Un estudio advirtió que el impacto fue mayor en personas que viven en zonas con menos recursos y menor infraestructura.
BARCELONA, 25 Feb. (EUROPA PRESS).- Un estudio del Institut d'Investigació en Atenció Primària Jordi Gol (IDIAPJGol) y la Red de Investigación en Cronicidad, Atención Primaria y Promoción de la Salud (RICAPPS) concluyó que las temperaturas extremas y la contaminación del aire afectaron de forma desigual a la salud mental "según el contexto socioeconómico".
La investigación combinó una revisión crítica de la literatura científica con un estudio cualitativo y uno cuantitativo, con el objetivo de “entender no sólo los efectos ambientales sobre la salud, sino también las desigualdades sociales que los modulan”, según informó el IDIAPJGol en un comunicado este miércoles.
Se llevó a cabo mediante 60 entrevistas semiestructuradas a personas residentes de tres barrios con características ambientales y de temperatura similares, pero con niveles socioeconómicos diferentes: el Eixample Izquierdo, el Raval (Barcelona, España) y el barrio de la Florida, situado en L’Hospitalet de Llobregat.

Los resultados muestran que, aunque la conciencia ambiental está presente en todos los grupos sociales, las estrategias para enfrentar el calor extremo y la contaminación “varían de manera significativa según los recursos materiales y las condiciones de vida”.
¿Cómo impacta el calor y la contaminación en la salud mental?
En los barrios con menos recursos, la falta de espacios verdes, de sombra y de refugios climáticos, así como viviendas pequeñas y mal acondicionadas, "limita la capacidad de protegerse del calor".

Mientras que, en zonas con un nivel socioeconómico medio, el acceso a aire acondicionado, espacios verdes o la posibilidad de salir de la ciudad durante los episodios actúa como factor protector del bienestar.
Un 12 por ciento de la población analizada recibió un diagnóstico de ansiedad y un cuatro por ciento un diagnóstico de depresión durante el periodo estudiado, con más del 60 por ciento de los casos diagnosticados en mujeres; además, la exposición a altas temperaturas se asocia con un aumento del 43 por ciento del riesgo de ansiedad y del 26 por ciento de depresión.
Según los investigadores, estos efectos pueden estar relacionados con procesos de inflamación y estrés oxidativo provocados por la contaminación del aire, así como con el aumento del estrés, la irritabilidad y la agresividad durante episodios de calor extremo.






