En Veracruz, de acuerdo con testimonios, delincuentes usaban caminos que cruzan la zona rural de Veracruz con La Antigua para llevar cuerpos a Colinas de Santa Fe. Una ruta de la muerte en donde se movía el trasiego de víctimas traídas de Cardel y sus alrededores. Los vecinos dicen que hay indicios de que los policías de Arturo Bermúdez empleaban estas brechas para mover a las personas que levantaban y entregaban a los cárteles.

El miércoles, la Corte Penal de la Haya admitió la demanda por crímenes de lesa humanidad contra Javier Duarte Duarte de Ochoa, quien fue considerado por el Presidente Enrique Peña Nieto como un “ejemplo del nuevo PRI”. El ex Gobernador de Veracruz es juzgado en México por desvío de recursos públicos, pero no está acusado por los crímenes contra periodistas, la vinculación de sus policías en desapariciones forzadas, por los miles de desaparecidos o por otros crímenes, como el tratamiento de niños con cáncer con químicos falsificados que sirvieron sólo como placebo.

Por Ignacio Carvajal

Veracruz/Ciudad de México, 11 de agosto (SinEmbargo/BlogExpediente).- Durante años, Basilia Bonastre Contreras pidió que las autoridades investigaran la ruta empleada por los delincuentes que levantaban personas en Cardel y sus alrededores.

Su hijo, Arturo Figueroa Bonastre, y siete jóvenes más, desaparecieron en diciembre del 2012, y hace una semana le notificaron que fue localizado en una de las fosas de Colinas de Santa Fe, de la que han exhumado unos 274 cráneos.

Arturo Figueroa, esos chicos y posiblemente docenas de personas más fueron trasladadas en vehículos oficiales y particulares desde Cardel hasta el predio de Colinas, separados por unos 25 kilómetros de distancia.

La ruta natural, y la más adecuada para viajar de Cardel a Veracruz, es la autopista Veracruz-Cardel, pasando el puente La Antigua; sin embargo, en medio del camino se erige la plaza de cobro del mismo nombre, y siempre hay retén de la marina, de la SSP o del Ejército Mexicano.

La policía Federal también mantiene constantes patrullajes. Ante ese escenario, coinciden las madres de Solecito-Cardel, resulta remoto el uso de la pista como ruta de escape con personas secuestradas.

Basilia Bonastre dijo que las credenciales de uno de los chicos que fueron llevados por policías el mismo día que su hijo desapareció, “apareció en el pueblo de Loma de Iguana”, ranchería ubicada en un camino que viene desde Salmoral -poblado colindante a Cardel- hasta el pueblo de Doctor Delfino Victoria (Santa Fe), y ello la llevó a convencerse que esas víctimas habían sido movidas por la zona rural.

Son más de 30 kilómetros que conectan por poblados de Paso de Ovejas, Soledad de Doblado, Manlio Fabio Altamirano, La Antigua y el puerto de Veracruz.

“Siempre le dije a las autoridades que investigaran esa ruta, que checaran, que la investigaran, es una ruta que da de Cardel a la fosas de Colinas de Santa Fe (y que pasa) por rancherías en donde hay mucho monte, cañales y todo oscuro. Es perfecto para pasar”.

Pero “nunca me hicieron caso”. Ahora que sabe que su chico apareció en Colinas, está convencida que los maleantes que perpetraron la sustracción con el apoyo de la policía, emplearon esos caminos para burlar las cámaras de la caseta de peaje de La Antigua y los posibles puestos de revisión.

La policía Federal también mantiene constantes patrullajes. Foto: Blog Expediente, cortesía de Ana Alicia Osorio

Todos localidades con menos de 5 mil habitantes, y con altos índices de marginación. Foto: Blog Expediente, cortesía de Ana Alicia Osorio

Otro indicio refuerza la versión de que la ruta para sacar los cuerpos, era la de la zona rural, se supo con la aparición de Pedro Huesca y Gerardo Montiel, ex empleados de la Fiscalía General del estado, en las fosas de colinas, en enero pasado.

