El mandatario estadounidense adelantó que propondrá al Senador republicano como su reemplazo al frente del Departamento de Seguridad.
Washington/Ciudad de México, 5 de marzo (SinEmbargo).– Donald Trump despidió este jueves a su Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, el rostro fiero y repugnante de la política racial antiinmigrante de Estados Unidos (EU). El Presidente de ese país anunció planes para reemplazarla por el Senador Markwayne Mullin, exluchador profesional de artes marciales mixtas estadounidense.
Los legisladores republicanos interrogaron a la señora Noem esta semana en las audiencias del Congreso sobre una variedad de temas, incluido su conocimiento de un lucrativo contrato publicitario. Fue déspota, como siempre ha sido, pero esta vez su actitud no convenció en la Casa Blanca. Trump anunció el cambio en las redes sociales, junto con un nuevo, y anteriormente inexistente, rol para la señora Noem: enviada especial para el “Escudo de las Américas”, que según él sería una nueva iniciativa de seguridad para el hemisferio occidental. Algo para que se entretenga, pues.
La salida de Kristi Noem ocurre después de semanas de presión política por su desempeño al frente del Departamento de Seguridad Nacional, especialmente por la política migratoria de la administración de Donald Trump.
Noem enfrentó una audiencia particularmente tensa esta semana en el Capitolio. Legisladores de ambos partidos la cuestionaron por el manejo del presupuesto del Departamento y por un contrato publicitario de unos 200 millones de dólares (mdd) destinado a promover la "autodeportación" de migrantes que viven en EU sin documentos.
Durante la comparecencia, la funcionaria federal aseguró que Trump había aprobado esa campaña. La afirmación, según reportes de medios estadounidenses, molestó al Presidente de EU, quien habría dicho a asesores y legisladores que no autorizó personalmente esa estrategia.
Su gestión también había sido objeto de fuertes críticas tras la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses durante protestas en Minneapolis relacionadas con operativos migratorios, un episodio que intensificó el escrutinio sobre el Departamento de Seguridad Nacional.
Por tal motivo, Trump decidió mover las piezas y propuso para Senador republicano por Oklahoma, Markwayne Mullin, un político cercano al Presidente que antes de llegar al Congreso fue peleador profesional de artes marciales mixtas.
Mullin tendrá que ser confirmado por el Senado para asumir formalmente la Secretaría de Seguridad Nacional, aunque la legislación federal permite que pueda ocupar el puesto de manera interina mientras avanza el proceso.
El Departamento de Seguridad Nacional es la dependencia encargada de la política migratoria, la seguridad fronteriza y la respuesta a emergencias dentro del país, por lo que el cambio ocurre en uno de los puestos más sensibles del gabinete estadounidense.

Noem tendría los días contados en Seguridad: exfuncionarios
A principios de diciembre de 2025, exfuncionarios del DHS que sirvieron bajo el mandato tanto de Trump como del expresidente Joe Biden, dijeron que Trump estaba considerando “dejar ir a Noem y que el cambio podría llegar muy pronto”.
En ese entonces, se rumoraba que, aunque a Trump le gustaba Noem, los principales líderes de la Casa Blanca se habían sentido frustrados con su liderazgo, y en especial por haber contratado a su “explosivo asesor principal”, Corey Lewandowski.
A pesar de que ha sido una operadora entusiasta al servicio de la agenda del Presidente, apareciendo a menudo en videos destinados a glorificar el programa de deportación de la administración y demonizar a las poblaciones migrantes a las que se ha dirigido, durante semanas, había circulado el rumor en círculos políticos de que Noem estaba a punto de ser destituida.
Incluso, un reportaje de CNN la nombró como una de las primeras entre los funcionarios del gabinete que podían verse afectados por una rotación.
Kristi Noem había reducido su papel en la toma de decisiones dentro del Departamento de Seguridad, aunque su futuro seguía siendo incierto, ya que el Presidente Trump suele cambiar de opinión sobre su gabinete. Según reportes, el mandatario federal incluso pudo haber esperado a que supervisara nuevas operaciones migratorias antes de relevarla, mientras evaluaba otros posibles nombramientos.
En paralelo, otro funcionario bajo presión sería el Secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien enfrentaba acusaciones de crímenes de guerra en el Caribe y señalamientos por manejo indebido de información militar clasificada; pese a las críticas y a que legisladores de ambos partidos piden su renuncia, mantiene el respaldo de Trump.
-Con información de La Opinión



