Ciudad de México, 9 de marzo (SinEmbargo).- La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dijo este lunes que si se presenta un incremento en el precio de la gasolina debido al conflicto en Medio Oriente, el Gobierno de México aplicará el mecanismo de disminución del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para evitar un impacto en el bolsillo de la ciudadanía.
"Si aumenta el precio de la gasolina, la producción de gasolina o la importación, hay un mecanismo a través de la disminución del IEPS para que no aumente la gasolina en nuestro país. Ese lo dejó el Presidente [Andrés Manuel] López Obrador en el 2022, cuando aumentaron los precios debido a la guerra en Ucrania. Si es necesario, vamos a ocupar este mecanismo", declaró en su conferencia de prensa matutina.
La titular del Poder Ejecutivo dijo que este mediodía sostendrá una reunión con autoridades de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para abordar el tema.
"Tengo reunión con Secretaría de Hacienda terminando la 'mañanera'. Hay un esquema para evitar que... Todavía hay una parte de la gasolina que se importa y además los precios del petróleo están fijados internacionalmente", recordó desde la Alcaldía Gustavo A. Madero, ubicada en la Ciudad de México (CdMx).
Asimismo, Sheinbaum Pardo adelantó que esta semana se renovará el acuerdo con los concesionarios para mantener el precio promedio del litro de la gasolina regular con un tope de 24 pesos.
"De hecho esta semana firmamos de nuevo con los gasolineros que la gasolina no suba de 24 pesos, que es lo que hicimos el año pasado, y la gasolina Magna que no suba el litro de los 24 pesos, lo que significaría que está disminuyendo porque no está considerada la inflación. Entonces este acuerdo se firma esta semana con todos los gasolineros. Cada seis meses se firma", detalló.
La guerra y sus consecuencias económicas
El conflicto que Estados Unidos (EU) e Israel mantienen contra Irán está dejando sentir sus efectos en los precios de los hidrocarburos. Los precios de los energéticos están comenzando a resentir las consecuencias de los daños a la infraestructura petrolera y los cierres parciales de rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del petróleo en el mundo.
El precio promedio de la gasolina en EU alcanzó los 3.48 dólares por galón. Esto es peligroso para el Presidente Donald Trump: puede disparar la inflación, provocar preocupación en los votantes y acelerar el rechazo hacia su guerra.
Los precios del crudo subieron también este lunes temprano a casi 120 dólares por barril, su nivel más alto desde la pandemia de COVID, ya que los planes de Trump para los próximos pasos en la guerra, y mucho menos su final, seguían sin estar claros. El tráfico a través del Estrecho de Ormuz se ha paralizado prácticamente, desatando la crisis energética más grave desde la década de 1970 y amenazando con descarrilar la economía mundial, según la prensa especializada.
Ante la caída de los mercados asiáticos este lunes (el índice Kospi de Corea del Sur cayó casi seis por ciento y el Nikkei 225 de Japón cayó 5.2 por ciento), el alza de los precios del petróleo provocó una salida masiva de las acciones de la región, que previamente estaban en auge.
El crudo Brent, el referencial petrolero internacional, subió por encima de los 100 dólares por barril por primera vez en aproximadamente cuatro años, más de un 40 por ciento más caro de lo que era antes de los ataques contra a Irán el 28 de febrero.






