La consola Xbox Series S está pensada para brindar una gran calidad a la altura de la nueva generación de consolas, a un precio bastante accesible, con un tamaño práctico y con el complemento del Xbox Game Pass, sin embargo, no es una consola para todos los gustos ya que no brinda el mayor potencial posible del mercado. 

 Ciudad de México, 28 de marzo (SinEmbargo).- Durante un par de semanas hemos tenido la oportunidad de probar una de las nuevas consolas de Microsoft para esta nueva generación: el Xbox Series S, la cual se presenta como la opción más sólida en relación costo y calidad, para adentrarse por primera vez en el mundo gamer o como una ligera mejora si es que tu consola base seguía siendo el Xbox One original.

Hay que aclarar que el Xbox Series S no es para todos, ni para los fanáticos más fieles a los videojuegos, ni mucho menos para quienes vienen de un Xbox One X, esta nueva consola está pensada en brindar una gran calidad a la altura de la nueva generación de consolas, más no con el mayor potencial posible del mercado, a un precio bastante accesible, con un tamaño práctico y, sobre todo, con el mejor complemento que puede existir en el mercado: el Xbox Game Pass. Al ser una consola que se centra completamente en el mercado digital, tener acceso a la librería más grande de juegos por un costo mensual es un pequeño lujo que debes tener casi de manera obligada para acceder a títulos antiguos y otros de lanzamiento que sean parte de Xbox Game Studios.

El tamaño de la consola es ideal para cualquier lugar, un poco pesada, pero compacta, lo cual te ofrece una gran cantidad de opciones para ubicarla en tu habitación, en la sala o hasta para llevarla a casa de algún familiar o amigo sin mayor problema. Además, su diseño y color blanco hacen que se vea bastante bien en cualquier mueble por lo que estéticamente no tendrás que preocuparte por si combinará o no con los muebles del hogar.

Aunque técnicamente el poder y capacidades entes un Xbox Series S y Xbox Series X no pueden compararse en cuanto a arquitectura y desempeño, al ser un inicio de generación bastante tranquilo, la diferencia entre juegos no va a variar mucho más que a nivel resolución en algunos casos, ya que la Xbox Series S está limitada a ofrecernos una resolución de 1440p y una tasa de refresco que estará rondando entre los 60fps y los 120fps, dependiendo del juego. Sin embargo, uno de los puntos más importantes y también de los más débiles recae en su unidad de almacenamiento (SSD), la cual, en combinación con la arquitectura interna de la consola y unidad de procesamiento, nos da un desempeño impecable y tiempos de carga casi nulos en juegos como Destiny 2, Assassin’s Creed: Valhalla, Marvel’s Avengers, Gears 5, Forza Horizon 4, Call of Duty: Cold War, Apex Legends, entre otros. Tenemos la función de “Quick resume” que nos permite cambiar entre nuestros juegos y retomar el momento en que nos quedamos en cuestión de segundos.

Un gran poder y precio conlleva un gran sacrificio, el punto más débil de la consola: su capacidad de almacenamiento, si bien tenemos un espacio de 512GB, después del espacio que utiliza el sistema operativo de la consola, nos quedan 364GB libres para nuestros juegos y sabiendo que hoy en día muchos de los nuevos títulos tienen un peso bastante grande, puede resultar complicado tener muchos juegos instalados al mismo tiempo, sin embargo, tenemos la opción de comprar una tarjeta de expansión de memoria que podrá aumentar la capacidad de la consola por 1TB de memoria.

Siendo sinceros y después de utilizar la consola, llevarla, traerla, cuando terminamos un juego es muy difícil que lo volvamos a jugar en algún futuro cercano, específicamente los que son para un jugador y enfocados en la historia, los juegos más recurrentes podrían ser los que nos ofrecen un modo multijugador o los que se convierten en nuestros favoritos, pero si cuentas con una buena conexión a internet, no representa gran problema descargar un juego, terminarlo, eliminarlo y pasar a otro.

El Xbox Series S, como lo mencionamos en un principio, no es la mejor opción para los jugadores más exigentes, ni para quienes quieren el mejor desempeño o los mejores gráficos. Pero sí es la mejor opción para quienes buscan una consola con un gran poder a un precio accesible, para quienes se quieren adentrar por primera vez en el universo de los videojuegos o para quienes no cambian constantemente de consola, una gran opción por toda su arquitectura y capacidad.