Ciudad de México, 22 de marzo (SinEmbargo).- El Vicecanciller de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, afirmó que la isla no aceptará nunca ser un Estado vasallo de Estados Unidos (EU) o cualquier otra nación, además de que, si bien no han dado motivos para una agresión militar en su territorio por parte del gobierno de Donald Trump, están preparados para ese posible escenario.
Lo anterior fue comentados por el funcionario cubano durante una entrevista que sostuvo con el medio NBC News el sábado 21 de marzo, mismo día en que se registró un nuevo apagón masivo en toda la isla, que actualmente sufre las consecuencias de un bloqueo estadounidense que evita el ingreso de petróleo al país caribeño.
"Cuba es un país soberano. Tiene derecho a ser un país soberano y a la autodeterminación. Cuba no aceptará ser un estado vasallo o dependiente de otro país o superpotencia. Esperamos que no haya ninguna acción militar y francamente no vemos una razón para ello", dijo Fernández de Cossío.
El Vicecanciller añadió que las fuerzas armadas de Cuba siempre están listas para una posible intervención extranjera "y se está preparando estos días para la posibilidad de una agresión militar", en relación a declaraciones hechas recientemente por Donald Trump, quien afirmó que "será un honor" hacerse con el control de la isla.
De Cossío sostuvo que el gobierno cubano sería "ingenuo" si se preparara ante una probable agresión por parte de EU, en especial ante el panorama actual donde el gobierno de Trump ha intervenido en múltiples países, incluido Venezuela e Irán.
Cuba busca construir relación respetuosa con EU
En la entrevista con NBC News, Carlos Fernández de Cossío dejó en claro que Cuba tiene el objetivo de construir una relación respetuosa con Estados Unidos y se ha abierto al diálogo; sin embargo, la estructura de gobierno del país caribeño no está sobre la mesa.
"En las conversaciones con Estados Unidos la naturaleza del gobierno cubano, su estructura e integrantes no son parte de la negociación. Eso no es algo que un país soberano negociaría", dijo al medio estadounidense.
Asimismo, apuntó que el gobierno cubano tiene como prioridad salvar a su pueblo de volver a una época donde estuvo bajo el dominio de una potencia extranjera, que regrese a ser "una Cuba de la cual la gente no recuerda muy bien, sólo muy pocos".
"Nuestro objetivo es tratar de construir una relación respetuosa [...] para proteger a nuestra gente, la paz que tenemos en nuestro país, la tranquilidad de nuestro país, la justicia social que hay en Cuba, el sentido de solidaridad, esa es la naturaleza de Cuba y es nuestra prioridad protegerla", recalcó.
Las recientes amenazas de Trump
El pasado lunes 16 de marzo, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al declarar desde la Casa Blanca que tomar Cuba será "un honor", en medio de un apagón masivo que golpeó a la isla por múltiples horas.
"Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Sería estupendo. Un gran honor. Puedo liberarla o tomarla; creo que puedo hacer con ella lo que quiera", afirmó el mandatario estadounidense frente a periodistas.
El republicano señaló que Cuba es "un país muy débil" y apuntó a la fragilidad del régimen tras décadas de gobierno autoritario, agravadas por la escasez de energía, el colapso de la red eléctrica nacional y la pérdida de apoyos externos.
“Creo que puedo hacer con ella lo que quiera”, añadió al referirse a posibles acciones que van desde "liberarla" hasta otras medidas de intervención.
Previamente, Trump había mencionado que se mantienen conversaciones entre ambos gobiernos, las cuales podrían derivar en algún acuerdo o en nuevos desarrollos políticos.
Durante declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, señaló que espera avances en el corto plazo: "Cuba también quiere llegar a un acuerdo. Y creo que muy pronto llegaremos a un acuerdo o haremos lo que sea necesario".
Cuba, entre apagones y una crisis que se agrava diariamente
El origen de la crisis actual en Cuba radica en acciones recientes implementadas por el gobierno de Estados Unidos. Tras la captura del Presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026, Washington cortó el flujo de petróleo venezolano a Cuba, que representaba una parte significativa de sus importaciones.
El 29 de enero, el Donald Trump firmó una orden ejecutiva declarando a Cuba una "amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de EU, amenazando con aranceles a cualquier país que suministre combustible a la isla, incluyendo a México, donde la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que las sanciones a la isla podrían provocan una grave crisis humanitaria.
Desde entonces, la isla no ha dejado de sufrir los efectos de estas imposiciones. El desabasto de combustible ha generado apagones masivos, colas interminables en gasolineras y un impacto profundo en la vida cotidiana de los cubanos.
Ante dicho escenario, países como México han enviado buques con ayuda humanitaria; sin embargo, sin una fuente de petróleo, el escenario no luce alentador.




