Tras casi cuatro horas de discusión, Corral Jurado  llamó a seguir el “Modelo Chihuahua”, como el que le permitió ganar la Gubernatura no sólo con el apoyo de Acción Nacional, sino con alianzas ciudadanas, propuesta que se asumió incluso con entusiasmo. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro.

Si el llamado Frente Amplio Opositor llega a cuajar, como ahora parece, habrá que anotarle gran parte del mérito a Javier Corral Jurado. El Gobernador de Chihuahua, de 51 años de edad, nos asombró hace una semana  por su poder de convocatoria. Reunió a una insólita variedad de personajes y, lo más importante,  logró darle el vuelo que le hacía falta a la iniciativa que trasciende la coalición de dos partidos y apunta a la construcción de un gobierno de coalición que permita a nuestro país salir adelante.

La capacidad de convocatoria del mandatario panista se explica por su propia trayectoria. Desde muy joven, cuando participó en la histórica campaña de 1986 en Chihuahua como operador y vocero del candidato del PAN Francisco Barrio Terrazas, mostró una actitud de apertura, proclive a la pluralidad. A él se debió en gran medida la formación de un Frente Democrático que resistió la imposición del priista Fernando Baeza Meléndez tras del escandaloso fraude electoral y la histórica reunión de Ciudad Juárez a la que concurrieron representantes de todas las corrientes opositoras del país.

En 2004 fue candidato a Gobernador de Chihuahua por primera vez, como candidato de una coalición PAN-PRD-Convergencia. Y en 2016, encabezó una triunfadora alianza ciudadana plural  que lo llevó a la gubernatura de su estado, lo que demostró la viabilidad del modelo.

Para decirlo pronto, Corral Jurado ha sido coherente y tiene eso tan escaso en estos días que se llama autoridad moral.  De ahí la riqueza de trayectorias políticas y ciudadanas que coincidieron en el Foro Chihuahua hace unos días y la fuerza que adquirió la idea de un Frente Amplio Opositor para enfrentar las elecciones generales del año próximo, con vistas a la formación de un gobierno de coalición.

Ahí estuvieron no sólo los dirigentes nacionales del PAN, Ricardo Anaya Cortés, y del PRD, Alejandra Barrales, convocantes originales a la formación del Frente. Concurrieron también, entre otros, Cuauhtémoc Cárdenas, Jorge G. Castañeda, Porfirio Muñoz Ledo, Emilio Álvarez Icaza, Agustín Basave, Santiago Creel Miranda, Clara Jusidman, Martha Tagle, Alfredo Figueroa,  y el ex Gobernador de Nuevo León, Fernando Elizondo.

Tras casi cuatro horas de discusión, Corral Jurado  llamó a seguir el “Modelo Chihuahua”, como el que le permitió ganar la Gubernatura no sólo con el apoyo de Acción Nacional, sino con alianzas ciudadanas, propuesta que se asumió incluso con entusiasmo. Primero el Frente y luego el candidato presidencial que lo encabece, concluyeron.

Durante la reunión se aclaró felizmente que la propuesta no se limita a una “alianza” electoral entre dos partidos, como muchos por ignorancia o mala fe han difundido –y no pocos cuestionado–, sino la suma de una pluralidad de corrientes y posiciones en torno de un programa común mínimo de gobierno. El objetivo, quedó claro en la reunión chihuahuense, no es sólo alcanzar un triunfo electoral ni menos impedir que algún partido o personaje lo obtenga, sino garantizar la gobernabilidad que permita atacar los problemas torales del país mediante una coalición de fuerzas políticas y ciudadanas inédita en México.

Se dio además una muy diversa aportación de sugerencias. Entre muchas otras, la perredista Barrales propuso una mayor participación ciudadana. El panista Anaya Cortés  dijo que su partido está listo y con la regla de que las aspiraciones personales queden al final. Castañeda subrayó que con simulación no va a funcionar el frente plural ni tampoco si sólo se trata de un reparto de puestos. Y Gustavo Madero, secretario de Gobierno de Chihuahua, aclaró que el camino es acordar primero el Frente Amplio y, de ganar, crear un Gobierno de coalición que sea capaz de desmantelar estructuras institucionales para llegar al cambio de régimen.

El Foro Chihuahua generó de inmediato reacciones a favor del Frente Amplio. Al día siguiente, reunidos en la Ciudad de México, los gobernadores del PAN y del PRD  confirmaron su apoyo a la iniciativa. El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, también se sumó al llamado y manifestó estar dispuesto a quitarse el saco de precandidato, así dijo, para apoyar al Frente Amplio.

Hace un par de días, ocho Agrupaciones Políticas Nacionales (APN) se sumaron al proyecto. Solicitaron a los partidos políticos que construyen el  Frente Amplio que los incluyan para lograr juntos la transformación del país y propusieron una agenda mínima para conseguir coincidencias amplias.

En tanto, la corriente Iniciativa Galileos del PRD, encabezada por Fernando Belaunzarán y Guadalupe Acosta Naranjo,  hizo en un manifiesto su adhesión  al frente. “Ser distintos no nos hace enemigos de nadie, simplemente tenemos el derecho a competir, a sumar fuerzas y a poner nuestras propuestas en el debate público solicitando el voto de los ciudadanos”, pone el documento. Un gobierno de coalición, precisa, debe servir para que no se culpe a otro poder de las fallas del presidente y que una mayoría de legisladores se comprometan con una plataforma programática la cual deberá ser construida de manera abierta, horizontal y participativa. “El Frente va”, proclamó  Belaunzarán.

Como lo dijo el propio perredista, el Frente para ser viable requiere de generosidad y altura de miras de partidos, dirigentes, gobernantes, militantes y precandidatos y superar la consabida mezquindad de la clase política. Eso es básico. Por lo pronto, el Gobernador Corral Jurado le prendió ya la mecha. Sin embargo, como él mismo lo advirtió, queda poco tiempo. Válgame.

@fopinchetti