estaban sufriendo las mujeres.

La lideresa del grupo es Sol*, una mujer que nació y creció en Tibú, y que desde muy joven entendió su vocación de ayudar a la comunidad. Ella es una mujer tranquila, que habla pausado, pero con firmeza. Cada vez que tiene la oportunidad se pronuncia sobre las necesidades y los abusos que sufren los habitantes de la región y por lo tanto su teléfono no deja de sonar con llamados de auxilio.

Sol dice que formó el grupo hace cuatro años, y desde entonces muchas otras lideresas del Catatumbo se han unido a esta iniciativa. El propósito es alzar la voz ante las injusticias y violaciones de derechos humanos que sufren las mujeres, jóvenes, niños y niñas de la región a causa de la guerra.

Alexandra fue una de las mujeres que poco después de que el grupo se formara decidió acompañar a Sol, y así ayudar a personas como Catalina a huir de Tibú.

Ella es una mujer amable y cercana, pero puede llegar a mostrarse bastante seria cuando la situación lo amerita.

Tanto Sol como Alexandra han sufrido pérdidas humanas y materiales como consecuencia de la guerra que se vive en Tibú desde que ellas tienen memoria. Alexandra recuerda los ríos de sangre que quedaron en las calles cuando un grupo de paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la organización sombrilla de todos los grupos paramilitares en ese entonces, entró al casco urbano del municipio para atacar a las guerrillas. Sintió una zozobra profunda al ver a su esposo de espalda, sin camisa y con una pistola apuntándole en la cabeza mientras asesinaban a siete personas a su lado. Aunque ese día salieron ilesos, el trauma de ser testigos de esa masacre los persigue hasta el día de hoy.

Línea de tiempo de asesinatos de mujeres en Tibú. Foto: Insight Crime

Años después, producto de la misma guerra, Sol perdió a su esposo y su hermano, pero prefiere no dar muchos detalles sobre el tema. Ella se enfoca en el presente, en hablar más de las violencias que sufren quienes la rodean y así dejar atrás el dolor que le causaron esas pérdidas.

Por eso, cuando empezó la ola de asesinatos de mujeres en abril de 2021, ellas terminaron organizando la primera manifestación en contra de las violencias que estaban viviendo las mujeres del municipio.

Tenían mucha esperanza y aunque en esa ocasión lograron contar con la participación del párroco, el personero y la alcaldesa, el miedo era palpable. Además de los asesinatos, unos videos estaban circulando por las redes sociales. Uno iniciaba anunciando “a las más putas del pueblo de Tibú” y mientras suena un reggaetón que relata de manera vulgar la infidelidad de una mujer hacia su pareja, hay selfies de mujeres jóvenes. Las fotos venían acompañadas de insultos: “La come policía y sijinetos”, y “La come traqueto”.

La acogida de la manifestación no fue muy alta y las pocas personas que se atrevieron a acompañar a Sol y Alexandra asistieron a una ceremonia religiosa en la iglesia del parque principal de Tibú y luego realizaron un pequeño plantón en el atrio. Algunas de las mujeres presentes se animaron a gritar: “¡Respeto por la vida de las mujeres!, ¡que vivan las mujeres tibuyanas!”.

Pero su llamado fue en vano: al otro día asesinaron a otra mujer.

Liliana Rincón iba conduciendo su vehículo en el casco urbano de Tibú cuando sujetos armados le dispararon. Rincón era esposa de un soldado del ejército, y de vez en cuando les vendía productos y llevaba encomiendas entre Cúcuta y Tibú, según una conocida suya que habló con InSight Crime bajo anonimato.

No se tiene certeza si Rincón había recibido amenazas antes, pero su conocida nos informó que ella misma le había aconsejado dejar de hacerle “mandados” a la Fuerza Pública porque podría ser mal visto por los grupos armados.

El grupo de mujeres defensoras interpretó el asesinato de Rincón como otra advertencia: quienes estaban asesinando a las mujeres no tenían intención de parar.

Así que diseñaron otro plan: ellas mismas decidieron buscar a las mujeres que aparecían en los videos, ofreciéndoles su apoyo para salir de Tibú o para recurrir a las autoridades.

“Aquí ya no podemos decidir ni de quién nos enamoramos”, aseguró Sol en una entrevista con InSight Crime meses después.

Era hora de irse de Tibú.

*Los nombres de las protagonistas fueron cambiados para proteger su identidad.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE INSIGHT CRIME. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.

en Sinembargo al Aire

Opinión

Opinión en video