Ciudad de México, 24 de marzo (SinEmbargo).- La NASA anunció que construirá una base permanente en la luna para colocar reactores nucleares a petición del presidente Donald Trump de diseñar un plan para "asegurar la superioridad de Estados Unidos en el espacio". La misión Artemis II buscará ser el inicio de una nueva carrera espacial contra China y se tiene pensado que sea el próximo 1 de abril cuando la agencia aeroespacial lleve a sus astronautas más lejos en el espacio de lo que nadie había llegado antes.
Lori Glaze, viceadministradora de la NASA, comentó en conferencia de que prensa falta solo una semana para que la agencia inicie la misión y no hay ningún impedimento para el lanzamiento de Artemis. Cuatro astronautas serán enviados al espacio exterior y la agencia tendrá cuatro oportunidades para conseguir el objetivo.
Jared Isaacman, administrador de la agencia, presentó este martes el plan a seguir para establecer una base permanente en la luna con el objetivo de cumplir los deseos de Trump que encargó al organismo diseñar un plan "para asegurar la superioridad estadounidense en el espacio".
Aterrizajes tripulados en la luna

Durante el discurso inaugural de la conferencia Ignición, Isaacman anunció que la NASA entra en una nueva era en la que busca cambiar los paradigmas de las misiones espaciales que permitan a partir de 2029 se realicen aterrizajes tripulados en la Luna cada seis meses y se incremente exponencialmente el número de misiones robóticas en la superficie del satélite.El administrador de la agencia declaró los planes después de que se realicen las misiones Artemis IV y V, sin embargo, no dio detalles ni plazos establecidos. "Esta vez, nuestro objetivo no es pisar la Luna, sino quedarnos allí", comentó. En caso de que la organización logre asentar la primera base en la superficie del satélite, se podría acelerar de manera exponencial el proyecto de establecer la primera colonia humana en otro mundo, de acuerdo con El Pais.
La agencia esclareció que al momento este proyecto se realizará en tres etapas. La primera buscaría incrementar las actividades humanas y robóticas en la superficie lunas; el siguiente paso será desarrollar una infraestructura semi habitable y finalmente transporta muchas toneladas de material para crear una infraestructura pesada para que pueda ser sostenible la vida humana en la luna.
"La agencia tiene la intención de pausar Gateway en su forma actual y cambiar el foco hacia infraestructura que permita operaciones sostenidas en la superficie", detalló Jared Isaacman en un comunicado.
¿Por qué aceleró Estadios Unidos el programa Artemis?

La NASA se encuentra en un momento de reinvención. Las dificultades acumuladas en torno al SLS obligaron a Isaacman a replantear la hoja de ruta del programa desde sus cimientos, apostando por una mayor frecuencia de lanzamientos y una planificación más realista tras años de tropiezos.
En ese reajuste, Blue Origin emerge como un actor clave: su nave podría ser la que finalmente pose a astronautas estadounidenses en la Luna en 2028, relevando a la Starship de Musk como opción principal ante su lento desarrollo. Mientras tanto, Artemis 3 se reconvierte en una misión de ensayo orbital, posponiendo el gran salto.
La agencia equilibra así la cautela a corto plazo con una visión más ambiciosa hacia el futuro, tejida junto a socios internacionales y la industria privada. Pero el telón de fondo de toda esta reconfiguración es la presión geopolítica: China avanza con determinación hacia la Luna y la NASA lo sabe.
Isaacman no esquivó la incomodidad del momento: si el programa no se transforma a tiempo, Estados Unidos podría llegar tarde a su propia carrera espacial.