El ex agente de la operación Veracruz Seguro y su secretario fueron sustraídos por oficiales de la SSP y delincuentes en 2013, en Cardel. Horas después de reportada la sustracción violenta, la unidad oficial que ocupaban los dos funcionarios, fue encontrada en La Posta, municipio de La Antigua.

“La ruta que siguieron para llevarse a los hoy desaparecidos, pudo ser hacia Salmoral, con rumbo a La Posta, para salir a la carretera Veracruz-Norte, ya que por ahí pasan a un costado de la caseta de La Antigua y libran el retén policiaco, y que todo esto de lo comentó El Pantera”, dice la Investigación Ministerial FAE/06/2013, referente a la causa penal 49/2013, del Juzgado Quinto de Primera Instancia del puerto de Veracruz, en el cual fueron declarados los dos únicos detenidos y sentenciados por el caso Pedro Huesca, Obeb Pulido Murrieta, El Cocho, y Roberto Lewis Martínez, El Lewis, el primero halcón y el segundo supuesto ex jefe de plaza del Cártel de Jalisco Nueva Generación, que colaboraron con policías de la SSP para elimina al ex agente de la operación Veracruz Seguro.

En esa investigación se refiere que después de privarlos de su libertad, los dos funcionarios terminaron siendo entregados por los policías de la SSP a una célula de la delincuencia en el puerto jarocho, que les dio muerte y sepultó ilegalmente en Colinas de Santa Fe. Los restos de ambos fueron los primeros en ser entregados a sus familiares, y los que acaban de ser localizados, son los chicos de la colonia El Modelo, de Cardel, que también habrían sido llevados por la misma ruta de la muerte.

Los pueblos que recorren esos caminos, saliendo de Cardel a Veracruz, son Salmoral, La Posta, La Antigua, La Pureza, El Hatillo, Loma Igua, Vargas, Santa Fe y Villarín. Todos localidades con menos de 5 mil habitantes, y con altos índices de marginación.

La ruta mencionada no es conocida por ser punto de vigilancia para las fuerzas armadas, que por lo regular se asientan sobre los tramos carreteros federales o autopistas. A lo largo de esos pueblos hay reportes de personas que han desaparecido de manera violenta, víctimas desde el selenio De Fidel Herrera Beltrán.

El camino que comienza en Salmoral termina a la salida de Santa Fe, sobre la carretera federal Paso del Toro San Julián, si se cruza, se puede llegar a ranchos ubicados atrás de la empresa TAMSA, en el ejido de Villarín, que en otros años han sido escenarios de balaceras, casas de seguridad y narcofosas.

Si se sigue ese camino, en línea recta, se llega a la parte posterior de TAMSA, al cementerio del poblado de Santa Fe y justamente a un costado del Kilómetro 13 y Medio, cerca de donde inicia en la empresa Maseca.

El 13 y Medio, desde hace un año, es mencionado por las madres del colectivo como otro de los puntos en donde existe otra gran fosa clandestina de la misma magnitud que Colinas de Santa Fe, y que no ha sido vigilada ni asegurada por las autoridades por la carencia de recursos e interés.

En una de sus últimas visitas a Coatzacoalcos, el Fiscal Jorge Wínckler, sin embargo, afirmó que la mayor parte de sus recursos están siendo destinados a la búsqueda de personas ausentes, comprando equipo y capacitando al personal para realizar mejores investigaciones.

Si el camino se sigue sobre la carretera federal Paso del Toro San Julián, a unos tres kilómetros antes de la caseta de peaje de la Plaza de Cobro San Julián, en dirección a Veracruz zona norte, a mano derecha, hay un acceso al ejido de Villarín, que es otro camino rural que llega hasta el fraccionamiento Colinas de Santa Fe, y además, está libre de vigilancia, y que con el puente sobre la autopista Veracruz-Cardel que da acceso al fraccionamiento, es la conexión natural al predio en donde se descubrieron las fosas.

Hasta ahora se desconoce si las víctimas eran trasladadas con vida o muertas al predio en Colinas, ciertamente, han sido mínimos los hallazgos que indiquen que en ese lugar se les mataba.

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