Naciones Unidas, 9 jun (EFE).- Los países de Latinoamérica coincidieron hoy en la necesidad de intensificar los esfuerzos de la comunidad internacional para mejorar el acceso global y universal a los tratamientos antirretrovirales de los infectados por el virus VIH-Sida.

Los 192 países miembros de la ONU debaten en la Asamblea General de la ONU las vías para incrementar la lucha contra el sida y negocian una resolución que esperan aprobar el viernes, en la clausura de la reunión, a la que asisten una treintena de jefes de Estado o de Gobierno, así como vicepresidentes y ministros de Sanidad y Desarrollo.

Los países ya se han puesto de acuerdo para aumentar hasta 15 millones de personas los que se beneficien de los tratamientos antirretrovirales desde ahora a 2015, cuando se han de cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

Así el viceministro de Salud de Chile, Jorge Díaz, señaló hoy a la Asamblea General de la ONU que entre los desafíos por delante está lograr “cobertura de tratamiento antirretroviral para el 100% de quienes lo requieren, garantizado por ley”.

Díaz se refirió también a la necesidad de que se garantice el acceso a los exámenes para la detección del VIH a todas las embarazadas y un protocolo de prevención de la transmisión vertical, al tiempo que destacó una clara disminución de la tasa de niños que nacen con ese virus.

En prevención, el viceministro chileno indicó que en su país “se verifican avances importantes con una campaña de prevención anual que cuenta con un presupuesto estable dado por Ley”.

“Chile cuenta ahora con generaciones de adolescentes y jóvenes más informados en relación al VIH-sida, condición indispensable para la implementación de medidas de prevención y autocuidado en salud sexual”, señaló Díaz.

También destacó que su país cuenta con un marco legal antidiscriminatorio que prohíbe condicionar el ingreso y permanencia en el trabajo y en el sistema educacional, al estatus serológico de las personas y establece la libertad, voluntariedad y confidencialidad al realizar las pruebas de detección del VIH.

Por su parte, la secretaria de Inclusión Social de El Salvador, Vanda Pignato, destacó en su intervención ante la Asamblea que su país cuenta con legislación contra la discriminación dentro de la administración pública por razones de orientación sexual o identidad de género, lo que consideró “emblemático en la región de América Latina y el Caribe”.

Explicó también que, además de la secretaría de Inclusión Social, la Procuraduría de su país ha puesto en marcha “una unidad especial para la defensa de los derechos humanos, a fin de velar por el cumplimiento y protección de los derechos de las personas viviendo con VIH”.

Igualmente indicó que su país ha puesto en marcha las acciones indicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para eliminar la trasmisión de VIH y sífilis, y que ya ha logrado “una reduccion del 88 % en el numero de casos de niños y niñas nacidos con VIH, así como el incremento en el numero de pruebas de detección”.

El Salvador, dijo Pignato, ha “descentralizado y ampliado a todo el país la cobertura de la terapia antirretroviral y la provisión gratuita de medicamentos antrretrovirales y pruebas de laboratorio para quienes lo necesiten”.

Además, el viceministro de Salud de Paraguay, Edgar Jiménez, explicó en su intervención el alto precio de los medicamentos, y reclamó que los países de la región son considerados de renta mediana y alta sin considerar las desigualdades que existen en sus sociedades.

Jiménez dijo que esos altos precios dificultan la lucha contra la epidemia de VIH-sida en la región y señaló que “el precio de los medicamentos, reactivos e insumos constituye una de las más fuertes amenazas a la garantía del derecho a la salud”.

“Esto dificulta negociaciones con precios justos para los medicamentos y otros productos médicos”, dijo Jiménez, que subrayó la importancia de que la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) pueda hacer uso pleno de la flexibilidad de los acuerdos de patentes, al tiempo que solicitó mayor apoyo de la ONU.

Por su parte, el ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, destacó que “el acceso universal al tratamiento, cuidado y apoyo son instrumentos esenciales para luchar contra el VIH-sida, pero no suficientes”, al tiempo que subrayó que han de ir acompañados de políticas de prevención, promoción y protección de los derechos humanos, al igual que de recursos financieros.

Padilha también urgió a que se preste especial atención a nivel internacional para que haya más flexibilidad en las patentes y lograr que haya mejor acceso a medicamentos genéricos y antirretrovirales de nueva generación.

El ministro panameño de Salud, Franklin Vergara, indicó que su país ha duplicado desde 2002 hasta hoy los gastos destinados a luchar contra esa epidemia, además de que conceden especial atención a los casos de mujeres embarazadas, con el 75 % de esa población con acceso a análisis clínicos. EFE