Ciudad de México, 22 de abril (SinEmbargo).- Mientras el Gobierno federal reafirma la soberanía de México ante los intentos intervencionistas de Estados Unidos (EU), María Eugenia Campos Galván, Gobernadora de Chihuahua, le está abriendo las puertas de este estado a las agencias de seguridad extranjeras, entre ellas el FBI, la DEA, la CBP y la Patrulla Fronteriza, no sólo para hacer intercambio de información, sino para que éstas tengan presencia en territorio mexicano, así lo confirmó el jefe de la Policía chihuahuense.
“La Torre [Centinela] está abierta para la presencia eventual y eventualmente permanente de estas agencias [FBI, DEA y CBP]”, así lo aseguró Gilberto Loya Chávez, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Chihuahua, en una entrevista para El Heraldo de Juárez, en la cual habló sobre la colaboración que el Gobierno del estado establecerá con agencias de seguridad de Estados Unidos.
“Ahorita está pensado, por supuesto, en un tema de colaboración y cooperación con esas agencias, que es lo que legalmente podemos hacer a nivel estatal, sin embargo, en paralelo, corren todos los procesos para que la Cancillería autorice el siguiente nivel de colaboración. Sin embargo, en el nivel de colaboración que tenemos es suficiente las facultades estatales para poder colaborar con estas agencias de manera permanente”, comentó en dicha entrevista.

Algunas de las agencias de seguridad de Estados Unidos a las que el funcionario estatal se refiere y con las que el Gobierno de Chihuahua, encabezado por la panista María Eugenia Campos Galván, piensa colaborar e incluso invitó a trabajar en territorio mexicano son el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), la Patrulla Fronteriza y los US Marshal.
Mientras que la Torre que el Secretario Loya Chávez menciona es la denominada Torre Centinela, una edificación de 20 pisos que está ubicada en Ciudad Juárez, Chihuahua, cuya construcción está pensada para que sirva como el eje de la estrategia de seguridad de ese estado, ya que ahí, entre otras funciones de seguridad, Campos instalará un centro internacional de inteligencia, con el cual busca establecer una colaboración con el gobierno de Donald Trump, incluso permitiendo la presencia de agentes de esas agencias.
A la pregunta de la reportera sobre si esta colaboración entre el Gobierno de Chihuahua y las agencias de seguridad estadounidenses se limitaba al intercambio de información, el Secretario de Seguridad Loya Chávez respondió sin titubear: “Implica intercambio de información y para ello por supuesto que la Torre está abierta para la presencia eventual y eventualmente permanente de estas agencias”.

“El piso 18 está diseñado para convertirse en Centro Internacional de Fusión de Inteligencia, para poder estar operando y compartiendo información de inteligencia legalmente con agencias nacionales, pero también a nivel internacional”, añadió el funcionario estatal, quien detalló también está contemplada la colaboración de la Policía Estatal de Texas y la Fiscalía de Nuevo México, “para poder tener desde ahí la atención a todos esos delitos transnacionales fronterizos emergentes que generan violencia en ambos lados de la frontera”, dijo.
Desde el 2025, la periodista de investigación Francesca D’Annunzio publicó un reportaje en el medio estadounidense Texas Observer, en el que alertó que la Gobernadora de Chihuahua planeaba instalar “un vasto proyecto de vigilancia estatal”, esto mediante la instalación de “un centro de mando policial para Chihuahua” en la llamada Torre Centinela, que a lo largo de sus 113 metros de altura, contará con aproximadamente 10 mil cámaras y unos dos mil lectores de placas.
También tendrá 13 subcentros de comando policial que estarán esparcidos en todo el estado de Chihuahua, mismos que tendrán la capacidad de desplegar “tecnología de reconocimiento facial y realizar comparaciones con una base de datos biométrica” de ciudadanos sobre los que pese alguna sospecha criminal. La propia Campos ha señalado que desde la Torre Centinela podrán vigilar a toda la entidad, hecho que ya ha levantado preocupación entre los habitantes de ese estado, ya que se teme que la información recopilada termine en manos del gobierno de Estados Unidos.
Bajo la visión del secretario Gilberto Loya Chávez, la SSPE puso en marcha operaciones en la Torre Centinela con la realización de un simulacro de evacuación, consolidando un modelo de seguridad moderno, preventivo y funcional desde su arranque. pic.twitter.com/ivlWv2C68O
— Secretaría de Seguridad Pública del Estado (@SSPEChihuahua) April 17, 2026
Las denuncias por la falta de transparencia
A esta situación se suman señalamientos de varios activistas, no sólo por el proyecto policial que amenaza a la privacidad de la ciudadanía, sino por la falta de transparencia en la construcción de la Torre, ya que hay muy poca información disponible sobre los recursos que se han destinado a dicho proyecto. Además, quienes se oponen a la Torre Centinela alegan que el dinero que se está gastando en esta construcción podría invertirse en programas sociales y educativos para prevenir la violencia y mejorar las condiciones de las juventudes e infancias de Chihuahua.
Medios locales han señalado que el Gobierno de Chihuahua está intentando ocultar las irregularidades sobre la construcción de la Torre Centinela, por lo que, incluso, podría cambiarle el nombre por Torre de Mando. El portal Zona Free destacó que en la publicidad oficial sobre este proyecto ya se está utilizando el nombre de Torre de Mando para combatir las críticas que pesan sobre este proyecto, que presentó dos años de retraso en su construcción.
En agosto de 2025, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, solicitó que se iniciara una investigación por los contratos multimillonarios que el Gobierno de Chihuahua otorgó a la empresa Seguritech Privada SA de CV, encargada de brindar los servicios de videovigilancia de la Torre.

