La escritora estadounidense reinventa el clásico cuento de Cinderella y lo ubica en un mundo futurista donde entran en juego la distopía, el poder y la resistencia
Ciudad de México, 19 de febrero (SinEmbargo).– En un futuro lejano, luego de la devastadora Cuarta Guerra Mundial, humanos y androides se apiñan en las calles de Nueva Beijing, una de las seis comunidades de la Tierra. Ahí vive Linh Cinder, una mecánica cyborg, una condición que la sitúa en el margen de una sociedad que discrimina a quienes considera “menos humanos”.
Se trata de Cinder (VR Editoras) de Marissa Meyer, una novela que reinventa el clásico cuento de Cinderella al situarlo en un futuro lejano. Desde las primeras páginas, Meyer introduce un conflicto identitario potente: Cinder no solo lucha contra el maltrato doméstico de su madrastra, sino contra el estigma legal y social que pesa sobre su naturaleza híbrida. Esta obra forma parte de la saga The Lunar Chronicles.
En este universo de ciencia ficción, la Tierra enfrenta una devastadora pandemia —la letumosis azul— y una amenaza política proveniente de la colonia lunar gobernada por la reina Levana. En ese escenario, la relación entre Cinder y el príncipe Kai se desplaza del romance convencional hacia una intriga diplomática que involucra alianzas estratégicas, manipulación genética y control mental.
De esta manera Meyer actualiza los elementos clásicos —el baile, el príncipe, la zapatilla— con ingenio tecnológico: androides con personalidad, pantallas holográficas y prótesis mecánicas reemplazan hadas madrinas y carrozas encantadas.
Si bien la historia no abandona del todo la estructura clásica del cuento, sí la tensiona con dilemas políticos y científicos que remiten a un relato distópico. Así, en manos de Marissa Meyer, Cenicienta deja de esperar el rescate y se convierte en protagonista de una saga donde el destino no depende de un hechizo, sino de la capacidad de desafiar un sistema que decide quién vale y quién no.






