Este hospital ha dado mucho de qué hablar, principalmente durante la contingencia, por no contar con espacios y personal suficiente para a todos los pacientes; sin embargo, en esta ocasión, fueron señalados por presunta negligencia médica que cobró la vida de dos menores.

Por Magarely Hernández

Puebla, 28 de agosto (Periódico Central).- Tan solo en un mes, el Hospital de La Margarita del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) estuvo en medio de la crítica por dos casos de negligencia médica donde los afectados fueron bebés recién nacidos. Ahora, nuevamente están en el ojo del huracán debido a que, por tercera ocasión, recibieron a una pequeña, esta vez de 7 años, que ha sufrido maltrato físico y sexual.

Este hospital ha dado mucho de qué hablar, principalmente durante la contingencia, por no contar con espacios y personal suficiente para a todos los pacientes; sin embargo, en esta ocasión, fueron señalados por presunta negligencia médica que cobró la vida de dos menores.

Fue el pasado 23 de julio cuando Periódico Central dio a conocer que un bebé de 36 semanas que iba a ser sometido a una cirugía murió por presunta negligencia médica.

Los padres de los menores informaron que el bebé se encontraba hospitalizado en el área de Cuidados Neonatales, y requería una cirugía oftalmológica ambulatoria para tratar retinopatía. Por su estado de salud evolucionó favorablemente, la cirugía fue programada para el 22 de julio.

A decir de los familiares, el bebé ingresó a quirófano estable pues fue el propio papá, acompañado de las enfermeras, quien entregó a su hijo a los médicos responsables. Después de 30 minutos, los médicos salieron para informarle que el bebé había caído en paro; a los 50 minutos, le dijeron que su hijo había fallecido por broncoaspiración.

A través de una tarjeta informativa, el IMSS confirmó la muerte del menor y aseguró que los directivos del hospital facilitarían y cooperarían en todo momento con la Fiscalía General del Estado para brindar toda la información que permita esclarecer los hechos”.

Los padres del menor presentaron la denuncia correspondiente y fuentes al interior del hospital informaron a este medio que serán indemnizados.

El 15 de agosto, Canal 13 reveló un caso más de negligencia. Durante una cesárea, los médicos provocaron una herida de 15 centímetros en la cabeza del bebé.

La madre del recién nacido presentaba síntomas de coronavirus y no fue posible tener entre sus brazos al bebé. Al padre le indicaron que el menor tenía una herida de aproximadamente 5 centímetros en la cabeza. Cuando le entregaron a su hijo se percató que la herida tres veces más grande.

En una tarjeta informativa, el hospital nuevamente reconoció lo ocurrido y dijo que se trató de “una lesión accidental en la piel”.

Los padres del bebé también acudieron a la Fiscalía General del Estado.

Finalmente, este medio de comunicación dio a conocer que Yaz, una niña de 7 años, cuyo nombre real fue modificado por cuestiones de seguridad, ingresó por tercera ocasión al Hospital de La Margarita el pasado 21 de agosto tras ser víctima, nuevamente, de agresiones físicas.

La menor se encuentra en el área de Terapia Intensiva y su estado de salud se reporta grave. En marzo y mayo pasado también ingresó al hospital.

Además de golpes, presentaba quemaduras y huellas de violencia sexual, cometida, aparentemente, por su tío paterno.

Después de que el caso se volviera mediático, la Fiscalía General del Estado y el DIF tomaron conocimiento de la situación de Yaz, y ya realizan las investigaciones correspondientes además de que se estableció un protocolo de protección a la menor.

Aquí la pregunta es, ¿el hospital fue omiso al no dar parte al Ministerio Público a pesar de la situación en que recibían a la menor? o ¿la Fiscalía fue notificada y no hizo nada al respecto?

Yaz tuvo que ser casi asesinada, para que el estado volteara a verla.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE PERIÓDICO CENTRAL VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.