La mandataria federal cuestionó la eficiencia, la falta de transparencia y los resultados en seguridad, apuntó Zona Free, que detalló que a esta empresa, la Administración de Campos pagó un contrato por cuatro mil 710 millones de pesos.
Este lunes 20 de abril, Luis Chaparro, periodista del medio de comunicación Pie de Nota, brindó una entrevista a Alejandro Páez y Álvaro Delgado en el programa de "Los Periodistas" que se transmite a través del canal SinEmbargo Al Aire por la plataforma de YouTube, en la que aseguró que la muerte de dos agentes estadounidenses en un accidente ocurrido el domingo en la sierra de Chihuahua evidenció la participación de éstos en un operativo y que ellos pertenecían a la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, mejor conocida como CIA.
“Primero supimos que iban dos agentes estadounidenses, que son los dos fallecidos; hoy sabemos que eran cuatro. Iban en un convoy regresando de un operativo que duró dos días aproximadamente en la sierra de Chihuahua, donde se desmanteló uno de los laboratorios más grandes que se han visto en México”, afirmó Chaparro. De acuerdo con su investigación, los cuatro agentes estaban adscritos a la Embajada de Estados Unidos, pero al menos tres de ellos han sido identificados como parte de la CIA en su oficina de Monterrey, Nuevo León, donde llevaban entre tres y cuatro años asignados. El periodista aseguró que su papel fue determinante para ubicar el mega narcolaboratorio.
“Nos encontramos que ellos, a partir de su tecnología, información e inteligencia, lograron dar con este narcolaboratorio; fueron ellos quienes llevaron a las autoridades a este sitio. Una vez que se desmantela, se regresan y es donde sucede el accidente”, explicó el periodista, quien desmintió de forma directa la versión de que los agentes se encontraban en labores de capacitación. “Hay dos verdades: los dos agentes fallecieron y venían con agentes de la Agencia Estatal de Investigación. Pero hay una mentira: no estaban entrenando, no estaban capacitando en el uso de drones”, sostuvo.
Además, reveló que los agentes habrían operado sin autorización del Gobierno federal, lo que podría constituir una violación a la Ley de Seguridad Nacional. "Una de las fuentes en la Embajada de Estados Unidos me confirma que estos cuatro agentes que fueron al operativo no tenían capacidad, no tenían la autorización de operar en territorio. Lo que me dice la fuente, al igual que lo dice la Presidenta esta mañana, toda operación de un agente extranjero tiene que solicitar permiso a la federación y en este caso no hubo autorización o solicitud de operar".
Chaparro añadió que de acuerdo con lo constatado, los agentes no se identificaban como personal extranjero e inclusive portaban uniformes oficiales de Agencia Estatal de Investigación de Chihuahua. "Además los cuatro agentes llevaban uniforme de la agencia estatal de investigación de Chihuahua, iban con la ropa de la Agencia, no estaban identificándose como agentes extranjeros, de su agencia o la Embajada, es decir, estaban ocultos, estaban haciéndelo por debajo de la mesa". Y advirtió que este tipo de acciones podrían no ser aisladas: “Nos dimos cuenta porque se accidentaron, pero esto tiene sucediendo mucho tiempo”.





