Ciudad de México, 13 de junio (SinEmbargo).- El Mundial 2026 no solo está dejando grandes jugadas dentro del terreno de juego, sino también momentos de gran calidad humana fuera de él.
Uno de los episodios más comentados de las últimas horas ocurrió durante una conferencia de prensa el viernes, donde su máxima estrella de la Selección de Marruecos, Achraf Hakimi, intervino de manera directa para respaldar el trabajo del reportero mexicano Rodrigo Ornelas, de TV Azteca, quien intentaba formular una pregunta en español.
Sin embargo, antes de que el comunicador pudiera terminar la pregunta, representantes de la organización mundialista le indicaron que los cuestionamientos debían realizarse en los idiomas autorizados para facilitar el trabajo de los intérpretes presentes.
El defensor exigió orden en la sala para que el comunicador pudiera ejercer su labor periodística con respeto, un gesto que rápidamente se volvió viral en plataformas digitales, a pesar de que se impusieron los protocolos.
De Getafe a la élite europea: La historia deportiva de Hakimi

El lateral derecho, consolidado hoy como uno de los mejores futbolistas del planeta, demostró una madurez y empatía que reflejan fielmente los valores que han marcado su trayectoria.
Para entender el carácter y la templanza de Achraf Hakimi es necesario repasar una carrera futbolística construida bajo la cultura del esfuerzo. Nacido en Madrid, España, el 4 de noviembre de 1998, se integró a las categorías inferiores del Real Madrid a una edad muy temprana, apenas a los ocho años, de acuerdo con su perfil de la Bundesliga.
Su progresión fue meteórica, destacando por su impresionante velocidad, potencia física y capacidad para sumarse al ataque. En 2017, bajo la dirección de Zinedine Zidane, hizo su debut oficial con el primer equipo merengue, formando parte de la plantilla que alzó la UEFA Champions League.
En la búsqueda de mayor continuidad, Hakimi emprendió un viaje por las ligas más competitivas de Europa. Su primera parada fue el Borussia Dortmund en Alemania, donde pasó dos temporadas en calidad de préstamo y se consolidó como uno de los carrileros más ofensivos y letales del continente. Posteriormente, fue traspasado al Inter de Milán, club donde se convirtió en pieza fundamental para que el conjunto italiano rompiera una sequía de 11 años y conquistara el título de la Serie A.
Su consagración definitiva llegó con su fichaje por el París Saint-Germain (PSG), compartiendo vestuario con figuras de talla mundial, el lateral marroquí ha mantenido una regularidad envidiable, sumando múltiples títulos de la Ligue 1 y consolidándose como un inamovible en los esquemas de la alta competencia europea.
Raíces, familia e identidad personal

Detrás de los éxitos deportivos y los contratos millonarios, la vida personal de Achraf Hakimi está profundamente ligada a los sacrificios de su familia. Es hijo de inmigrantes marroquíes que llegaron a España en busca de un futuro mejor; su madre trabajaba en el sector de la limpieza y su padre era vendedor ambulante.
El propio futbolista ha declarado en diversas ocasiones que su carrera es un homenaje diario a sus padres, quienes privaron a sus hermanos de recursos para que él pudiera tener los tacos y el equipo necesario para entrenar.
Esta fuerte conexión con sus raíces fue la que lo llevó a tomar una decisión definitiva en su carrera internacional: defender los colores de la Selección de Marruecos en lugar de la de España, el país donde nació.
Con los "Leones del Atlas", Hakimi alcanzó el estatus de héroe nacional tras liderar al equipo en la histórica campaña del Mundial de Qatar 2022, donde la escuadra africana se convirtió en la primera de su continente en llegar a las semifinales de una Copa del Mundo.



