Ciudad de México, 14 de mayo (Sin Embargo).- La aerolínea mexicana Magnicharters inició un proceso legal de concurso mercantil, luego de más de un mes de haber suspendido de manera repentina sus operaciones.La solicitud fue promovida el pasado 8 de mayo por Grupo Aéreo Monterrey ante el Juzgado Primero de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles, ubicado en la Ciudad de México (CdMx).
Hasta ahora, la compañía no ha detallado si el procedimiento busca conducir a una eventual quiebra y liquidación de la empresa o si pretende alcanzar un acuerdo con sus acreedores para reestructurar sus finanzas y retomar actividades comerciales en el futuro.
La solicitud de la aerolínea mexicana confirmaría en los tribunales su insolvencia financiera, luego de presuntos adeudos con sus empleados y la Secretaría de Hacienda.

Magnicharters arrastra adeudos y una flota reducida
En caso de que el concurso mercantil avance, el procedimiento contemplaría medidas para resguardar los activos de Magnicharters, además de la designación de un visitador que evaluará el estado financiero de la empresa y verificará las condiciones en las que opera.
Al cierre de 2025 la aerolínea mantenía operaciones únicamente con cuatro aeronaves Boeing 737-300, con una antigüedad promedio cercana a los 30 años. Además, uno de los aviones permanecía fuera de servicio debido a trabajos de mantenimiento.
La suspensión de actividades de la compañía salió a la luz el pasado 11 de abril, cuando informó que cancelaría vuelos durante dos semanas por supuestos “problemas logísticos”, situación que afectó a pasajeros que contaban con paquetes vacacionales contratados y vuelos confirmados.
"Magnicharters, empresa con 30 años de servicio, en los que ha ofrecido a millones de pasajeros las mejores condiciones de calidad, comodidad y seguridad, lamenta profundamente esta situación", escribió la aerolínea en un comunicado difundido en redes sociales.

Ante las afectaciones, la Secretaría de Turismo (Sectur) dio a conocer el 8 de mayo que instaló una mesa de coordinación con agencias de viajes, operadores turísticos, hoteles, aerolíneas y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para atender a los usuarios perjudicados.
Posteriormente, la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) suspendió el certificado de operador aéreo de la empresa debido a las complicaciones financieras que la empresa arrastraba desde la pandemia de COVID-19.
En un breve comunicado, difundido el 15 de abril, la compañía de transporte aéreo agradeció la “comprensión y apoyo” de sus clientes ante la situación que atravesaba la empresa y habilitó el correo electrónico [email protected] para atender solicitudes relacionadas con vuelos afectados.

La aerolínea pidió a los usuarios enviar datos como nombre del titular, teléfono, correo electrónico, clave de reservación y origen de salida, con el fin de dar seguimiento a cada caso “a la mayor brevedad”.
Magnicharters ya había detenido operaciones en 2008 por fallas técnicas y que actualmente podría mantener adeudos por impuestos federales y Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA), luego de pactar en 2023 el pago diferido de 70 millones de pesos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).



